martes, junio 17

La vida de Antoñito el Fantástico: Primeros dilemas presocráticos.

La vida de Antoñito el Fantástico: Primeros dilemas presocráticos.
Un serial en el que Betty el Feo no se convierte en guapo, pero sí en escritor (I)

Antoñito ya se gustaba a sí mismo cuando era niño.


¿Que cuándo cogí por primera vez un lápiz? Supongo que en primero o en segundo, como todos los otros cenutrios con los que compartía aula. Aunque os puedo decir que mientras ellos se conformaban con hacer unos cuantos garabatos en el papel, yo ya me dedicaba a entrelazar las primeras frases de lo que años más tarde sería la banda sonora de mi vida. Ya no lo recuerdo muy bien, pero debía destacar mucho en las clases de lengua, porque en vez de traer una manzana a la seño, era la seño la que me la traía a mí. Supongo que ya a esas edades núbiles comenzaba a despuntar mi vena de lolailo revienta corazones.

Os estaréis preguntando qué significa para mí escribir, y debo deciros que la palabra escritura no tiene un único significado. En absoluto, mi percepción del noble arte de menear la pluma ha ido cambiando a lo largo del tiempo. Voy a haceros un breve esquema de mi percepción de la escritura durante los primeros años de mi vida para que lo entendáis:

De los 0 a los 5 años: Especie de símbolos cuneiformes sin ningún significado concreto, pero por los que ya sentía una grata curiosidad.

De los 5 a los 7: El lenguaje estaba ensamblándose en mi cabeza como la compleja estructura de la doble hélice del ADN.

De los 7 a los 8: Hacía historietas de los superhéroes que más me gustaban.

De los 9 a los 10: Seguía haciendo historietas de los superhéroes que más me gustaban, pero incorporé los conceptos de inicio, nudo y desenlace.

A los 11: Me desentendí completamente de los conceptos inicio, nudo y desenlace y me dediqué a describir destripamientos y sangrías.

De los 12 a los 14: Mis héroes dejaron de tener rabo entre las piernas y se convirtieron en heroínas.

A los 15: Sólo escribía historias guarras para cascármela luego en el baño.

De los 16 a los 17: Descubrí que hacer el amor era más interesante que cascármela, así que comencé a emplear mi habilidad como prosista para llevarme a las chicas al catre.

De los 18 a los 20: No escribía. ¿Quién escribe en la adolescencia habiendo chicas en el mundo?

De los 21 a los 24: Se produce en mí una revulsión intelectual que me aparta de las discotecas y me hace pensar: ¿y si llegara a ganarme la vida escribiendo?

De los 25 a los 26: Veo la luz. La literatura se convierte en una expresión idealista de conceptos y costumbres a la que muy pocos pueden tener acceso. Yo sí.

A los 27: La literatura es una puta mierda. Nadie me entiende.

A los 28: Acabo mi primer texto interesante. Pues no se me da tan mal.

A los 29: El concepto de literatura que tiene la plebe es incomparable al mío. Nadie está a mi altura. Soy incomparablemente soberbio a la hora de escribir. He publicado mi primer libro.

De los 30 a los 31: Soy un escritor mediocre, mi libro no lo compra ni el tato.

De los 31 a los 34: ¿No os decía que soy cojonudo? ¡He logrado publicar mi segunda novela que me hará inmortal!

A los 34: Ya no leo los manuscritos de los autores noveles. Todo párrafo que perciben mis ojos y que no ha sido escrito por mi propia mano es basura residual.

De los 35 a los 38: Crisis intelectual. Mis libros no se venden ni en la sección de saldo. Soy un asco como escritor. Me voy a pegar un tiro en la cabeza a ver si así consigo que el precio de una palabra que salga de mi procesador de textos valga algo más de medio céntimo.

A los 39: La editorial Mundo ha comprado mi última obra. La que presenté a aquel concurso que era imposible ganar. ¡Dios, que bueno soy!

A los 40: Mi libro corre de boca en boca, sale hasta en la portada del AS, justo encima de la foto de Raúl. ¡¡No soy bueno, soy la hostia!!

A los 41: La editorial Mundo compra los derechos de todas mis novelas publicadas anteriormente y las reedita. ¡¡¡No soy la hostia, soy el copón bendito!!!

A los 42: Ahora sí que soy DIOS. Mis libros tienen más virtuosismo literario que los Diez Mandamientos escritos por la mano de Yavé en el Monte Sinaí. Soy el Grande de España. Soy Antoñito el Fantástico.

Pues sí, esta es más o menos la historia de mi vida resumida brevemente. Pero entre mi época de Antoñito a la de Don Antonio hay un largo periplo que me gustaría contar, así que si tengo tiempo y ganas, iré esbozándolo poco a poco para que vosotros, anónimos lectores, descubráis las excelencias de cómo un niño apestoso de Caravaca de la Cruz se convirtió en el escritor megalómano más importante de la historia española.

By David Mateo with 6 comments

lunes, junio 16

¿Dónde están las Perversas?


Aclaración importante: Al referirme a la distribuidora en esta entrada de blog, jamás he querido señalar a Scifiworld, que está realizando una excelente labor de venta a través de su portal y a cuyo responsable, Luis Rosales, me une una gran amistad, y mucho menos a Inquedanzas, la editorial que ha sacado el libro y a la que le estoy muy agradecido por la confianza depositada en mí. Siempre me estoy refiriendo a la distribuidora física, cuyo nombre, permitidme, no voy a desvelar en ningún momento.

