
Es algo que me preguntan bastante, así que voy a dejar una entrada en mi blog y cada vez que me lo vuelvan a preguntar, suelto este enlace. Al fin y al cabo, es lo que suelo hacer cuando me preguntan
cómo renovar el DNI o qué es lo que se debe de hacer cuando los
municipales te tienen enfilado.
Lo primero y más importante, terminar el libro. Hay mucha gente que piensa: «tengo entre manos una obra maestra y nadie va a cometer la osadía de rechazármela, así que envío el manuscrito más un folio donde se explican las últimas cien páginas». Ejem… un consejo: casi mejor desarrolla esas cien páginas y luego te planteas enviar la novela entera. Piensa que en España hay otras ciento veinte mil personas que confían que su libro es una obra maestra y que lo van a publicar a las primeras de cambio, y encima su novela está acabada, así que no seas osado y creas que el editor, haciendo uso de su maravillosa indulgencia, va a imaginar el final del libro leyéndolo en un folio aparte. Es imperativo no dejar de escribir hasta poner la palabra FIN.
Mucha gente acude a mí en busca de opinión de la obra y amenaza con mandármela por email (¡¡¡HORROR HORROR HORROR HORROR HORROR!!!):
a) Soy escritor y soy editor de una revista llamada Historias Asombrosas, leo en la pantalla del ordenador durante quince horas diarias… ¡¡y odio leer en la pantalla del ordenador!! Lo juro por Snoopy. Os aseguro que cuando quiero corregir medianamente bien uno de mis textos lo imprimo en folios porque mi vista se adapta mejor y la corrección se vuelve más minuciosa. Por lo tanto, si imprimo mis textos porque sino no los leo… ¿creéis pusilánimes criaturillas del averno que voy a leer vuestros libros en la pantalla de un ordenador? … … (Dejo la pregunta en el aire y ya le ponéis vosotros la respuesta).
b) Si alguien le apetece que le eche un vistazo a su texto, que me lo mande en papel. Y que no se impaciente porque a servidor le mola, a parte de leer cuentos y libros de autores noveles, echarle el garfio a otras novelas que de vez en cuando se compra en las librerías y en los grandes almacenes. Así que, si alguien me manda su texto, que no me pregunte al día siguiente: ¿Lo has leído? Porque la respuesta resultará obvia.
Es muy chungo encontrar lectores de confianza al principio. Normalmente, recurres a tu padre, a tu madre, a tu hermano el listo (al tonto ni se lo propones), a los amigos que no han abierto un puto libro en toda su vida y cogen el tuyo mientras te observan con condescendencia y suspiran por lo bajo, a tu novio o a tu novia, a tu esposo o a tu esposa, a tus hijos, y si el perro también leyera, le encasquetarías la novela. ¡¡Qué le vamos a hacer!! ¡¡Es la vida!! El ochenta por cien de estas personas va a darte la palmadita en el hombro. El amigo que no ha leído un libro en su vida, si se trata de una novela de Espada y Brujería, va a decirte: «¡¡Coño, si es como El señor de los anillos!! ¡¡Pásame ya el siguiente capítulo!!», el caso es que cuando vayas por el décimo octavo o décimo noveno, dejará de leerte y pasarán largas temporadas sin que te diga nada. Entonces comenzarás a comerte el tarro: «Joder, ¿no le estará molando? ¿Tan malo soy? Pero si me decía que estaba superenganchado…». No le des más vueltas, el tío se ha ligado a alguna guiri o ha encontrado un garito donde ponen las birras más baratas y se dedica a asaltarlo, y tu novela ha pasado al vigésimo puesto en su escalafón de prioridades. ¿Y qué esperabas de un tío que no ha leído una puñetera novela en su vida?
El feedback de la familia es importante, sobre todo al principio. Pero os aseguro que a la larga no se van a tomar en serio vuestra carrera literaria, a no ser que comencéis a meter en la cuenta corriente dinero a espuertas u os convirtáis en el gemelo tenebroso de Zafón (si os convertís en Zafón, entonces experimentaréis la sensación contraria: ¡¡Pero podéis dejar de leerme de una puta vez!! … je, no he podido reprimir la coña), así que lo mejor es que rastreéis algún club de lectura, que en la madre red abundan, y comencéis a trabajar con ellos. Lo más probable es que si encuentras gente para que te lea, tú también tengas que leer el trabajo del otro. Es la ley del Talión: ojo por ojo. Así hasta que publiques el primer libro y los aficionados vengan a ti o, simplemente, encuentres a un grupo de personas que te ofrezcan su confianza y no se cansen de leerte.
