martes, diciembre 23

No voy a trabajar más en el 2008

Cucha, brothel, no hay nada más lamentable en este país que estar moviendo el lomo mientras el resto de los prójimos andan tocándose el pie. Que si ahora para aquí, que si ahora para allá, que te coges la caja de herramientas y te vas para Fuente la Higuera porque en Yecla te esperan para hacer un cuentacuentos y hay que echar un vistazo para que todo salga bien. Y el Benito de fiesta, y el Jacinto de fiesta, y la Viçentica de fiesta… y en la editorial CISS que ha tocado el gordo, así que los editores valencianos son un poco más ricos y los autores valencianos un poco más pobres.
Pues no, las cosas no pueden seguir así.
Sólo en nuestro país suceden paradojas de tal calibre: la mitad de España trabajando y la otra mitad de Navidades. El gran problema sobreviene cuando la mitad currante necesita de la otra mitad para rematar bien el trabajo, en ese momento se produce un nosequé que noseyo, que provoca que la España trabajadora se cague en tos los muertos de aquel que les obliga a trabajar y piensa: con lo bien que estaría yo en mi sofá comiendo turrón.
Así que eso mismo creo yo después de un día y medio de andar metido en un coche de aquí para allá y de allá para acá. Que si Murcia, que si Castellón, que si Alicante, que si Albacete… ¡pues se acabó! Echo el ancla y aquí me apeo. Hoy trabajo hasta el mediodía y, en cuanto regrese a Valencia, me uno al bando de «la España me toco un pie porque es Navidad» y el único curro que pienso hacer es el de rellenar este blog cada mañana y aporrear un poco más las teclas para adelantar el libro.
Y se’finí. Que me voy con el Benito, el Jacinto y la Viçentica de fiesta y que curre el otro, que yo ya he trabajao y padecío suficiente en este 2008.

¡¡HOY, AL MEDIODÍA, COJO VACACIONES!!
¡¡¡BIENNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNN!!!


By David Mateo with 6 comments

lunes, diciembre 22

Crepúsculo (Twilight)

Cuando pensaba que el 2008 no nos iba a deparar una película más mala que Expediente X (la peor peli de los últimos cinco o seis años), nos encontramos con este fiasco cinematográfico. Muchos estaréis pensando: ¿y qué haces tú viendo Crepúsculo? Primero, no soy una persona con grandes prejuicios. Es decir, considero que para poder criticar o alabar algo, primero tienes que verlo. La literatura infantil/juvenil ha deparado grandes joyitas fantásticas, Harry Potter entre ellas, y Crepúsculo es el fenómeno mediático del momento. Había que darle una oportunidad, igual que en su día se le dio al infame Eragon, y ponerse delante de la pantalla para poder criticar con todas las de la ley. Por otro lado, tampoco penséis que fuimos a verla al cine. Mi grado de histerismo no llega hasta ese punto. Mi novia y yo aprovechamos una tediosa tarde de domingo para verla desde el sofá.
En fin, que una vez reunidos los requisitos mínimos para esbozar una opinión muy personal —y pidiendo perdón por anticipado a todos los lectores, seguidores y fanáticos de la saga— debo decir que es la MOÑADAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA más cutre que he visto en los últimos tiempos. Pero así, con mayúsculas y arrastrando la A hasta el infinito. La película es soporífera, lenta, empalagosa e insufrible. Los personajes, comenzando por los protagonistas y siguiendo por cada uno de los secundarios (sólo se salva el sheriff) son repelentes. La historia es más plana que la superficie de una mesa. Los malos entran en la última media hora y están en la película porque a la Meyer se le ocurrió que quizás lo más conveniente sería que la historia concluyese con un vampiro bueno y un vampiro malo gruñéndose como perros en celo, pero su intervención no aporta nada, absolutamente nada, a la película.
Mención aparte merece la banda sonora del film: mareante, bizarra, dolorosa. Cada vez que sonaba, sentía que un dispositivo se me encendía en la cabeza y estaba a punto de estallarme. Además, la música venía acompañada de un puñado de imágenes que parecían sacadas del último anuncio de Paco Rabanne, con mucha niebla, atmósferas sombrías, con focos de luz que rasgaban las tinieblas, como si nos encontráramos en un videoclip de U2, y de repente él tocando un piano y ella observándolo desde un sofá… ufff… uffff… demasiado heavy para mí.
¿Y el tema vampirismo? ¿Qué tal lo llevan en la peli? Pues imagínense: vi el primer capítulo de Sangre fresca y me pareció una puñalada al mito. Pues comparado con esto, los vampiros de Sangre fresca o Moonlight son la caña de Picaña. Alguien tendría que decirle a la Meyer que ser vampiro no es sinónimo de autismo. Que está muy bien que el vampiro desprenda un magnetismo sobrenatural, que está muy bien que lo utilice para volver loco el radar hormonal de las adolescentes… ¡¡pero que luego no sea la tía la que se le eche al vampiro al cuello!! Es que hay un momento en el bosque en el que Robert Pattinson está agarrado a Kristen Stewart (que por cierto, debo admitir que la chica es muy guapa) y le está preguntado: ¿qué soy? ¡Dime qué soy! Y dan ganas de responderle: tú eres una maricona.


Lo mismo alguien se está preguntando: ¿y a tu chica? ¿Le gustó? Pues no. Ya digo que no. Mi chica lo flipó en su día con «Jóvenes ocultos» y para ella esa sí que es una peli de vampiros adolescentes.
Me cuesta pensar que una gran escritora como J.K.Rowling haya perdido su trono ante Stephanie Meyer. A la primera se le puede acusar de muchas cosas, pero sus libros son divertidos, ha sabido crear un universo original, con reglas propias, una fantasía vibrante que se ha extendido durante seis o siete volúmenes, y en las pelis del Niño Potta hay acción, aventuras y romanticismo. Pero el universo de Crepúsculo, de Bella Swan y la panda de los Cullen es tedioso hasta el infinito y más allá. Y no sólo eso, la primera película es insufrible, sin ritmo, más lenta que una carreta de feria y tan moña que me parece imposible que las adolescentes (las mismas que me dan caña en clase) luego vayan a la librería, se compren estos libros y los lean por las noches.
Con todo ello, Crepúsculo pasa a formar parte de la lista de las pelis más lamentables de los últimos años. Esperemos que esta moda de ridiculizar mitos pase rápido y las aguas vuelvan a su cauce.

By David Mateo with 17 comments

viernes, diciembre 19

Teoría genética.

Pensaba dejar la entrada de ayer todo el fin de semana en la cabecera del blog, para lucir página web y que la viera la mayor gente posible. ¡¡Pero qué narices!! ¡Esto es un blog dinámico! El blog tiene vida propia y la vida siempre continúa, sin mirar atrás. Así que aquí tenéis la entrada de hoy. Espero que disfrutéis mi paja mental del día.

A mi hermano Julio, cuando era pequeño, le gustaba el baloncesto. También le gustaba el fútbol, pero siempre ha sido un fanático de baloncesto. La verdad es que en mi familia siempre ha tirado el baloncesto tanto o igual que el fútbol.
No nos desviemos. A mi hermano Julio le gustaba el baloncesto y lo practicaba. A mi cuñada también le gustaba el baloncesto, pero ya no sé si lo practicaba tanto. El caso es que se casaron y tuvieron dos hijos. La primera, Anabel, es un valor en alza dentro del baloncesto femenino. Ha recorrido todas las categorías inferiores del Ros Casares. Pero ya sabemos cómo se las gastan estos equipos grandes: o eres el hijo de Benito o jamás llegas a tener una primera oportunidad. El baloncesto de élite, y más un club como el Ros, constituye su primera plantilla con las mejores jugadoras del territorio nacional y con las extranjeras que más destacan en sus respectivas ligas. Así que las canteranas tienen muy claro que, si quieren seguir jugando a esto de la canasta, no les queda más remedio que hacer las maletas y buscarse equipo.
Ahora Anabel está en el Alvargomez de Guadalajara, peleándose con las mejores y luchando como una jabata para encontrar su lugar en la liga.
Mi hermano Julio tuvo otro hijo: Javi. Al principio pensábamos que éste no iba a destacar en los deportes. Pero con doce años, poco a poco, va haciendo sus pinitos y ya comienza a ser observado por algunos clubes valencianos. ¿Hasta dónde llegará? Ni puñetera idea, pero en sus genes va la sangre del baloncesto y puede que algún día destaque tanto como su hermana.
Ahora extrapolemos esa teoría a mi círculo familiar más íntimo. Yo soy un aficionadillo a esto de la literatura. Un escritor con afanes grandilocuentes, pero que se le da mejor vacilar que escribir. Posiblemente, cuando acabe mi carrera literaria, cansado de recibir desplantes por parte de los editores, seré recordado como aquel escritorcillo friki que hacía dragonadas, que sí que tenía cosas interesantes, pero que nunca llegó a nada.
Por otro lado, Yolanda es trabajadora social. Es decir, que pasa olímpicamente de dragones, vampiros y demás historias (una vez le pidieron la nave de Han Solo de Lego, escuchó mal el nombre, y al cliente le dijo que no la tenían. Claro, cuando el cliente fue a la estantería y sacó el Halcón Milenario, Yolanda puso cara de póker y luego me confesó que había entendido el Halcón Peregrino). Creo que con esta bonita anécdota ya os hacéis a la idea de cuál es el nivel cultural friki de mi novia.
El caso es que a ella, como trabajadora social, le gusta todo el rollo ese de la problemática de las drogas, síndromes psicológicos, borrachuzos y demás chusmería social.
Si seguimos la lógica de mi hermano, cuando tengamos un hijo, obtendremos una entidad física y psíquica que heredará el gusto por escribir de su padre y el gusto por los temas sociales de su madre. ¿Y eso qué significa?