Pues sí, ya estamos con que la abuela fuma, pero es que esto es la misma historia de siempre, la misma canción que se repite una y otra vez. El confiado que pone la pasta y el mangante que se la mete al bolsillo y se dedica a silbar una de Sabina.

Alguien tendría que ir a las puertas de la distribuidora de Perversa y cantarles aquella de:

Dónde están las Perversas,
matarile, rile, rile.
Dónde están las Perversas,
matarile, rile, ron chimpón.

En el fondo del almacén,
matarile, rile, rile.

En el fondo del almacén,

matarile, rile, ron chimpón.

Han pasado casi noventa días desde que el libro salió a la calle y los señores de la distribuidora, en un incumplimiento fragrante del contrato (por el tiempo que ha transcurrido pueden añadir con alevosía y nocturnidad… porque han transcurrido un buen puñado de noches), se han dedicado a amontonar cajas en un almacén perdido de Matalascañas y no han movido el producto por ninguna librería. Y si lo han movido, que alguien se pase por aquí y que lo diga, que yo no lo he visto por ningún lado.

¿A estas alturas me extraña esta clase de judiadas? Pues no. ¿Me mosquean? Sí, pero qué le vamos a hacer. Las distribuidoras pertenecen a esa clase de estirpe que tanto abunda en este país, que se dedican a poner exigencias, tienden la mano por adelantado cuando hay que cobrar y luego, a la hora de la verdad, se dedican a comerle el culo a los poderosos y el resto del día a tocarse la barriga, que viene siendo un trabajo muy estresante. Las distribuidoras suelen ser la piedra de toque del ochenta por cien de los pequeños editores. A la hora de vender sus servicios prometen un seguimiento constante, análisis de ventas, presentaciones e, incluso, campañas publicitarias con los medios de comunicación. Desde el momento en que firmas el contrato con ellos: si te he visto no me acuerdo. Las buenas intenciones se convierten en desidia. Los libros acaban en un rincón cogiendo polvo, igualito que el Arca de la Alianza en el Área 51, y comienzas a ver los análisis de venta cuando seis meses después llega un camión a la puerta de la editorial y deja los palets en el patio, amontonados unos detrás de otro.

A estas alturas a uno no pueden hacerle comulgar con ruedas de molino. Que venga alguien y que me diga que mil ejemplares se disipan en las estanterías de las librerías de este país, sólo me produce risa. Que la primera tirada de «Nicho de reyes» estuvo entre los mil y mil quinientos ejemplares y, aun así, se podía encontrar hasta en algunas librerías de barrio. Lo que pasa es que la faena de editor no sólo requiere sacar un libro bonito, sino también ver cómo lo mueves y percibir en qué clase de cloaca metes las narices, y desde luego, la cloaca a la que ha ido a parar Perversa, huele muy mal.

Y es una pena, porque hay relatos en la antología que con un poco de difusión y en caso de haber hecho una campaña de marketing decente, podrían haber tenido cierta resonancia, pero a estas alturas, servidor, ya tiene la sensación de que Perversa es un libro muerto, que por desidia de la distribuidora esta criando malvas en un almacén a la espera de que el tiempo del contrato expire y las cajas regresen a casa. ¿Se apuestan algo conmigo a que encuentran antes un ejemplar de la primera edición de «Nicho de reyes» que un ejemplar de Perversa? En fin, lamentable…

Sea como sea, el libro sigue recibiendo halagos aquí y allá, en este caso el del escritor J.E.Álamo. Esperemos que los editores recapaciten, vuelquen su interés en el libro y podamos verlo en alguna librería de este país.

By David Mateo with 43 comments

domingo, junio 15

Para jugar a Tajundra The Game Versión 1.1.

Respecto a Historias Asombrosas, sé que se está demorando mucho, pero la huelga de transportistas también nos ha dejado con las bragas al aire. Supongo que en cuanto la situación se normalice, tendréis el número dos en todas las librerías especializadas y lo recibiréis en casa puntualmente. Disculpad las molestas.

Por cierto, si os apetece echar una partidita a Tajundra, the game:

Necesitamos tener instalados Python y PyGame. (Esto nos permitiría incluso modificar el código fuente).

En Linux es muy sencillo instalarlo (apt-get, emerge, o lo que proceda)

En Windows, es muy sencillo también. En la web oficial de Python y PyGame hay ficheros MSI descargables, que se pueden ejecutar y instalan los programas necesarios.

Eso sí, primero tenéis que instalar Python y luego PyGame.

http://www.python.org/download/ -> Windows 2.5.2 Installer
http://www.python.org/ftp/python/2.5.2/python-2.5.2.msi

http://www.pygame.org/download.shtml -> pygame-1.8.0.win32-py2.5.msi
http://www.pygame.org/ftp/pygame-1.8.0.win32-py2.5.msi

Una vez hecho esto, podéis disfrutar de Tajundra The Game, y por supuesto, no necesitaréis volver a instalar nada en las próximas actualizaciones.

Una vez hecho esto, podéis disfrutar de Tajundra The Game, y por supuesto, no necesitaréis volver a instalar nada en las próximas actualizaciones.