Ya tienes tu libro acabado y tus críticos implacables dicen que es la obra más maravillosa que jamás han leído. Problema: es el primer libro de una saga de veintitrés volúmenes. ¿Lo envías o escribes la saga completa? Piensa un momento, recapacita… si es el uno de veintitrés, lo más seguro es que hasta el 2028 (como muy pronto), no vayas a terminarla, así que lo mejor es enviar el libro. Y si cuela… cuela. Si le interesa a la editorial, ya se pondrá solución a esa pequeña cuestión.
¿Cómo envío el libro? ¿En un archivo adjunto o en papel? ¡¡Vamos a ver, alma de Dios, si yo, que soy un simple mierdecilla en el mundo editorial, te estoy diciendo que me jode el basto tener que leer en el ordenador, ¿¿cómo osáis enviarle un archivo adjunto al Dios Todopoderoso del mundillo literario, que es el editor??!! Si hay que besar y arrastraros por el suelo que pisa. Pero no os preocupéis porque todas estas afrentas hay que apuntárselas en una agendita para que el día de mañana, cuando seáis Zafón (hoy le voy a pasar la minuta al de la sombra del viento por las veces que lo he nombrado), podáis descargar sobre los lomos de los editores el látigo de la venganza juas juas juas. Bueno… volviendo al lío, enviad siempre una copia del libro en papel a no ser que la editorial os diga lo contrario. Hay que intentar facilitarle al editor toda la faena, al fin y al cabo pretendemos que nos lean entre masas y masas ingentes de libros de autores noveles, así que actuad siempre con inteligencia.
Normalmente suele bastar con un ejemplar encuadernado con gusanillo, pero hay autores que se gastan un pastón y le ponen sus propias tapas al libro y los encuadernan como profesionales. En fín… pensad una cosa: cuanto más azúcar más dulce, al fin y al cabo se trata de destacar entre montones de manuscritos, pero que no se os vaya la hoya tampoco.
¿¿¿Tengo posibilidades de ganar el Minotauro con mi primera novela??? …. No.
Desconfiad de las editoriales que pongan mensajes en su web del estilo: «Pasamos un detallado informe editorial tras leer la novela. Nuestro servicio de lectura se volcará en su manuscrito. Le daremos mil posibilidades para publicarla.» El camino a la publicación profesional solamente tiene una dirección: el autor aporta trabajo y el editor es el que pone las perras para promocionar la obra y distribuirla. Todo lo que se salga de ese axioma, son fórmulas no profesionales y allá cada cual con lo que hace con su vida. Servidor no ha puesto, ni pondrá un solo céntimo para publicar su novela. El día que tenga que pagar para publicar dejaré de escribir. Ahora bien, esa es mi visión, el resto de los mortales pueden tener una visión diferente.
Una vez mandado tu manuscrito, toca esperar una respuesta. Os aconsejo que mandéis vuestro libro sin prejuicios a todo tipo de editoriales. Es decir, si habéis escrito una novela de ciencia ficción, no os limitéis sólo a las editoriales de género. ¡¡Enviadla incluso a las de autoauyuda!! ¿Por qué? La mente de un editor es un jeroglífico indescifrable. ¿Quién te dice que por su cabeza no está pasando el abrir un nuevo sello editorial y tu novela es el detonante que le hace decidirse? No os cortéis a la hora de enviar ejemplares. Invertid en esta parte del proceso vuestro dinero porque es la llave que os abrirá las puertas de la edición.
¿Cuánto tarda en responderte una editorial? Podría decir lo que es políticamente correcto: de 3 a 5 meses. Pero tampoco devenguéis vuestra vida a una editorial. Hay algunas que ni contestan. Suena chungo, pero es la pura y dura realidad. El escritor novel es el último eslabón de la cadena. Por delante de ti siempre estará cualquier autor cuyo nombre sea Dan, John o Matthew, los autores españoles consagrados y los currantes de la editorial. Así que, como nuestro objetivo es publicar, búscate un buen listado de editoriales y prueba suerte con todas.
Yo creo que más o menos estas son las premisas básicas. Recuerdo que una vez Domingo Santos me dijo que entrar en el mundo editorial era muy complicado, pero una vez que metes cabeza y empiezas a conocer gente, todo se vuelve más atractivo. Sea como sea, publicar un libro no es más que poner una primera pica. Tras ese libro, llegan mil preguntas incómodas. Pero eso ya es otro cantar. Ánimo con esos manuscritos, movedlos por el amplio pasto de las editoriales profesionales y mucha suerte. El bien de un nuevo autor español es el bien de todos los escritores nacionales.