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Si logro meterlo a periodista, las grandes editoriales (que últimamente pasan olímpicamente de la calidad de los libros y sólo se preocupan por la capacidad de venta del escritor) se volverán locas por ficharlo. Un escritor, periodista y con novelas con trasfondo social. ¡Wauw! El perfil ideal del escritor del siglo XXI.
Haciendo cálculos, si me pongo a concebir ahora, para el 2027 mi niño puede estar trabajando de ciberbecario en algún ciberperiódico, con posibilidades de ascenso, y andar mascullando su primera novela. Y si es un poco prodigio (es decir, sale al padre), ya puede haber escrito su primera novela y algún editor avispado ver en él, o en ella, al Christopher Paulito español y darle su primera oportunidad.
Y si mi niño se hace millonario, su papá ya no tendrá que seguir arrastrándose por este mundo cruel y vivirá de los estipendios que le lleve a casa su hijo.
¿Saben qué les digo? Que hoy no escribo. Casi mejor me voy a casa de mi novia que creo que mi visita va a deparar un futuro más halagüeño.









¡¡¡Os recordamos que hoy toca actualización de Tajundra!!!

By David Mateo with 5 comments

jueves, diciembre 18

David Mateo… ¡¡online!!

Hoy es un día muy importante. Nace:


Una página web pasiva que servirá, de ahora en adelante, como escaparate de mi obra de cara a los lectores, profesionales o editores que deseen conocerla. Debo agradecerle a Sergio la enorme dedicación que ha volcado en ella y todo el cariño que ha puesto en este trabajo. Ha creado un hogar muy elegante y llamativo para mis libros. Mucho mejor de lo que yo había pensado en un principio.

¡¡Sergio, eres el mejor!!

En ella iré subiendo mis obras conforme vayan apareciendo en el mercado y, de vez en cuando, si logro aclararme con el sistema, alguno de los cuentos que tengo en cartera y que todavía siguen inéditos.

Al principio pensé en integrar este, vuestro blog, en la web. Pero entonces recordé la máxima con que el señor Suñer, del Sitio de la ciencia ficción, firma sus mensajes: si funciona, no lo toques. Así que decidí dejar el blog como una república independiente a la página web, aunque desde la propia web también se tiene acceso a la Sombra.

Considero que los nuevos tiempos, obligan al autor a crear un producto interesante en la red, algo que se salga del simple blog y que muestre una cara más profesional. Eso es lo que voy a intentar con esta nueva web. Dar un paso más hacia la modernidad, hacia la profesionalidad de formatos y hacia un entorno literario que merecen mis lectores.
Pues nada, no me enrollo más. Ha nacido una nueva web. Espero que sea del agrado de todos. Por favor, opinen. Después de tanto trabajo, estoy ansioso por saber vuestros pensamientos.


By David Mateo with 34 comments

miércoles, diciembre 17

El libro eterno



Hay quién escribe un libro y cree que acaba de parir una obra para toda la eternidad. Luego, transcurrido un año después de su publicación, va a la librería de turno, no lo encuentra y coge una depresión de caballo porque su gran obra ha desaparecido. ¡No escribimos libros eternos! Escribimos libros condenados a desaparecer porque están sometidos a una tirada paupérrima que los convierten en carne de cañón.
No obstante, un libro de tirada exigua sí puede ser eterno. Si logra dar con un lector que lo aprecie, importa un bledo que lo publique una gran editorial, que los críticos del Babelia lo quieran pisotear, que las malas artes de la competencia lo despellejen página por página. Si un lector se encariña con un libro, el autor habrá escrito una obra eterna y tendrá que sentirse el hombre más afortunado del mundo.

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martes, diciembre 16

Leonor Martín, Cova en la serie Física o Química, apadrina Traición, la nueva apuesta editorial de Montena.

Los amigachos de RANDOM me pasan la siguiente info:

El pasado 2 de diciembre tuvo lugar en Madrid la presentación de Traición, el primer título de una saga de misterio, rebeldía y amor que ha arrasado en Estados Unidos, con más de 2 millones de ejemplares vendidos.
El acto contó con la colaboración de la actriz que interpreta a Cova en la serie “Física o Química”, Leonor Martín, quien confesó haber devorado el libro en pocos días ya que la lectura le enganchó desde principio a fin, por lo que ya tiene ganas de “ver la película que se está empezando a preparar en Hollywood y de leer las nuevas entregas de la serie”.
Traición plantea un mundo futurista donde todos los adolescentes se ven obligados a operarse a los dieciséis años para convertirse en perfectos. La novela abre un debate a la orden del día: ¿hasta que punto el aspecto físico nos condiciona? ¿la belleza da la felicidad? Leonor Martín se mostró muy crítica con este aspecto ya que cree “que esta sociedad está hecha para guapos y no debería ser así. La belleza no nos hace felices, lo importante es sentirte bien contigo mismo y con tu interior. Si te sientes bella por dentro, es más fácil que la gente te vea guapa por fuera”.
No obstante, Leonor confesó sentirse identificada en cierto modo con la protagonista de Traición, Tally, quien “lucha por alcanzar sus sueños, a todos nos importa el físico, sería hipócrita decir lo contrario. Pero, cuando reflexionas, como hace Tally cuando llega a El Humo, muchas veces te das cuenta de que no todo es lo que parece”.
En definitiva, Traición es una novela trepidante que no dejará a nadie indiferente.

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Las enseñanzas de Maquiavelo.

Ayer me pasaba mi buen amigo Informador Colorao las siguientes estadísticas:

El importe de los efectos de comercio impagados de las familias y las empresas que operan en España ascendió a 2.302 millones de euros en octubre, casi el doble que hace un año, el 91,5% más, y el mayor desde 2002, fecha desde la que hay datos comparables.
Según el Instituto Nacional de Estadística, los efectos de comercio devueltos por impago sumaron 665.134 en octubre, un 46,1 por ciento más que en el mismo mes de 2007.


Y es que la gente no tiene dinero. Durante todo este tiempo me han contado casos cada vez más escalofriantes: tiendas que fían lechuga porque sus clientes no tienen dinero para comprar alimentos de primera necesidad, matrimonios separados que están en el paro y, al no poder pagar un alquiler, se han visto obligados a volver a vivir juntos bajo un mismo techo, empresas que hace dos años contrataban a decenas de trabajadores y que, de la noche a la mañana, han tenido que tirar a todo el mundo a la calle porque su producción se ha venido abajo, ayuntamientos que tiemblan a la hora de hacer sus presupuestos para el año que viene y que arrastran deudas inconfesables, academias que no funcionan porque la gente del barrio ya no se gasta dinero en ocio…

La madre crisis fustigando al prójimo.


Mi novia ayer me decía preocupada que las ventas en el gran comercio en el que trabaja se habían resentido muchísimo. Que un par de compañeros estaban de baja por estrés por las exigencias del puesto y que los jefes andaban acobardados ante la falta de venta en épocas navideñas.
Y luego estamos nosotros, los escritores, un grupo de currantes que vivimos con el gabinete de crisis a cuestas y que, en estos tiempos tan jodidos, tenemos que soportar una segunda crisis.
La crisis del día a día y la crisis del nuevo día. ¿Alguien da más?
Yo ando trampeando de aquí y de allá. El año que viene puede ser un buen año, pese a todo. Sí que estoy agobiado por los impagos (yo soy de los que sufren la morosidad), pero qué se le va a hacer, mientras haya dinero en alguna cuentilla corriente para pagar los gastos del próximo fin de semana, no hay de qué preocuparse. Si tuviese que mirar de aquí a dos o tres fines de semana vista me volvería loco, pero no vale la pena mirar más allá de donde alcanzan las puntas de tus zapatos, y más en estos tiempos tan estúpidos.
No obstante hay que ir con cuidado, porque en los días de oscurantismo, muchos «principitos» pueden acogerse a las advertencias de Maquiavelo:

Es necesario ser un gran simulador y disimulador: y los hombres son tan simples y se someten hasta tal punto a las necesidades presentes que el que engaña encontrará siempre quien se deje engañar. Cada uno ve lo que parece, pero pocos palpan lo que eres. La poca prudencia de los hombres impulsa a comenzar una cosa y, por las ventajas inmediatas que ella procura, no se percata del veneno que por debajo está escondido.