La página donde se publican los últimos cambios es:

http://repo.or.cz/w/tajundrathegame.git

(Si alguno entiende de repositorios, puede utilizar ese sistema para obtener Tajundra, es mucho más rápido)

Veréis un listado abajo. Eso son las modificaciones recientes. La que está más arriba en la lista es la última. El enlace de la derecha de todo que dice "snapshot" permite bajar esa versión en un tar.gz; los tar.gz se pueden descomprimir con el WinRAR, 7-ZIP y muchos otros programas.

Y en fin, cuando se descomprime el tar.gz, veréis que aparece una carpeta "tajundrathegame". Al entrar en ella hay una serie de ficheros, entre ellos uno que se llama "taju.py". Ese es el "ejecutable". Se le hace doble click, y si instalásteis Python+PyGame, debería aparecer una ventanita gráfica con Tajundra.

Los cursores para moverse y saltar, espacio para disparar. Puedes mover rocas, el disparo si aguantas tiene más potencia, si te pegas a ti mismo te quita vida... etc.

Le he robado vilmente a mi amigo David las instrucciones de Sedice. ¡¡Que ustedes lo disfruten con salud y muchos hijos!!


By David Mateo with No comments

viernes, junio 13

House: ¡¡adiós Zorra Implacable!!

La verdad es que a algunas series, la reducción de capítulos les ha sentado la mar de bien. Perdidos y Héroes han mejorado muchísimo respecto a la temporada anterior. Y House, después de seguir una tónica invariable a lo largo de las últimas temporadas, ha sabido romper esa fórmula repetitiva para mostrarnos caras nuevas en el reparto.

Debo decir que la última temporada de House, con permiso de la primera en la que todos nos quedamos alucinados con el médico cabrón, me ha parecido soberbia. Muchos médicos profesionales alegan que en esta serie se realizan aberraciones médicas que ni en la época del oscurantismo, es decir, que para curar un catarro antes aplican el serrucho que la aspirina, pero qué quieren que les diga. ¡¡A mí me encanta!! Yo House lo suelo consumir en dosis concentradas, como la vicodina, a razón de seis o siete dosis diarias, así que una temporada viene a durarme tres o cuatro días, el resto del año sufro el síndrome de abstinencia Housediana. Ya todos sabréis lo que me gustan los culebrones y House presenta la particularidad de haber encontrado la fórmula más sencilla y a la vez más efectista: un tío que putea a todo Cristo y encima te cae bien. El ochenta por cien de los casos contienen los mismos chascarrillos: las tetas Cuddy, que si el paciente tiene lupus, vamos a hacerle una resonancia magnética y un poco de filosofía barata entre los asistentes del jefe. Ya está. ¿Y para qué más, si la fórmula funciona y crea síndrome de abstinencia?

Pues no. Esta temporada ha sido la mar de especial. Empecé pasándomelo pipa viendo como House hacía pasar las de Caín a los candidatos a los puestos de Cameron, Foreman y Chase y la temporada ha acabado soberbiamente con la desaparición de escena de Zorra Implacable y la terrible situación en la que ha quedado la amistad de Wilson y House. La serie ha sabido reinventarse y, además de andar rebuscando lupus en el organismo de sus pacientes, House ha visto como una nueva etapa de su vida ha sufrido un serio revés. De la risa al llanto. Del descojono a la patada en el estómago más descarnada. Así es House. Apenas trece o catorce capítulos dan para tocar todas las teclas que componen la amalgama de sentimientos del ser humano.

Ahora a sufrir el síndrome de abstinencia Housediana hasta la temporada que viene.

Enlace recomendado: Si House ejerciera en España... (del Blog MedTempus)










¡¡¡Os recordamos que hoy toca actualización de Tajundra!!!

By David Mateo with 12 comments

¿Dónde acaban los derechos fundamentales del ser humano?

Cuando a un pobre diablo lo sacan de un camión ardiendo, con el veinte por cien del cuerpo quemado y aullando que no estaba trabajando.

By David Mateo with 4 comments

jueves, junio 12

Spiderman: Un día más

Lo prometido es deuda y desde que salió la semana pasada «Un día más» de Spiderman (a partir de ahora: el engendro genético), prometí una reseña pormenorizada de la historia y de sus patéticos creadores. No nos engañemos, «Un día más» es la última vuelta de tuerca que se ha sacado de la manga un grupo de tiburones financieros famélicos de dólares que le importa tres cominos todo lo que representa Marvel Cómics y mucho menos el personaje de Peter Parker y toda la historia que engloba. Si esto fuera un juicio, al banquillo de los acusados tendrían que subir: Joe Quesadilla, el editor de tebeos guays, Extrañisqui (para mí este tío no merece el esfuerzo de levantarme del asiento para escribir bien su apellido) y Bendis «eternizo las historias hasta sacar de quicio al personal»; todos sospechosos de pervertir a un personaje inocente, querido por su publico y respetado desde 1962 e integrado en una continuidad que más o menos se ha sostenido a lo largo de las décadas.

De todos estos villanos: ¿Cuál es el que más daño le ha hecho a Spiderman en los últimos tiempos?

Vamos con el principio: ¿Qué es «Un día más»?

