
Así fue como desde Valencia se captó la fiesta que los madrileños montaron ayer en el cauce del Manzanares. Para los gaforrones y para los cenizos: que sí, que seguimos igual de pobres; que sí, que los futbolistas son esos pequeños semidioses destinados a disfrutar las mieles del triunfo que el resto de mortales jamás cataremos; que sí, que Zapatero chupó más micro que en todo lo que lleva de legislatura aprovechando que no sonaba un solo pito; que sí, que la idiota de la presentadora de TVE parecía encantada con la idea de que Mata se fuera al FC Barcelona; que sí, que nadie se cree que el PIB vaya a subir como el champán porque España gane el mundial; que sí, que casi nos matan a Manolo Escobar en el escenario y que el pulpo de los cojones se ha hecho más pesado que Chiquito de la Calzada en sus buenos tiempos… pero ¿y qué más da? España lo necesitaba. Y al final del sarao, mientras todo el mundo se amontonaba en el escenario, José Manuel Casañ cantaba el viva España, el gran Raúl Albiol lucía Senyera por montera, Manolo Escobar deambulaba como un zombi, Edurne exhibía domingas en ese microcorsé rojiamarillo, el de los Morancos se abrazaba a cualquier futbolista que pudiera pagarle un tinto de verano tras la fiesta, Pedro Cortés bailaba al son del Visbal, el pulpo de Barrio Sésamo se desgañitaba con Carlos Latre y Pepe Reina hacía la conga con tropecientos futbolistas borrachos, todo acabó a la española, con fuegos artificiales, montando un mogollón y pasando de la copa del mundo que quedó olvidada en un rincón.


España mola. Los españoles molamos y todos nos merecíamos este sarao. Que ya está bien de tanta lágrima y tanto gimoteo. Que hoy estamos igual de pobres que ayer, pero que nos quiten lo bailao. Que mola mucho ser los campeones del mundo y destacar sobre el resto de los países del globo. Ahora podemos vacilarle al bocas de Maradona, mandar a tomar por culo a The Times y convertir a Sara Carvonero en la nueva reina de España.
Ayer fue maravilloso ver a miles de madrileños y no madrileños abarrotando las calles de la capi. Sí, esa misma gente que llega la Liga y se va diciendo de todo en los campos de España, pero que bajo la bandera de la selección enlazan sus manos y nos convertimos en hermanos de la misma sangre. España lo necesitaba. Valencia lo necesitaba. Y un servidor lo necesitaba.



España mola. Los españoles molamos y todos nos merecíamos este sarao. Que ya está bien de tanta lágrima y tanto gimoteo. Que hoy estamos igual de pobres que ayer, pero que nos quiten lo bailao. Que mola mucho ser los campeones del mundo y destacar sobre el resto de los países del globo. Ahora podemos vacilarle al bocas de Maradona, mandar a tomar por culo a The Times y convertir a Sara Carvonero en la nueva reina de España.
Ayer fue maravilloso ver a miles de madrileños y no madrileños abarrotando las calles de la capi. Sí, esa misma gente que llega la Liga y se va diciendo de todo en los campos de España, pero que bajo la bandera de la selección enlazan sus manos y nos convertimos en hermanos de la misma sangre. España lo necesitaba. Valencia lo necesitaba. Y un servidor lo necesitaba.





























.gif)







-847631.jpeg)