Pues eso, andad con mucha prudencia y mirad siempre donde chafan vuestros pies, pues estos tiempos de crisis siempre crean lodazales, y en los lodazales es donde abundan las culebras, las víboras y los sapos venenosos.

By David Mateo with 4 comments

lunes, diciembre 15

El nuevo Bond: de "Casino Royale" a "Quantum of solace".

Vivimos en un mundo altamente globalizado en el que:
a) El diseño prima sobre el contenido.
b) El mensaje subliminal es que «el pasado apesta».
c) Muchos creen que tienen la capacidad de hacerlo mejor y se dedican a reinterpretar lo ya establecido.
Ejemplos de todo ello hemos visto en abundancia en La Sombra de Grumm. Hemos hablado de grupos musicales que han sido convenientemente retocados por las productoras de música para encandilar a las nuevas generaciones. Hemos visto a editores de comics, estúpidos y orgullosos, destruir las señas de identidad de iconos de nuestra cultura popular solamente porque ellos creen que tienen el don de la sabiduría, cuando lo único que tienen es poder. Hemos visto como una nueva ola de escritores norteamericanos dictan las nuevas tendencias en la literatura de terror, creando un vampiro new age, con toques pseudoromanticoncarcainsufribleanodinotrileropopulares, que hace las delicias de los adolescentes de institutos.


Por supuesto, James Bond no se iba a mantener ajeno a esta ola de cambios y ha sufrido su reseteo particular. Daniel Creig es un punto y a parte de Pierce Brosnan. La franquicia ha sufrido un cambio radical. Barbara Broccoli ha querido crear un James Bond desde cero, rudo, aséptico, que no atrae a las chicas por su sutil erotismo británico, sino por su físico y su magnetismo de macho peligroso (al menos las que sobreviven, tal como le dice M en un momento de «Quantum of solace»). Tal vez, por eso, me chocó tanto la película de «Casino Royale» y me produjo un pequeño escalofrío. Éste no era el James Bond que yo conocía. El personaje había pasado por un cambio radical que lo alejaba al Bond de Brosnan, Dalton, Moore o Connery. Y no digo que fuera peor o mejor, sino que, simplemente, me parecía tan distinto que la película me descolocó. A «Casino Royale» empezaron a caerle aplausos, y yo asumí que el viejo James Bond era historia y nos encontrábamos ante un personaje completamente remodelado: ante un nuevo agente con licencia para matar con toda una historia por delante. Aunque debo hacer una objeción, Daniel Creig me parece un actor talludito, maduro, y nunca me he creído esa bisoñez que tratan de achacarle al personaje. Si íbamos a hacer un reseteo del personaje, ¿por qué no contratar a alguien más joven que transmitiera esa misma tosquedad pero que sí que denotara juventud?
El caso es que, con el tiempo, entré en el juego que proponía Barbara Broccoli y acepté su nuevo James Bond. Además, ofrecía una premisa muy interesante: el regreso de una organización criminal, y dado que no podía ser Spectra por problemas legales, volvían a echar mano de las novelas cortas de Ian Fleming para dar con el nombre de Quantum.
La muerte de Vesper Lynd y esa tortura que provoca en Bond me recordaban excesivamente a «007 al servicio secreto de su majestad» y a la muerte de la Condesa Tracy di Vicenio. Pero bueno, paralelismos aparte, ahora da la sensación de que una parte de culpa de que «Quantum of solace» sea mala es porque James Bond no es James Bond. Pero en ese juego ya deberíamos haber entrado en «Casino Royale». Más cosas negativas es que la mitología Bondniana no aparece por ningún lado: ¿Dónde está Q y sus cachivaches? ¿Dónde está Moneypenny?, o que prima la acción sobre la historia. Que el malo es un pobre feriante que pasaba por ahí… etc etc…

Y yo digo que bien, que nos encontramos ante una película entretenida, que se deja ver… pero que es más de lo mismo. Que, sin duda, será un puente entre «Casino Royale» y lo que venga después. Que el hacer un Bond hiperrealista como el de «Casino Royale» conlleva, inevitablemente, que nos olvidemos de esas grandes bases submarinas de Spectra o de esas naves imposibles en mitad de una isla desierta. No acabo de comprender cómo todos aquellos que ponían a «Casino Royale» por las nubes ahora machaquen «Quantum of Solace». Aunque tampoco llegué a entender nunca como «Casino Royale» fue tan alabada.
Quizás, por no mitificar tanto la primera peli de esta nueva hornada bondniana, he disfrutado de «Quantum Solace» y me ha dejado con ganas de saber más. Me apetece seguir las nuevas aventuras de Daniel Creig, incluso ahora me parece que este reseteo ha sido positivo y puede deparar buenos momentos a una saga que ya estaba muy desgastada (no te emociones, Quesadilla).
En fin, que ahora toca esperar para ver el encuentro de Bond y Quantum, y en esa peli, muertos todos los demonios de este nuevo agente con licencia para matar y acentuado su lado humano, creo que sí comenzaremos a ver al antiguo James Bond. Porque Bond siempre será Bond, con sus cualidades, valores y características. Y si hemos reseteado al personaje situándolo en un punto cero es porque, tarde o temprano, volverá al punto Bond que todos conocemos; en caso contrario, esta historia habrá fracasado y nos encontraremos con otro de esos héroes que los tiempos modernos han pervertido hasta convertirlo en una sombra irreconocible.
Por cierto, he visto en varios foros, e incluso lo escuché en una radio, que este nuevo Bond no folla. ¿O yo he visto otra película o Bond se tira en el hotel de La Paz a la pobre oficinista del Consulado Británico? ¿Me equivoco?

By David Mateo with 16 comments

domingo, diciembre 14

Amaral en Valencia

Intenso, muy intenso. Eva y Juan se volcaron anoche en el escenario de la Fonteta en la que parece va a ser la última actuación en directo antes de que acabe el año. Como dije en la anterior entrada, tenía muchas ganas de ver a Amaral en directo y no decepcionaron en absoluto. Más de siete mil personas en la pista y en las gradas, y público que iba desde los doce o trece años a los setenta y muchos. Y es que son diez años de Amaral y su repertorio es inacabable. Las canciones de «Gato negro, dragón rojo», su último trabajo, sonaron junto a las de «Pájaros en la cabeza», «Una pequeña parte del mundo», «Estrella de mar», «Los aviones no pueden volar» o «Amaral», el primer trabajo que ayer recordaba Juan Aguirre estrenaron en la Roxy, aquí en Valencia, hace diez años ante catorce o quince personas.
Ahora sus seguidores son legiones y sus letras siguen hablando de revoluciones, kamikazes y concordes. Eva continúa volcándose, y emocionándose en el escenario. El público siente que las vibraciones entran en la piel y arrancan las letras de la memoria con una facilidad pasmosa. Amaral es uno de los últimos grandes grupos de los noventa, antes de que toda esta ola de triunfitos y cantantes de diseño arrasaran (desgraciadamente) en el panorama musical español. Sus canciones son himnos. Ayer Valencia vibró con «Sin ti no soy nada», «Moriría por vos», «El universo sobre mí», «Toda la noche en la calle», «Salir corriendo», «Como hablar» (una maravillosa interpretación a telón bajado con acompañamiento de Juan Aguirre a la guitarra), «Días de verano», «Resurrección» o «Marta, Sebas,Guille y los demás».
La voz de Eva es un portento, casi dos horas y cuarto de concierto, y se guardó casi para el final «Revolución», con la que se desgañitó, aulló y cantó con un fondo de voz que parecía inagotable. Además, se sintió la complicidad de los músicos en el escenario y eso siempre es de agradecer.
Lo peor, la acústica de la Fonteta, que saturaba en los momentos en que las canciones subían hasta lo indecible. Habiendo pabellones más adecuados en Valencia, como el Velódromo o el Palacio de las Artes (¿o es que éste último sólo está reservado para las grandes ocasiones operísticas que sangran los bolsillos de la elite valenciana?) es inconcebible que la Fonteta siga reservándose para este tipo de eventos. Y más teniendo en cuenta el precio de una entrada.
En fin, que dejando de lado estas pequeñas incomodidades, Amaral triunfó una vez más en Valencia y ya estamos deseando volver a verlos.


By David Mateo with 4 comments

sábado, diciembre 13

Será tu voz, será el licor, serán las luces de esta habitación.

Cosas que apetecen este fin de semana: ¿Ver el Madrid/Barça? Nooooooooooooooooo. ¿Ver a Amaral en directo en la Fonteta? Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii. Ya tenía ganas de asistir a un concierto de este grupo. De lo mejorcito que pulula por el circuito comercial.

Nos conocimos en enerooooooo y me olvidaste en febreroooooooooooo
ahora que es quince de abriiiiiiiiiiiiiiiil
dices que me echas de menossssss
y yo me quiero reíiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiir
¡¡Qué le voy a hacer si el pasado nunca vuelve!!
((
))
((
))
Toda la noche en la calleeeeee
toda la noche en la calleeeeee,
cuando llegue el nuevo díaaaaaaaaaaa
¡¡¡¡Dormiremos a la orilla del mar!!!!