Es un quiero y no puedo. Es la consecuencia reaccionaria de una etapa que se volvió delirante a partir de que dos individuos sospechosos de ser unos ineptos a la hora de crear un guión decidieron meter mano en las aventuras de un escritor que estaba haciendo una etapa inolvidable dentro de la continuidad de Amazing Spiderman. Obviamente, estamos hablando de Quesadilla y Bendis, y en segundo término de Extrañisqui. Recuerdo que este último, antes de coger las riendas de Amazing Spiderman, proclamó a los cuatro vientos: «a mí nadie me cambia ni las comas de los guiones.» Pues no sólo le han cambiado las comas, señor Extrañisqui, sólo le ha faltado que se postrara a cuatro patas y permitiera que le dieran por donde la espalda pierde su casto nombre.

El señor Extrañisqui dejó de hacer sus guiones de Spiderman y recibió un sopapo en los morros de Quesadilla cuando le tocó convertir a los hijos de Gwen y Peter en los hijos de Gwen y Norman. El señor Extrañisqui perdió los papeles cuándo Spiderman, por orden del guayón de Bendis, quedó integrado en los Vengadores y empezó a crear historias que ni se le habían pasado por la cabeza. El señor Extrañisqui perdió los papeles cuando Spiderman se quita la máscara en Civil War en vez de en Amazing Spiderman (en ese momento, ya podemos ver hasta qué punto a Quesadilla le importa el personaje. En el fondo estaba más interesado en una macrosaga que a día de hoy ya casi se ha olvidado que en la idiosincrasia de un personaje con más de cuarenta años de vida), y el señor Extrañisqui acaba arrodillado cual fiel vasallo a los pies del editor jefe cuándo éste se levanta por la mañana y tiene la genial idea de cambiar el estatus quo del personaje y tirar por la borda los últimos veinte o veinticinco años del vida de Peter Parker.

Aun así, Extrañisqui es tan buen escritor, que la serie mantiene el tipo. Gwen es traicionada como personaje, Amazing se convierte en una serie subsidiaria de Civil Wal, Spiderman deja de ser independiente y pasa a formar parte del grupo más importante Marvelita, ¡¡se está traicionando todo lo que representa la mitología de Spiderman!! y Extrañisqui mantiene el tipo. Incluso lo mantiene en el engendro genético escribiendo una despedida muy emocionante entre Peter y MJ, pero una vez más está obrando contra todo lo que representa Marvel y el personaje.

Igual que cayó el muro de Berlín, también caerá el muro que Quesadilla ha interpuesto entre MJ y Peter.

Centrémonos en el engendro pergeñado por Quesadilla. Pese a todos los descalabros y salidas de pata preprogramadas a base de improvisación por Bendis y Quesadilla, tenemos a Peter en una situación memorable para crear una serie de aventuras antológicas y llenas de emoción: desenmascarado y perseguido por la ley antirregistro, con la vieja a punto de palmarla y MJ pagando las consecuencias de sus actos. Creo que a cualquier guionista de cómics le dan este planteamiento inicial y las orejas le hacen palmas ante las innumerables posibilidades que se plantean. Pero no, una vez más, el editor jefe de Marvel, haciendo gala de su inutilidad manifiesta a la hora de crear una historia, decide meter las narices donde no le llaman y llevar a cabo el deseo que lleva en mente desde que entró en la Marvel: acabar como sea con el matrimonio de Peter y MJ. Y no es que quiera hacerlo de modo natural (vaya por delante, que servidor JAMÁS se hubiera decantado por esa decisión, pues si por algo se han caracterizado los personajes de Marvel han sido por una evolución constante y no por un proceso involutivo) en el que la vieja la diñe y Peter y MJ, agobiados por la culpa, decidan separarse. ¡No! Tiene que ser por las bravas: reseteo al canto, hacemos un pacto con el diablo y en la vida de Peter Parker todo cambia. El personaje vuelve a vivir con la vieja, es un solterón recalcitrante y trabaja para el Daily Bugle. ¿Y cómo lo explicamos? Magia. Que Harry Osborn ha vuelto… magia. Que el Spiderman de Nuevos Vengadores y el nuevo Spiderman no se parecen en nada… magia. Que MJ se ha convertido en una suerte de superheroína que da vergüenza ajena de sólo verla… magia. Todo se explica con magia.

Quesadilla: A ver si aprendes un poquito del respeto que tiene la competencia hacia sus personajes más carismáticos.

Y lo peor de todo es que Quesadilla emplea para perpetrar su engendro el recurso que le ha negado a todos sus guionistas y que sin duda hubiera deparado las mejores historias de Spiderman de los últimos quince años: la hija perdida de Peter Parker y Mary Jane. Y no sólo es que la utilice, sino que nos la restriega de manera vil por los morros mientras la pareja está haciendo el pacto con Mefisto y la realidad que todos amamos y conocemos se desvanece para crear ese universo aberrante que a Quesadilla le vino a la cabeza una vez que se fue de farra con sus excompañeros de instituto. ¡¡Es que hay que ser inútil!! Diez años diciendo que la niña estaba muerta y ahora la saca en la aventura más intrascendente de los últimos tiempos de Spiderman y la arranca de la continuidad como un cirujano psicópata que debería estar incapacitado para practicar la medicina. Quesadilla, con todos mis respetos: como guionista y escritor eres más malo que mi abuela diseñando coches último modelo.

¿Y a qué conduce el engendro genético? Pues a un montón de alucinantes y maravillosas historias que jamás hemos visto los lectores de Amazing Spiderman:

-Peter Parker, Harry Osborn y Flash Tompson yéndose de fiesta.