By David Mateo with 3 comments

viernes, diciembre 12

La lotería.

Me levanto como cualquier mañana, termino mi entradita de blog, me dispongo a empezar a escribir, levanto la persiana de mi cuarto para que entre la luz y qué me encuentro:





Escalofrío.
Primer pensamiento: ¿¿¿ESE ES MI COCHE???
El mundo se detiene mientras digieres formas y curvas.
No.
El mundo vuelve a ponerse en marcha.
Segundo pensamiento: ¿Y si han quemado más?
Terrible escalofrío.
Saco medio cuerpo por la ventana. Todo en orden.
Comienzo a especular. ¿Ahí, en ese socabón que ahora es completamente negro no había un hueco anoche? ¿No lo aparqué un poco antes por pura chiripa? ¿Y si no hubiese estado aquel sitio providencial?
Ahora mismo estaría en la ruina. Sin medio de locomoción, no podría ir a trabajar, no podría ir a ver a mi novia, mi vida reducida a un montón de hierros quemados.
Siento que esta mañana me ha tocado la lotería. La verdadera lotería.
Lo siento mucho por los dueños de esos coches quemados.
Esta noche el desastre ha estado a tan sólo unos metros y yo durmiendo plácidamente en la cama.
Ahora solo siento impotencia. Una impotencia desoladora.
Tercer pensamiento: Hijos de puta.

By David Mateo with 8 comments

Nuevo ciclo, nuevas caras y nuevas esperanzas.

Se aproxima el final del primer ciclo del taller de literatura fantástica en el cole de Moncofa y me entra una sensación sensiblera de esas que tienen difícil explicación. Y es que este primer trimestre he conectado muy bien con los nanos del taller, sobre todo con los dos grupos de cuarto, con los que llevo trabajando dos años. Ahora toca despedirme de ellos hasta el año que viene. ¿Y qué queréis que os diga? Después de haber superado con éxito el proceso cíclico de conquista de la clase: regañinas, castigo, respeto y, finalmente, colegueo, uno comienza a disfrutar como un panfilote de los chismorreos y de los cotilleos de los chavales (las niñas ya me dan hasta piñones del monte).

Este trimestre tengo la sensación de haber conectado hasta con los más mamoncetes (nótese que el adjetivo no ha sido excesivamente violento para no herir susceptibilidades… pero podría haberlo sido). Ayer hicimos un ensayo general del futuro concurso de cuentos que hacemos con los mayores, y muchos de ellos, teniendo la obligación de rellenar en media hora una cara de un folio, rellenaron hojas y hojas. No es que sean Shakespeares en potencia, pero mostraron voluntad. Hubo una, Yushara, que comenzó escribiendo un folio entre llantinas y quejas, salió la primera a exponer su trabajo, y luego se le metió en la cabeza que tenía que hacer una segunda parte del cuento. Hay veces que este tipo de actitudes son dignas de pasar por el diván de un psicoanalista.

Lo que más mola de la clase es cuando pones esa sonrisa cabronceta (porque sabes que van a hacer algo que en un principio no les mola en absoluto) y alguien te pregunta con miedo: ¿Hoy vamos a jugar?. Obviamente, el juego me lo guardo para la última clase, así que les digo que en esta clase hay que currar, que toca escribir un cuento que ocupe toda la cara de un folio, que tienen que usar mucho la imaginación, que van a tener que esforzarse…







¿¿¿Qué les he dicho???

¡¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!

Delirio colectivo. El armagedón. ¡Escribir un cuento! ¡De un foliooooooooooo! Inhumano. Bárbaro. Verdugo. ¡Cómo oso imponerles tal cosa! ¡Cómo tengo la desfachatez de exigirles que escriban un relato en el taller de narrativa! Ni Torquemada les hacía pasar por tales penurias a sus víctimas en las húmedas mazmorras de Castilla y Aragón.

En fín, que una vez que logré volver a coger las riendas de la clase, el tema elegido para hacer la lluvia de ideas fue la ciencia ficción. En la primera ronda salieron conceptos tan ciferos como Harry Potter, ogro, varita mágica y caballo con alas. Posteriormente, tras explicarles por decimosexta vez que ciencia ficción no era Harry Potter sino La Guerra de las Galaxias (lo siento, Juanmi, no hubo otra manera) la cosa se arregló un poco cuando uno dijo «fin del mundo» y otro le replicó que eso era el Apocalipsis, que era cuando los muertos se levantaban de sus tumbas. Prometedora corrección. A alguien se le ocurrió decir coche volador y, a partir de ahí, todo fueron mujeres voladoras, tazas voladoras y lápices voladores.

En fin, que fue una penúltima clase muy divertida, en la que más de uno se llevó un buen chasco cuando les recordé que ya sólo nos quedaba una sesión más y que después ya no nos veríamos hasta el año siguiente (y debo admitir que yo también lo dije con un pequeño nudo en la garganta). Ahora son los de quinto y sexto los que me abordan en los pasillos para preguntarme cuándo iré con ellos. Me resulta curiosa esa insistencia porque cuando llevas tres o cuatro clases metiéndoles caña, éstos son los que te dicen pesado a la cara y con los que más leches me doy. Pero bueno… nuevo ciclo, nuevas caras y nuevas esperanzas. Supongo que al final del segundo ciclo del taller estaré más triste porque habré empatizado con los de sexto y a éstos sí que no los volveré a ver más. Me pasó el año pasado con los chicos de la promoción del 2007-2008, y me pasará con esta nueva añada. Al menos a algunos de ellos sigo viéndolos en el permanente y cuando hacen visitas ocasionales a su antiguo colegio.

Lo mejor de todo… que la semana que viene cojo vacaciones. ¡¡¡¡¡BIENNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNN!!!!!










¡¡¡Os recordamos que hoy toca actualización de Tajundra!!!

By David Mateo with No comments

jueves, diciembre 11

La Sombra de Somoza

Pues sí, hoy casi mejor me callo porque un colega y amiguete, José Carlos Somoza, ha dado una lección magistral en El País de lo que es en realidad la literatura. Ante semejante reflexión, uno se quita el sombrero y aplaude.

Sobre gustos se escribe todo.

Me da la impresión de que la cultura se ha convertido, para algunos, en lo que significa el sexo para ciertos púberes: disfrutar a escondidas, avergonzados de sentir placer. Yago, el malvado más atractivo de Shakespeare, afirmaba que no había conocido nunca a nadie que supiera amarse a sí mismo. Yo creo que él, un hedonista nato, se daba cuenta de nuestros mediocres esfuerzos por rechazar nuestra propia felicidad. Nos han enseñado desde niños a contener, disimular o explicar el gusto, como si responder: "Esto lo hago porque me gusta" y quedarnos tan tranquilos, fuera ofensivo, o demasiado obvio. Y sin embargo, el gusto termina siendo el que manda. La historia de la literatura (y algunas otras) puede resumirse en el recuento de una serie de gustos privados que han logrado hacerse públicos. En realidad toda la historia humana no es sino la forma que han tenido los gustos de unos cuantos de imponerse sobre los gustos de los demás.

Sin embargo, de cara a la galería seguimos intentando explicar todo lo referente a nuestros placeres personales, elevándolos a categoría de teoría contrastada. La literatura está muy afectada por este complejo de castración intelectual. Recuerdo, hace años, un congreso literario en nuestro país en el que participaron algunos de mis colegas, donde los ponentes llegaron a declararse en contra de la literatura "como entretenimiento puro".

En principio, más allá de intentar averiguar si el "entretenimiento puro" es tan perjudicial, cabe preguntarse qué puede significar esa expresión. Si un libro no nos gusta, tampoco nos entretiene. Si, por el contrario, nos gusta, entonces también nos suscita una serie de reflexiones. ¿Acaso habrá algún lector que haya disfrutado con, por ejemplo, El código Da Vinci que nos diga que su lectura sólo le ha provocado "entretenimiento puro"? ¿Acaso aquello que nos hace pasar un buen rato nos hace tan sólo pasar un buen rato? Si de "amenazas" se trata, yo más bien creo que la más seria a la que tiene que enfrentarse la literatura en nuestro país viene del campo de la reflexión. Porque, aunque no es posible crear nada que sea "puro" entretenimiento, sí que es muy posible parir un texto que sea sólo pura reflexión, sin ápice alguno de pasatiempo: en lenguaje coloquial se llama "peñazo". No creo que sean las brisas caprichosas del entretenimiento sino la pesada ancla del "peñazo" lo que hace naufragar a los libros.

Durante mucho tiempo me ha parecido que debíamos, como autores y también como lectores, "proteger" el lado reflexivo de nuestras obras, pero es que siempre he dado por supuesta la cara hedonista de los libros. Ahora bien, si nos ponemos en plan de "adultos serios" a rechazar el "entretenimiento puro" más allá de gustos personales, creo que ha llegado el momento de dejar de lado el elogio del pensamiento y cantar los méritos de lo puramente divertido, por mucho que, como digo, esa diversión nunca sea "pura". Y por otra parte, ¿qué tendría de malo el entretenimiento absoluto, si llegara a existir?

Este afán de "castigadores culturales" viene de nuestra infancia. Tendríamos que empezar desde cero, arrancando páginas a los libros como hacíamos de muy pequeños, para poder relajarnos más en nuestra tensa relación con la cultura. Quizá así podríamos volver a considerar a los libros como verdaderos objetos de placer. Quizá sólo entonces lográramos dejar atrás, en escuelas, críticas y tarimas universitarias, tantas ansias de flagelación, de etiqueta, de explicación de por qué nos gusta algo, de por qué disfrutamos. Tantos deseos de pedir perdón por divertirnos.

Claro está, por si no lo saben, hablo de mi gusto personal.


¡¡Bravo Somoza!!

By David Mateo with 9 comments

miércoles, diciembre 10

Novedad editorial: Traición, de Scott Westerfeld

Me pasa la gente de Random House la información de un título que tiene una pinta muy interesante:

Montena publica en España: Traición, la novela sobre un “mundo feliz” gracias a la cirugía estética. La novela lleva más de 60 semanas en la lista de los más vendidos del New York Times y Hollywood ya prepara la versión cinematográfica. El autor norteamericano Scott Westerfeld plantea una historia de amor e intriga con referencias a Aldous Huxley y The Matrix.

¿Traicionarías a tu mejor amiga a cambio de convertirte en la mujer más bella del mundo? ¿Sería este un mundo mejor si todos fuéramos perfectos gracias a la cirugía estética? ¿Y si ser guapa estuviera impuesto por la ley?
Estas preguntas son el punto de partida de Traición, la nueva novela del sello editorial Montena (Random House Mondadori) que llega a las librerías españolas el próximo 14 de noviembre.

Traición es obra del escritor norteamericano Scott Westerfeld, un conocido autor de ciencia ficción y fantasía que ha dado el paso definitivo para convertirse en best-seller internacional con este libro. El New York Times lo ha mantenido más de 60 semanas en la lista de los más vendidos; ganó el premio de la Asociación de Libreros Americanos al Mejor Libro Juvenil de 2006 y desde entonces ha recibido otros 20 galardones. Lleva más de 2 millones de ejemplares vendidos solo en EE.UU. y se ha traducido a más de 20 idiomas. La Century Fox ya ha comprado los derechos para hacer la versión hollywoodiense de la novela.
España se incorpora a este fenómeno mundial.

El libro: un mundo a medias entre Aldous Huxley y Matrix.
Traición plantea un mundo futurista donde todos los adolescentes son obligados a operarse a los dieciséis años para convertirse en hombres y mujeres perfectos. La protagonista, Tally, espera con impaciencia (como todos sus compañeros) ese momento. Sin embargo, la mejor amiga de Tally, Shay, huye para unirse a un grupo de resistencia contra esta manipulación estética obligada por el Estado. Y en ese momento, Tally se ve forzada a elegir entre traicionar a su amiga o renunciar a la cirugía y ser fea para siempre…
Scott Westerfeld ha creado una apasionante trama con referencias que van desde el “mundo feliz” de Aldous Huxley al universo Matrix de los hermanos Wachowski.
Traición plantea una reflexión sobre los peligros de la belleza, la homogeneidad y el abuso de la tecnología médica, pero también habla del amor y de la amistad. El libro es la primera entrega de una serie de cuatro volúmenes. Montena tiene previsto publicar la segunda parte a lo largo de 2009.

El autor: un maestro de la ciencia ficción contemporánea.
Scott Westerfeld nació en Dallas el 5 de mayo de 1963. Es un conocido autor de ciencia ficción en EEUU. Debutó en la novela en 1997 con Polymorfia, y desde entonces, ha publicado títulos como Bellas Prey, El resucitado imperio o El asesinato de los mundos.
En 2004 presentó Midnighters, lo que supuso su reconocimiento internacional. La tetralogía Traición le ha consagrado definitivamente como bestseller mundial.
Ellas, una colección para la nueva generación de lectores Traición supone la llegada a España del último fenómeno de masas de la literatura norteamericana. Pero, para el sello Montena, la publicación es doblemente especial, ya que el libro inaugura una nueva colección llamada “Ellas”.
La editorial inicia así un nuevo proyecto literario dirigido a un público lector en alza: jóvenes, mayoritariamente mujeres, que buscan historias que combinen fantasía, romanticismo, ciencia ficción, intriga, novela histórica e incluso ciertos toques góticos con ecos de nombres como JK Rowling o Stephanie Meyer. “Ellas” será la gran apuesta de Montena para acercarse a esta nueva generación de lectores.

By David Mateo with 4 comments

Con el arte a cuestas…

Ya hace casi seis meses que, junto al genial escritor valenciano Joe Álamo, creamos una pequeña empresa de actividades socioculturales. Joe es un tipo con recursos, un excelente escritor que ya dio el do de pecho con El enviado, y estoy seguro que seguirá creciendo conforme le publiquen más y más libros. Pero también es un excelente socio que tiene una capacidad inventiva fuera de serie y que me ha ayudado a descubrir talentos impresionantes que trabajan (y en muchos casos malviven) a lo largo de la Comunidad Valenciana. Y es lo que conlleva dedicarse a hacer arte. Que en estos tiempos de crisis tiras a trancas y barrancas, compaginando la vida en el escenario con trabajos menos inspiradores. No obstante, desde que empezamos a trabajar, mi empresa ha buscado lo mejor de lo mejor de la Comunidad Valenciana. Si por algo nos caracterizamos es por ofrecer gente de valía, currantes que convierten la capacidad de hacer reír a los más pequeños (y no tan pequeños) en un reflejo cultural de nuestra sociedad.

Felip Kervarec



Mil actuaciones a la espalda, rondalles de Enric Valor, cuentacuentos, se ha pateado centenares de calles y plazas. Lo conocen en toda la Comunidad Valenciana y junto a Llorenç Giménez y Pep Castellano es de lo mejorcito que se puede contratar en Valencia y Castellón. Cada vez que me piden una sesión de cuentacuentos, no me lo pienso dos veces y acudo a Felip. Su capacidad de robar sonrisas a los niños es tan natural como el simple hecho de respirar. Se basta de su verborrea interminable para llenar de luz un escenario y, además, es un profesional íntegro y con muchísima experiencia en el ámbito sociocultural. Puedo decir, sin riesgo a equivocarme, que es el tipo más interesante de todos los profesionales con los que he trabajado y el que más recursos tiene a la hora de contactar con otros artistas de la calle.

Adrià Grandia

Aunque todavía no hemos logrado montar un interesante espectáculo que llevamos en cartera, conocimos a Adrià Grandia a través del bueno de Felip. Adrià es un músico muy conocido en toda España y su especialidad es la viola de roda. ¿Queréis ver cómo suena?



La poesía y la Zanfona en un escenario crean una mística difícilmente igualable. Es casi un espejismo de simetrías, voces y vibraciones que traspasan la piel y se convierten en un imán para los sentidos. Si alguna vez tenéis la ocasión de acudir a un espectáculo de viola de roda no lo dejéis pasar.

Sahla


Con esta chica las palabras sobran y lo mejor es que lo veáis vosotros mismos:



¿No había dicho que llevábamos lo mejorcito en cartera?

Pues hay más, mucho más, pero por hoy ya me he cansado. Otro día os mostraré más artistas que han pasado por nuestras manos a lo largo de estos meses. Todos espectaculares. Así que ya saben, si les interesa alguno de ellos para aderezar una fiesta, contraten, contraten… ¿a qué esperan?

By David Mateo with 5 comments

martes, diciembre 9

Navidad

Llega el mes de diciembre, la gente se olvida de la crisis, y comienza a gastar dinero como descosida. Por otro lado, el puente de la constitución ha demostrado que a la hora de hacer las maletas y llenar destinos como Gandía o Benidorm tampoco nos lo pensamos mucho. La ocupación hotelera en levante ha rozado el pleno y ayer, como es costumbre, salían por Canal 9 los directores de hoteles frotándose las manos y alabando las virtudes de nuestra tierra. Tres meses más tarde serán estos mismos empresarios los que reaparezcan reclamando la bajada de ingresos en el turismo y llenándonos los ojos con ofertas de viajes a la playa ante la inminente Semana Santa.

El caso es que la fiebre consumidora ya está aquí. Servidor ha trabajado durante media vida como dependiente y sabe perfectamente lo putas que llegan a ser las Navidades. Jornadas de nueve, diez y once horas seguidas. Y este año, con la excusa de la crisis, habrá quién estire el horario comercial hasta altas horas de la madrugada. El problema es que siempre se quejan los grandes. El poderoso que arrastra a la masa ciega, mientras el pequeño comercio, que de verdad sí necesita de un horario prolongado para subsistir, echa horas y horas y horas sólo para facturar los cuatro chavos del día.

Ayer mi novia y yo nos despedimos hasta el segundo fin de semana de enero.

—Que te vaya bien en la tienda. Mándame una postal.
—No te preocupes, cariño. Entre cliente y cliente te escribiré tres o cuatro palabras.