-Peter sacando fotos para J.J. hasta que le da el telele y el equipo de guionistas tiene la maravillosa idea de darle unas vacaciones.

-Peter flirteando como Betty Brand y con cualquier pibón que se le pone por el medio.

-¡Sacando una nueva e innovadora línea de enemigos!

¡¡El antiveneno, el decimocuarto simbionte, y el vigesimoquinto hijo bastardo de Kraven el Cazador!! Innovadora lista de nuevos villanos.

-Spiderman inmiscuyéndose en la enésima guerra de bandas.

-Spiderman haciendo equipo con Lobezno… ¡waw! ¡waw! ¡waw, Quesada, que ideas más guapas tienes! (Por cierto, ¿Spiderman y Lobezno no salen todos los meses juntos en los Nuevos Vengadores?)

¿Qué se apuestan ustedes conmigo de que a aquí a unos meses nos presentan al nuevo y mejorado Buitre? ¿O al Doctor Octopus más sediento de venganza que nunca? Incluso puede que a Quesadilla se le ocurra la guayona idea de incorporarle dos nuevos tentáculos para hacerlo más peligroso si cabe. ¿Y por qué no una historia oscura de Spiderman? ¿Con un vampiro? ¿Con un hombre lobo? ¿Con un reptil gigante? ¡Ah, no, coño, que todo eso ya existe y en «Un nuevo día» estamos innovando! Pues crearemos al anti-vampiro-hombrelobo. ¡¡No, no, esperad! ¡Se me acaba de ocurrir una idea fantástica para un número conmemorativo de «Un nuevo día»… ¿y si Harry Osborn… ¡¡se convierte en el Duende Verde!!? ¡¡Dioss… que historia más mega-ultra-genial!!

Ahora en serio, ¿saben a qué me suena todo esto? A un querer y no poder. Quesadilla ve cómo la gallina de los huevos de oro comienza a quedarse estreñida y ahora se agarra a la conversación entre MJ y Mefisto como última vía de escape. Es imposible que un tío tan patético como el editor Marvel tenga un plan cuando no tiene ni guión. Quesadilla es el hijo de una sociedad mercantilista, mediática y artificial que sólo se preocupa por llenarse los bolsillos de pasta y llamar frikis a los lectores de toda la vida que le advierten que lo que está haciendo es una locura, que ya otros lo intentaron en la segunda etapa del clon y acabaron de patitas en la calle. Como ya he dicho antes, si algo ha hecho especial a la Marvel a lo largo de estos cuarenta años ha sido la evolución de su universo particular y no la involución. Que otros guionistas nefastos ya intentaron dar un paso atrás para revolucionar el panorama arácnido (¿acaso hay que recordar «Spiderman: capítulo uno» o la fatídica segunda etapa del clon?) y todos acabaron de patitas en la calle. Que lo que más nos jode a los lectores de cómics es que se nos tome por tontos y que se nos diga que la revolución es la única respuesta a la pasividad; ¡¡no, señor Quesada, está usted muy equivocado!! Contra la pasividad y el estancamiento de una serie no hace falta montar la de San Quintín y poner la casa patas arriba, basta con hacer un BUEN GUIÓN DE COMIC, y eso es algo que usted, a estas alturas de la corrida, ya debería saber muy bien, pues en su día permitió que el señor Extrañisqui se pusiera al frente de los guiones de Spiderman y comenzara a escribir sus historias con plena libertad y con un verdadero plan en el bolsillo de la gabardina. Entonces fue cuando realmente vimos y disfrutamos del mejor Spiderman de los últimos tiempos. Pero usted, señor Quesadilla, es como un presidente malo de fútbol, que no se conforma con prescindir del consejo del secretario técnico a la hora de formar un equipo, sino que también le gusta hacer la alineación y, si no le sobraran cuarenta kilos, se pondría las medias y saldría al campo a meter goles.

¿Se le ocurriría en este memorable momento a Quesadilla la historia de "Un día más"?

¿Recuerdan lo que sucedió con la Marvel en los años 90? Macrosaga tras macrosaga, macroevento tras macroevento, un salto más grande todavía, una pirueta más imposible, una situación más kafkiana e increíble, la saga del clon, el regreso de Norman Osborn, la muerte de Ben Reilly (todo esto un juego de infantes comparado con la conspiración que Quesadilla se ha sacado ahora de la manga) y al final ¿cuál fue el resultado?: aire, humo, espejos y fuegos de artificio. Historias que no tenían sentido y que no conducían a ningún lado. Los lectores enfurecidos y abandonando el barco como si éste se fuera a pique. Una crisis galopante que acabó afectando la industria del tebeo norteamericano de superhéroes. Eso es lo que usted, señor Quesada, va a conseguir. Porque sólo va a haber una minoría interesada en su engendro genético 2, porque usted no tiene ningún plan y sus historias se escriben a golpe de efectismo y no a golpe de buen guión. Porque ahora que ve que las ventas son un desastre y el barco escora a la deriva, tiene la cara de decirnos que todo estaba controlado, y una vez más recurre a la serie de moda del momento (en este caso Perdidos) para pregonar que su ejército de guionistas ya tenían un plan alternativo y entre engendro genético 1 y engendro genético 2 hay un flashback, o un falshforward, o váyase usted a saber qué paja mental se le ha metido esta vez en la cabeza para seguir nadando y salvando la ropa. Señor Quesada, que palabras textuales suyas fueron que engendro genético 2 iba a durar como poco treinta años, que los lectores acabaríamos plegándonos al buen hacer de los guionistas de Marvel, que acabaríamos enganchados a los nuevos personajes y que los amaríamos como si fueran los de toda la vida. ¿Recuerdan ustedes a Sherly, Devon o Buzz del Daily Grind? ¿Recuerdan a Jessica? ¿Verdad que no? Pues a los secundarios magníficos del señor Quesadilla les pasará lo mismo dentro de veinte años.

Servidor aguanta un año más a que el engendro genético 2 acabe en los USA y, si no acaba, me bajo del tren y allá Quesadilla y sus marcianadas. Que estamos en una crisis económica y yo no me gasto la pasta en capulleces y en pajas mentales de un tío que se cree que está descubriendo la penicilina. A servidor le gusta la coherencia y, sobre todo, los guiones inteligentes, no los vislumbramientos de un payaso que se cree un profeta.

¿La solución más adecuada? Puede que no sea la más digna, pero sí la más rápida. Que Quesada saliera a la palestra, dejara atrás su orgullo de mercachifle barato, pidiera perdón a los lectores de Spiderman por el desastre que ha cometido, jurara sobre la Santa Biblia que jamás volvería a meter la zarpa en un guión y dijera que el último año vivido en Amazing Spiderman formaba parte de una macrosaga con fecha de caducidad, que Peter vive en un universo de bolsillo creado por Mefisto y que su verdadera vida le aguarda en el universo normal. O que Peter despierta después de una pesadilla y todo lo ocurrido en «Un nuevo día» es parte de ese mal sueño, como en Dallas. Volvemos a la continuidad lógica del personaje, seguimos adelante con una evolución coherente, con un buen guionista que tenga algo más de personalidad que Extrañisqui y aquí paz y a Dios gloria. Esto va a ser muy complicado que pase, porque el ser humano es tan estúpido que antes de recular y admitir su error está dispuesto a perder la cabeza… esperemos que en el caso de Quesadilla no tarde mucho en rodar por los suelos.

¡¡MJ y Gwen forever!!
Te cargaste el buen nombre de Gwen, Quesadilla, pero no podrás con MJ.


Un último apunte para olvidarnos de engendro genético para siempre: terrible el grado de chocheo y de servilismo que ha alcanzado Stan Lee. Con palabras como: «imagina las narices que han debido tener Joy Q y sus locos de Marvel para separar a Spidey y MJ después de años de felicidad conyugal» o «El bullpen se merece una medalla» o «A veces los lectores olvidan que una serie no puede seguir por el mismo camino» proclama su sentencia de muerte. No, señor Lee, los lectores no olvidamos nada. Los que parecen olvidar el verdadero significado de lo que es Marvel son ustedes, las cabezas pensantes que dirigen una empresa que no es ni la sombra de lo que fue en otro tiempo. Antaño las cosas no se explicaban con magia, sino con buenas historias que no rozaban el ridículo extremo.



¡¡Por mucho que lo intenten, jamás nos robarán al verdadero Spiderman!!



By David Mateo with 20 comments

miércoles, junio 11

El premio brillante weblog

El otro día, mi gurú Raxar me dio uno de esos premios que tanto nos mola auto-entregarnos a los frikis: el premio Brillante Weblog. Así que ahora tengo que concedérselo a otros siete blogs. Bueno, pues con la excusa del premio de marras, voy a exponer una lista de blogs que suelo leer amenudo. No son todos los que están, ni están todos los que son, pero ésta es mi selección inicial:

El blog de Joe Quesada, el todavía editor jefe de Marvel. Obviamente esto es un antipremio, por ser el aspirante a guionista más patético sobre la faz de la Tierra e ir de guays por la vida.

Nudo de piedras, de Enric Herce, por ser uno de los escritores que ladra con mejor estilo por los foros y más caña mete en los saraos frikis. El mundo sería muy aburrido sin Vade.

Ciberanika (¿Qué alguien lo dudaba?), porque Anika es la tía que más sabe de libros en este país y su bitácora personal es una auténtica agenda literaria que nadie debe pasar por alto.

Crisei, de Rafa Marín. El único lugar de toda la blogosfera española donde tan pronto se está hablando de Jeremiah Johnson como de los pitufos y sigue manteniendo el tipo. Rafa Marín es de esos seres en vías de extinción que son capaces de leer la mente a las personas y desarrollar teorías judeomasónicas que van más allá de la realidad.

El blog de Fran Ontanaya. Sí… es un blog muy intelectualoide y en el que suele hablarse de cosas de la NASA que suenan a chino, pero mola. Cuando uno lee su entradilla: «The Transgenic Writer es el diario bilingüe de un escritor demasiado pobre, demasiado joven y demasiado poco posmodernista», ya sabe dónde se mete.

Rescepto, de Sergio Mars. El escritor que derrama más lágrimas por metro cuadrado de la red. Sus entradas son auténticos simposios del buen gusto y del detalle llevado al extremo. Le doy el premio aunque de vez en cuando escriba en su blog unos ladrillos indigestos que no se los tragaría ni Greg Egan.

Crónica negra de la historia, de Víctor Alos. Sólo un indocumentado como Víctor sería capaz de crear un blog dedicado a los criminales más famosos de la historia y quedarse tan pancho. A todo aquel que le guste el género negro, éste es su lugar.