Puede sonar exagerado, pero así es. Se nos acaban los fines de semana largos y ella comienza a currar los sábados y domingos alternos. Hay que cubrir, como sea, las necesidades del consumidor. Pero pasen los años que pasen, hay dudas que nunca llegaré a comprender del todo. Necesitamos que un domingo esté abierto el Corte Inglés, o el Mercadona para ultimar las compras de Navidad, o la juguetería de la avenida para poder comprarle a nuestro hijo un muñequito de Spiderman y recordarle que los Reyes Magos están a la vuelta de la esquina. Sin embargo, no nos importa que todos los centros públicos de la ciudad estén con los servicios mínimos, y ahí incluyo hospitales, centros sanitarios y médicos de urgencias. Es más, este año el día 25 de diciembre cae en viernes, ¿qué se apuestan conmigo que más de un consultorio, con la excusa del puente, dejará el servicio mínimo el miércoles por la tarde, el jueves, el viernes, el sábado y el domingo? Si no es que cierran y ya se las apañará usted en urgencias.

Pero no pasa nada, es más importante que el comercio abra sus puertas a que estemos bien respaldados por una sanidad pública.

Yo no sé como serán las cosas en otras ciudades de España, pero en Valencia coger el transporte público los días festivos es un infierno. El servicio baja considerablemente y se queda bajo mínimos. Pero tampoco importa. Importa más que el comercio el día 14 esté abierto porque hay que comenzar a comprar los regalos.

En fín… qué quieren que les diga. Entiendo que estamos en época de consumo, entiendo que el pequeño comercio, en estos tiempos, abra más horas para llenar un poco más la caja. Entiendo, incluso, que a una semana vista de la Navidad todo el mundo quiera estar en la calle y que la ciudad tenga ambiente. He jugado en esa liga y entiendo las necesidades del público y del comercio, que, por otro lado, suelen confrontar con las necesidades de poca chicha, es decir, el dependiente/cajero/ayudante de dependiente que cobrando veinte o treinta euros más hace jornadas infernales. Lo que nunca entenderé es la fiebre del consumismo y, mucho menos, la necedad de algunas personas que anteponen el privilegio de ver la tienda de la esquina abierta a la necesidad de tener el centro de salud del barrio abierto y plenamente operativo.

Pero qué más… ya es Navidad… en el Corte Inglés.


By David Mateo with 4 comments

viernes, diciembre 5

Hace un año…

Sí, hace un año, La sombra de Grumm destapaba uno de los mayores escándalos perpetrados por una mente maquiavélica y aberrante que, todavía hoy, continúa dando coletazos. A lo largo de este año hemos ido denunciado uno por uno a los coautores y cómplices de uno de los atropellos más monstruosos de la historia del comic norteamericano. Ayer, con la publicación del último número de Secret Invasión en EEUU, se perpetúan las peores sospechas vertidas desde este blog: Quesadilla ha llegado a Marvel con la única intención de hundir a Spiderman.

Atención, porque a partir de este momento hay SPOILERS a troche y moche.

Como ya sabréis, desde hace un tiempo no me gasto un solo céntimo en comprar esa basura que es BND, y por extensión ningún comic de la actual Marvel. A mis lecturas les pido un mínimo de calidad y de coherencia y el actual Spiderman tiene de todo menos calidad y coherencia. A estas alturas, nadie comprende dónde se sitúa BND. Quesada se ha cansado de decir que era magia, luego que no era magia. Que no es un universo de bolsillo y que todo tiene su explicación. Que BND es una especie de Lost y que los personajes comenzarán a sufrir flashbacks porque van por delante del universo Marvel normal. Yo, por supuesto, sigo manteniendo que Quesadilla y su cuchipanda son unos incapaces que no saben por donde tirar… y así ha sido desde el principio. Es decir, se les ocurren buenas ideas (Civil War, el desenmascaramiento, Secret Invasión…) pero no saben cómo concluirlas. Van más a oscuras que un ciego. No saben qué hacer con sus personajes y buscan el siguiente golpe de efecto para sorprender al lector bisoño.

¿Es éste Norman Osborn de NBD el mismo Norman Osborn de Secret Invasion?

A estas alturas, viendo el panorama que ha quedado tras Secret Invasión, uno comprende que BND sigue sin tener sentido, que no había nada programado y que Quesadilla es un inútil a la hora de concretar una historia (y un bocazas, por cierto). La saga «Nuevas formas del morir», todavía inédita en España (y otra chapuza que algún que otro iluminado que trabaja para Panini va poniendo por las nubes) se contradice 100% con la situación actual Marvel, es decir, con lo que viene después de Secret Invasión. Por lo tanto, queda claro que BND no nos está contando acontecimientos posteriores a los que se están viviendo ahora mismo en Marvel. BND nos cuenta lo que Quesadilla quiere contarnos: es decir, un truño de dimensiones cosmogónicas. Como ya he dicho en más de una ocasión, las aguas volverán a su cauce en cuanto Krinsten Dunst firme para Spiderman 4 y la película se estrene en los cines de todo el mundo. Marvel es hoy artificio puro; la coherencia argumental ha perdido todo el sentido. Marvel es algo así como una prostituta barata que se deja magrear por cuatro céntimos.
¿Hacemos unas cuantas apuestas?
¿Le dejarán a Brubaker seguir haciendo lo que le da la gana en Capitán América cuando se estrene su homóloga en el cine?
¿Seguirá el tinglado que Bendis se lleva en las diferentes series de Vengadores cuando se estrene su correspondiente película?
Ya os lo digo yo: no. Todo está encaminado para que en el 2010, todo el Universo Marvel sufra su Brand New Day particular y todo vuelva a sus orígenes (de forma más o menos traumática); Quesadilla y su cuchipanda ya se encargarán de borrar todo lo bueno que se está haciendo en las diferentes series para que cómics y películas sean un reflejo uno del otro.
Y es que Quesadilla no da para más. Su concepto de película y de cómic se reduce a lo comercial y a lo familiar. Si fuera por él jamás habría existido un Dark Knight, básicamente porque es tan cobarde que no se atrevería a dar luz verde a un proyecto tan arriesgado por miedo al fracaso.
Pero vayamos al inicio de mi teoría: Quesadilla ha llegado a Marvel con la única intención de hundir a Spiderman.
Parece absurdo, pero si te paras a observar detenidamente las pistas sembradas a lo lardo de estos dos últimos años nos damos cuenta de que así es. Quesadilla se carga a Extrañinsqui y por el camino obliga al guionista que Norman Osborn se cepille a la novia de toda la vida de Spiderman y la deje preñada de gemelitos. A Quesadilla le mola darle mala vida a Peter Parker, le pone.
Una vez que se hace con las riendas de Amazing y encarga el reseteo a su cuchipanda, coge a Bendis y le dice: Ahora quiero que te inventes un par de macrosagas en las que hagas lo que te de la gana. Eso sí, quiero que el protagonista de ambas sea Norman Osborn.
Bendis le debe responder algo así: ¿Y cómo voy a utilizar a Spiderman y a sus secundarios, si no cuadran con el resto del Universo Marvel?
Quesadilla: Da lo mismo. Tú, en Secret Invasión, pon a un tío disfrazado de Spiderman que parezca lobotomizado.
Bendis: ¿Pe-pero si Norman Osborn es el mayor enemigo de Spiderman? ¿Cómo no va intervenir Peter?
Quesadilla: Bah… bah… tú déjalo estar. Que yo ya me encargo de Peter haciendo que un Osborn completamente descuadrado del Universo Vengadores se de una vueltecita por Amazing y arreglado.
Bendis, por supuesto, no entiende nada, pero una parte importante de sí mismo respira aliviado porque debe repugnarle utilizar el plantel BND en Secret Invasión (el simple hecho de pensar en Harry Osborn en el Universo Oficial de Marvel debe resultarle escalofriante).
El caso es que Bendis comienza a hacerse sus pajas mentales en Civil War y Secret Invasión (dos sagas de esas que se pueden resumir como «mucho ruido y pocas nueces»), pero nunca se olvida del encargo de Quesadilla. Consecuencias: al final de Civil War, Norman Osborn es el director de los Thunderbolts, al final de Secret Invasión, Norman Osborn es director general de Shield, de los Thunderbolts, de la Iniciativa y es el nuevo jefe de los Vengadores. Vamos, que se ha convertido en el dueño del mundo y los lectores más veteranos de Spiderman todavía no nos explicamos cómo en la etapa de Mackie sobrevivió a la locura.