Pues nada, estos son mis candidatos. Se quedan muchos blogs en el tintero, pero todos los que he añadido a la lista se actualizan con regularidad y son muy recomendables cuando uno dispone de unos minutos de asueto y le apetece leer (bueno… al primero ni se os ocurra acercaros no vaya a ser que se os pegue la estupidez supina).

By David Mateo with 7 comments

martes, junio 10

La tierra del dragón – Volumen 4

¿Y ahora qué digo? La verdad es que se me da mejor mirar el ombligo de los demás que mi propio ombligo, pero el viernes pasado prometí explicar qué pasaría con el cuarto volumen de «La tierra del dragón» y hoy toca ser fiel a mis propias palabras.

Hablar tan prematuramente de los planes que han de venir mañana, me resulta un pelín agobiante. Siempre he pensado que la literatura es como la liga de fútbol, es decir, se gana partido a partido, sin pensar en el largo plazo y sí en el futuro inmediato. El año pasado terminé el libro que saldrá el año que viene (¡¡imaginaros con qué cara sale uno a la palestra cuando tiene que hablar de un libro que se agazapa en lo más profundo de la cabeza!!) y este año estoy escribiendo un libro que sólo Dios sabe cuándo saldrá. Muchos os preguntaréis: ¿y por qué has perdido un año entero escribiendo «Noches de sal», una novela arriesgada que ni siquiera tienes claro si se publicará, en vez de meterte de lleno en un proyecto seguro como «La tierra del dragón»? Pues porque soy un escritor instintivo (¿lo ves, Jasso, yo también tengo una pequeña brújula en el corazoncito?). A la hora de elegir el siguiente manuscrito, no soy yo el que manda, sino que es el propio proyecto el que manda sobre mí. Es él el que me dice si ha llegado la hora de salir a la luz o si, en cambio, permanecerá agazapado un par de años más en mi córtex cerebral. Para lanzarme a escribir un libro, tengo que verlo en mi mente en Tecnicolor y con grandes luces de neón. Y hace un año era «Noches de sal» la que reclamaba su cuota de protagonismo. Conforme estoy escribiendo este libro, creo que acerté a la hora de escribirlo. Me he enamorado de sus personajes, siento la historia, me he vinculado cien por cien con el libro: hay veces que lo detesto, otras veces lo amo con locura, otras veces tiraría el procesador de texto por la ventana y me liaría a patadas con los restos que sobreviviesen. Es decir, creo que la novela esta quedando redonda.

Y ahora os preguntaréis: ¿qué pasa? ¿Es que no ves «La tierra del dragón» en Tecnicolor? Pues sí, sí que la veo. La historia de Galen, de Elvor, de Ikra y demás chiquillería dragoniana siempre la veo y la veré en Tecnicolor, más que nada porque esa sí que es mi historia del alma, pero hay momentos en el que el miedo escénico te impide regresar a una obra de culto, y cuánto más te separas de ella, más grande se hace, más profano te vuelves y más miedo te da a la hora de abordarla. Si recordáis la última parte de «Encrucijada», Elvor y Jassmín emprenden el camino hacia el corazón de las Tierras Baldías. Les guía la pequeña Alura (a los que algunos han tenido la desfachatez de comparar con Gollum… ¡¡pobrecita!!) y en el horizonte, bajo la bruma espesa, disciernen una interminable línea de antorchas y hogueras que se alarga hasta donde alcanza la vista. Por supuesto, es el gran enemigo, la hueste que se va a precipitar sobre Argos e iniciar su devastadora conquista. La sensación de que los protas se encuentran atrapados entre la espada y la pared (¡¡nunca mejor dicho!!) es agresivamente espeluznante. El cuarto volumen, como es obvio, comienza con una cuenta atrás en la que la supervivencia en un territorio hostil es la clave para seguir con vida. Desde el primer volumen, he dejado pequeñas semillitas en la trama que determinarán el destino de los personajes (¡¡eso es escribir con mapa!!); se promete grandes sorpresas e inesperadas reapariciones. Por lo tanto, la expectativa a la hora de empezar con el cuarto volumen es muy alta, lo cual me pone aun más nervioso.

De momento, puedo adelantaros que el año que viene, si Equipo Sirius da su consentimiento, habrá «Tierra del dragón» pero en una edición especial y con una historia inédita. No será el cuarto volumen, pero será una historia integrada dentro de la continuidad de la saga y que contará la historia de un personaje muy especial. Y hasta aquí puedo leer. Eso me permitirá aproximarme un poco más a los personajes y para el 2010, si todos los astros se ponen en conjunción y la divina providencia da su beneplácito, tener lista la cuarta parte. Por lo tanto, ahora todo está en manos de los editores (ya podéis inundarlos a emails pidiéndoles ese libro especial :p ). Mientras recibo una respuesta, terminaré de escribir «Noches de sal», comenzaré un par de proyectos rápidos apalabrados con un par de editoriales y según el plazo que quede hasta el 2010 iniciaré la cuarta parte de «La tierra del dragón» o meteré por el medio alguna novelita más.

By David Mateo with 18 comments

Espada y brujería: ¿Ya soltamos la espada?