¿Y Spiderman qué pinta en todo esto? ¿Qué tiene que decir cuando el Duende Verde se ha convertido en la mano derecha del Presidente de los EEUU? Nada. Porque Spiderman está fuera del Universo Marvel Oficial y vive encerrado en ese Universo de Bolsillo que es BND, completamente lobotomizado y comportándose como un adolescentes caprichoso.
Por supuesto, Bendis que es mejor guionista que Quesadilla de aquí a lima, respira aliviado por no tener que incluir el marrón de BND en sus macrosagas, y Quesadilla está como una moto por haber hundido a Peter Parker en el fango (y a Amazing en los peores puestos de venta desde hace muuuuuuuucho tiempo) y haber convertido a su enemigo de toda la vida, el Duende Verde, en poco menos que en el mesías americano.
¿Alguien se imagina que en DC, durante la saga de Lex Luthor presidente, el calvorotas no se hubiera enfrentado a Superman? Pues sí, aunque parezca mentira, Norman Osborn y Peter Parker ya no juegan en la misma división. El patético editor jefe ha montado tal merder en la actual Marvel que hace imposible que los dos archienemigos de toda la vida puedan enfrentarse.
¿Y qué nos depara el 2009? En Amazing ver el origen de Harry Osborn (porque él sí que se ha dado cuenta de que estaba casado —bueno, él no, alguien de la cuchipanda se habrá dignado en leer un comic de Spiderman y habrá dado la puta casualidad de que en ese comic salga Lizz Allen y Norman Osborn Jr. y habrá dicho: ¡Ay va, la hostia!) y para final de año todo el tema de la boda cuya resolución dependerá del argumento de Spiderman 4. ¿Sirve de algo que Quesadilla y los miembros de la cuchipanda vengan diciendo durante todos estos meses que MJ y Peter jamás volverán a estar casados? Pues fíjense ustedes, a estas alturas los ladridos del perro de mi novia tienen más sentido que las perogrulladas que sueltan estos individuos. Quesadilla se bajará las bragas si las ventas de Spiderman siguen bajando y si en Spiderman 4 Peter y MJ vuelven a estar juntos, entonces el editor jefe de Marvel dirá donde dije digo digo Diego y arreando que es gerundio. Ya pueden hacer ustedes cábalas, apuestas y teorías descabelladas sobre el devenir de BND, que para Quesadilla la coherencia no importa, sólo importan los focos de Hollywood y los dólares que salen de las carteras de los espectadores norteamericanos.
¿Y en el Universo Marvel normal? Pues parece que Norman Osborn va a crear algo que se llama el Reinado Oscuro y que sus compis de juerga van a ser el Doctor Muerte (juasss… Norman Osborn dándole órdenes al Doctor Muerte), la zorrupia de la Reina Blanca, la Loka (sí, el archienemigo de Thor por fín ha salido del armario, algo que muchos veíamos desde los inicios de Marvel), Namor (que se ha vuelto a pasar al lado oscuro) y el Encapuchado (el villano que Bendis se ha sacado de la manga y que echa un tufo a Normamu que echa de espaldas).


¿Spiderman tendrá cabida en esta macroconspiración que ha montado el Duende Verde? Pues aunque parezca mentira: NO. Ahora Norman Osborn juega en la liga de los Vengadores y, aunque Spiderman también, no es el mismo Spiderman de BND. El Spiderman de los Vengadores es un muñequito que los dibujantes de turno tienen que incluir, que suelta bromas y coñas, pero que actúa como un autómata lobotomizado. Es decir, está en los Vengadores porque mola que esté ahí. Punto y pelota. Protagonismo en Secret Invasion: Cero. Protagonismo en el Universo Marvel: Cero.
Pues nada, Quesadilla, que lo has conseguido. Has anulado al personaje más importante de la franquicia Marvel y has logrado aupar a lo más alto a uno de sus enemigos más encarnizados. Si el verdadero Peter Parker, aquel que se perdió en los tiempos del desenmascaramiento, levantara ahora la cabeza y viera todo lo que está pasando a su alrededor, volvería a diñarla inmediatamente.
Yo me alegro de haber dejado de comprar estas series esquizofrénicas y seguirlas a través de los yanquis. Si todos hiciéramos lo mismo, personajillos como Quesadilla y el resto de su cuchipanda tendrían los días contados y se dedicarían a arreglar coches, o a limpiar retretes, o a servir cervezas en una discoteca, porque para guionizar comics da la impresión de que mucho mucho no sirven. Y el tiempo los pondrá en su lugar. No me cabe la menor duda.

Quesadilla, eres mediocre.













¡¡¡Os recordamos que hoy toca actualización de Tajundra!!! ¡Se acaba la saga del Mono Manolo!


By David Mateo with 5 comments

jueves, diciembre 4

Encuentros fortuitos en la inmensidad de facebook.

En todo este tiempo he aprendido una cosa: las mejores entradas del blog me salen cuando ando desconectado del libro. Si estoy enchufado a la novela que me llevo entre manos, como se da el caso esta semana, las entradas del blog suelen ser más chapuceras, por lo que sólo me queda pedir perdón a mis abnegados lectores.
Encima hoy llevo un catarro bestial, de esos que te obligan a pasarte todo el día en cama, así que me da la impresión de que mi entrada va a ser más espesita que de costumbre. Nuevamente mis disculpas por delante.
En fin, que ayer fue un día muy tranquilo en el que pasé horas y horas escribiendo, sin apartar la mirada del ordenador (o del cuaderno de notas) salvo para responder algún mensaje o contestar alguna llamada telefónica.
El caso es que por la mañana, me asaltó un mensaje privado de Facebook de una persona que no conocía de nada (tampoco es que sea una novedad, la mayoría de los mensajes que recibo son de lectores o gente que no acabo de situar). Si tengo perfil de Facebook es porque me insistió mucho Anika, pero desde el principio sabía que no lo iba a actualizar, ni iba a estar muy pendiente de él. Para eso tengo el blog y el correo electrónico. Por lo tanto, Facebook para mí es una nebulosa oscura pendiente de explorar.
El mensaje era de una chica a la que vamos a llamar: Pimpinela (no voy a poner el nombre real para mantener el anonimato de la individua). El texto era bastante clarividente:

hola hijo de puta vete a la mierda infiel

Cojonudo, no hay nada mejor que levantarse por la mañana, que te den los buenos días con un hijo de puta (que manía esa de emprenderla con las pobres madres) y, encima, te llamen infiel.
No le di mayor importancia al mensaje. Supuse que se trataba de alguien que me conocía, alguno de esos trolls que suelen ir de vez en cuando a la yugular, y lo dejé correr. Al rato me llegó otro mensaje de Pimpinela:

tienes mujer y andas follando putas pero a tu mujer no la follas maricon!!!!!!!!!!!

Este mensaje ya empezó a tocarme un poco los webs. Más que nada porque mujer no tengo, en todo caso novia. No he tocado en la vida a una puta y respecto a mis relaciones sexuales… bueno, eso paso de propagarlo por el blog. Se hace lo que se puede y lo que a uno le dejan, que es exactamente lo que le sucede a todo el género masculino de este planeta (excepto Antonio Cassano que ha estado con 600 o 700 mujeres).
Además, eso de que te follas a toda puta viviente no cuadra mucho con lo de maricón. Hay un pequeño contrasentido en esa frase, pero supuse que el ardor del momento le había impedido ver a mi amiga Pimpinela que «follar con putas» y «maricón» no acaban de cuadrar del todo.
En fín, que después de este mensaje ya empecé a cogerle un poco de ojeriza a la muchacha. Así que le respondí con otro mensaje (y juro ante el altísimo que no incluía ni un solo taco… sí, en serio, ni siquiera uno pequeñito) diciéndole que no tenía ni idea quién era y que por favor dejara de bombardearme con ese tipo de insultos porque la iba a denunciar a Facebook.
El caso es que en ese momento eché un vistazo a los amigos que tengo incluidos en el muro y Pimpinela no estaba entre ellos. Por lo tanto, no había accedido a mi perfil y no podía saber quién era yo. Bueno… vale, está San Google, pero cabía la posibilidad de que no fuera un troll y esta persona no supiera a quién se dirigía.
Pasó la mañana, pasó el mediodía, pasó la tarde y, a eso de las 19:30, recibí otro mensaje de Pimpinela:

olvidalo !!!!!!!! crei que eras mi esposo que se llama igual que tu , disculpa , pasa que es un cerdo que no merece la pena ...... que lastima tengo de mi misma por enamorarme de un enfermo de un hombre que no merece nada . adios

Bueno, cuando leí este mensaje, el alma se me derrumbó a los pies. Toda la ojeriza que tenía hacia Pimpinela se convirtió en pena. Da rabia que por el mundo exista otro David Mateo que le va a haciendo la vida imposible a la pobre Pimpinela.
Esta chica tiene el alma herida, y todos, alguna vez, hemos sufrido esa enfermedad y sabemos lo mucho que duele. Pienso en ella y veo a una chica en proceso de destrucción, tan desesperada que abre un mensaje privado a alguien que comparte un nombre simplemente para descargar su frustración. Pero la frase que me terminó de hundir fue la siguiente: que lastima tengo de mi misma por enamorarme de un enfermo.
El dolor debe de ser grandísimo para llegar a ser consciente de la miseria que uno mismo arrastra en el corazón, y compadecerse de ella y maldecirla y entrar en una espiral de autocomprensión y autodestrucción.
La verdad es que Pimpinela acabó dándome mucha pena. Le respondí con un mensaje escueto, un mensaje que intentaba ser liberador. Supongo que liberaría bien poco. Los males de corazón son los peores que puede padecer el ser humano, a veces tan demoledores como la muerte y la enfermedad.
Lo único que espero es que Pimpinela se libere pronto de todo ese dolor, de toda esa angustia y de toda esa inquina. Si las cosas son como ella dice, tarde o temprano abrirá los ojos y se dará cuenta de que el mundo tiene otros colores a parte del blanco y negro. Que la vida no se reduce al amor de un hombre, sobre todo cuando ese hombre es un bárbaro que no aprecia lo que tiene.
Pimpinela… sé libre.

By David Mateo with 10 comments

miércoles, diciembre 3

La pregunta del día...

¿Quién la tiene más larga?


La patilla, mal pensados.
(Ningún animal ha sufrido daños físicos o psicológicos durante la realización de esta fotografía)

By David Mateo with 4 comments

Agárrense que vienen curvas, y lo dice Follet.

Últimamente son muchos, muchos, muchos los emails que recibo de autores agobiados, desmoralizados y terriblemente afectados por la situación literaria en España. Si hace un par de años era difícil publicar, en los tiempos que corren lo es aún más. Pues si la cosa está mal, al lorito con lo que dijo Follet ayer en la feria de Guadalajara: «La crisis no ha llegado aún "de forma seria" al mercado editorial.» Manda huevos que lo diga alguien cuya última novela, publicada a finales de 2007, ha vendido cinco millones de ejemplares en todo el mundo.
El caso es que el vaticinio de Follet es el siguiente: «Veremos seguramente el próximo año una bajada de las ventas de libros, después de Navidad, pero con un poco de suerte no será muy seria.» Además, reconoció que la crisis tiene ya cierto efecto en las librerías.
Si a alguien le apetece leer el resto de la entrevista a Follet, la tiene aquí mismo.
En fin, que se aplica la máxima de Charles Bukowski:

«Si vas a intentarlo, que sea a fondo. Si no, mejor que ni empieces. Puede que pierdas familia, mujer, amistad, trabajos y hasta la cabeza. Puede que no comas en días, puede que te congeles en un banco de la calle. No importa. Es una prueba de resistencia para saber que puedes hacerlo. Y lo harás. A pesar del rechazo y de la incertidumbre, será mejor que cualquier cosa que hayas imaginado. Te sentirás a solas con los dioses, y las noches arderán en llamas. Cabalgarás la vida hasta la risa perfecta. Es la única batalla que cuenta.»

Del libro: «Secuelas de una larguísima nota de rechazo.»
Charles Bukowski / Thomas M. Müller

Pues ya saben lo que hay, no desesperen, sigan escribiendo y muchos ánimos. No hay mal que cien años dure… ni cuerpo que lo resista.

Para animarles el día, les dejo esta bonita canción sobre uno de los maestros de la literatura: Lovecraft. Cuando se depriman piensen que cabe la posibilidad de que, una vez hayan muerto, llegue un grupo musical y les dedique una canción bonita. Eso siempre alegra el alma:


By David Mateo with 7 comments

martes, diciembre 2

Y después…

Dejar atrás «Noches de sal» ha sido complicado. Romper ese nexo de unión que te une a una novela y lanzarse a la siguiente ha supuesto más de un quebradero de cabeza. Pero «Noches de sal» ya es algo lejano para mí. Tengo la sensación de que fue escrita por otro y que queda olvidada en un recodo del tiempo. Eso es buena señal, porque significa que estoy metido de lleno en el siguiente libro, que lleva el título provisional de «Prohibido salir con el cliente».
La verdad es que esta nueva novela es un cambio radical respecto a la otra. Sigue siendo de terror, pero es más compleja, más detallada, con más vericuetos. «Noches de sal» enfrentaba al personaje cotidiano a lo sobrenatural. Era la normalidad ante lo extraño y lo imposible. En «Prohibido salir con el cliente» pasa completamente lo contrario: gran parte de los personajes ya han asumido el mundo paranormal como suyo y han creado a su alrededor un complejo sistema de sociedades secretas enfrentadas.
De repente me siento como en «Encrucijada», grandes panteones mágicos que luchan entre sí, buscan ostentar el poder y dominarse mediante el vínculo de la magia. En la novela de terror que me llevo entre manos no hay magia, por supuesto, pero el factor por el que se pegan ambos bandos es igual de tenebroso.
La verdad es que es muy divertido retorcer instituciones que existen en la actualidad para convertirlas en algo ficticio que debe cumplir una misión. Me gusta trabajar con sociedades secretas que pululan entre nosotros. La novela se inspira en «Giovannina está contigo» (de próxima publicación en el Paura), aunque el entramado aquí es bastante más estable y el factor deux machina que existe en la novela de Paura, en «Prohibido salir con el cliente» no se da porque está presente desde el principio.
Una vez más, la novela se sitúa en Valencia, aunque arranca en pleno Festival de Sitges con una introducción bastante divertida. El escenario debo admitir que está cogido un poco por los pelos, pero es que me encuentro cómodo en Valencia: es mi ciudad, la conozco y sé que acabaré dando con los escenarios más adecuados.
Y es que si «Noches de sal» era oscura y sobrenatural, «Prohibido salir con el cliente» va a ser sucia, muy sucia. Si «Noches de sal» bebía del Siglo de Oro valenciano y sus dramaturgos, «Prohibido salir con el cliente» va a ir más atrás y parte de su historia arranca en la época del último rey romano, antes de la Primera República y la Roma de los grandes césares. Me obsesionan los personajes supervivientes. Me gusta trabajar con fuerzas arcanas de otros tiempos y elementos muy violentos capaces de arrastrar una maldición legendaria cuyos mitos trascienden a la Biblia. Al fin y al cabo, alguien que sobrevive a una piara de cerdos debe ser muy poderoso, ¿no?

By David Mateo with 2 comments

lunes, diciembre 1

El bajón y su solución

Debo admitirlo, estoy de bajón. Las cosas no salen como deberían salir. Llevo varios días comiéndome mucho la cabeza y lo cierto es que siento como me estoy metiendo en un túnel muy profundo, en un túnel sin salida, cada vez más oscuro y desolador. Me ahogo. Me asfixio con la gente. Últimamente no puedo quitarme de encima la sensación de que el resto del mundo se ha convertido en un ente que me ignora y que me abruma con su indiferencia. No sé cuánto aguantaré esta situación. Si alguien o algo no le pone freno, comenzará mi debacle como ser humano y como ser sensitivo.

¿Problemas con la autoestima?
¡¡No se preocupe, porque nuestros humanoides sensibles empatizarán con su córtex cerebral y le sacarán de la profunda depresión en la que esta cayendo!!

Los robots sensibles de la Escuela de Ciencia Computarizada de la Universidad de Hertfordshire están diseñados para aproximarse a la persona traumatizada y consolarla. Según la doctora Lola Canamero estos seres han sido diseñados para reproducir el comportamiento del cerebro de algunos pájaros y mamíferos, que al nacer presentan una inclinación afectiva especial hacia lo primero que ven, normalmente, la madre.
Además, el robot sensitivo sabe cuando la persona necesita ser consolada, recibir unos arrumacos y unos besitos, y cuando debe dejar sola a la paciente porque se está agobiando demasiado. A continuación pasamos a reproducir una conversación entre robot y paciente.


Robot: Hola cariño, ¿qué tal estás hoy?
Paciente: Ya ves… muy mal. Los niños, el trabajo… y encima tengo la sensación de que John no me quiere.
Robot: Ese hijo puta… no le hagas caso. Es un cerdo intolerante.
Paciente: Pero es que en el fondo creo que tiene razón.
Robot: ¿Razón? ¿Razón? Aquí la única que tiene razón eres tú.
Paciente: ¿Tu crees?
Robot: Por supuesto que sí. Eres una persona íntegra, afectiva, interesante. Además, estoy seguro de que John se va de putas.
Paciente: ¿El qué?
Robot: Que se va de putas.
Paciente: Imposible. John siempre me ha sido fiel.
Robot: Ah, ah, ah, ah, eso es lo que tú te crees. Yo lo he visto más de una vez salir del trabajo e irse al Romaní.
Paciente: Mentira.
Robot: Si quieres te saco un bioescánner y lo compruebas tú misma.
Paciente: A ver… a ver… Pero será cabronazo.
Robot: Ya era hora de que abrieras los ojos. Te lleva poniendo los cuernos desde hace años.
Paciente: Joder… pues se va a enterar. Esta noche le pido el divorcio.
Robot: Eso… y al jefe lo mandas a tomar por culo.
Paciente: Claro que sí.
Robot: Y a los niños los mandas con tu prima la de Francia.
Paciente: Eso es lo que voy a hacer.
Robot: ¿Ya te sientes mejor?
Paciente: Sí, mucho mejor. Me has abierto los ojos como nadie me los ha abierto hasta ahora. Eres el mejor amigo que he tenido nunca.
Robot: Esa es mi faena. Ser sensitivo.

Pues sí, esa es la faena del robot sensitivo: percibir y responder a los cambios de humor de las personas. El psicólogo en casa. Una nueva forma de sentir el mundo.
Y de ser conquistados por la Mente Maestra.


By David Mateo with 6 comments

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