¿Pero qué os ha pasado, compadres? ¿Ya os vais del camino y nos dejáis un poquito más solos? ¿Jose María, Zaral, Carmen, Ismael… alguien? ¿Tenemos que aumentar en un cadáver más la lista de bajas? … Que triste.

¡¡Suerte con esos nuevos proyectos y EyB por siempre!!


By David Mateo with 4 comments

lunes, junio 9

Feria del libro de Madrid 2008

Antes de nada pediros perdón por la escasez de fotos. Mi novia no estuvo en Madrid, que es la que suele manejar la cámara, así que mucho me temo que este año, al contrario que otros, no va a haber sesión fotográfica. Sea como sea, fotos se hicieron un montón, tanto oficiales como extraoficiales, así que conforme vaya obteniendo material lo iré subiendo al blog. Disculpad el despiste.

¿Qué significa para mí viajar a Madrid? Lo primero y principal: ver, charlar y reencontrarme con un montón de amigos a los que quiero muchísimo y, por desgracia, sólo puedo ver de uvas a peras (y de manera muy soslayada). En esta ocasión me acompañaron a Madrid los habituales Victor y David Martínez (¡¡muchas gracias, hermanos, ya no sé ni cuantas os debo!!) y se unió a la expedición ferial Rafa Alonso, el dibujante de la Taju, que se quedó alucinado con la experiencia.

El día comenzó muy bien. Gracias a una huelga de cobradores de zona azul, el parking nos salió gratis (a ver si empiezan a usar la vaselina también en Valencia) y el pateo hasta el Retiro fue mínimo. Desde la Sombra de Grumm nos solidarizamos con el gremio de cobradores de zona azul, pero le pedimos a Gallardón que no atienda sus exigencias hasta el año que viene, así podremos volver a aparcar por la patilla junto al Retiro.

La mañana fue más floja que de costumbre. La gente remoloneaba a la hora de dejarse caer por el parque y no se atisbaba esa marea continua de cabezas subiendo y bajando por el paseo. Aun así, la jornada de firmas no se dio nada mal. Sin presentar novedad en la caseta de Sirius, cayeron un buen montón de libros de gente anónima y nuevos lectores, por lo que servidor está tremendamente satisfecho por la marcha de la saga. El que también va lanzado como una locomotora es Claudio Cerdán, que llegó firmar su «Dios de los mutilados» al mismísimo David G. Panadero. El niño de Yecla es un crack en todos los sentidos y estoy segurísimo de que llegará muy lejos. Tarde o temprano alguien se estirará de los pelos por no haber publicado esa novela negra que quedó finalista en un conocido concurso literario. A Manolo, de Escuela de Escritores, debo de darle las gracias por la entrevista. Fue un tanto accidentada por un par de interrupciones, pero me lo pasé pipa. Estoy seguro de que en la próxima ocasión habrá posibilidad de hacerla más tranquilamente y con menos agobios.

Gente a la que aprecio con locura y se dejó caer por ahí: Raxar (¡¡mi gurú friki, santificado sea tu nombre y bendito el suelo que pisan tus pies, por los siglos de los siglos, amén!!) y su novia Lestat (sorry, esta vez no pude llevarme a tu amiguita, la tenía pachucha en cama), el gran Alfredo (Excali-vila, el Negretista más recalcitrante y uno de los amantes de la literatura fantástica más concienzudos que jamás he conocido), Miguel «Uriel» (con el que siempre me quedará una conversación pendiente), Alex (que lo primero que me dijo fue que el Real Madrid había ganado la liga… grrrr… pero no la supercopa de España, que esa ya está dada), Lawbug, Inno, Melkor, el novio de la Miñaña (perdón, ahora mismo no recuerdo el nombre), etc etc etc… si me dejo a alguno, lo siento (por cierto… Inéeeeeeees… Karuuuu… ¿dónde estáis?… snifff).

Por otro lado tuve la ocasión de conocer a David Panadero, el hombre con la voz más cavernosa que jamás he sentido, y a un tipo que tenía muchas, pero que muchas ganas, de conocer: el gran José Miguel Pallarés, con el que tantos emails he cruzado y al que todavía no le había puesto cara. Fueron diez o quince minutos de conversación, pero en sólo ese tiempo me pareció uno de los escritores más íntegros con los que me he cruzado (¡¡además, me traje firmado a casita su «Tiempo prestado» y ya estoy esperando con muchas muchas muchas ganas «El tejido de la espada», de próxima aparición en Timunmas, una de las novelas que promete convertirse en lo mejorcito de la literatura fantástica española de los últimos tiempos!!).

Como siempre, debo darle las gracias a Jorge Ruíz Morales por la deferencia de invitarme a la caseta de Equipo Sirius y por ese suculento entrecot en el restaurante gallego. Mucha suerte en los años venideros, Jorge; vienen tiempos convulsos en el panorama literario pero queda mucha guerra que dar todavía.

Al mediodía tuve la ocasión de reencontrarme con el genial David Rus, uno de mis ilustradores favoritos y un tío que tiene un futuro por delante apoteósico. Ya andamos preparando un par de proyectos conjuntos y una novela que, crucemos los dedos, puede tener mucho que ver con La Tierra del Dragón. En breve, tal como prometí, daré más datos en este mismo blog. Por entonces, os puedo asegurar que la cola de Zafón daba cuatro veces la vuelta al Retiro y la policía aconsejaba a los desdichados lectores que desistieran de permanecer en aquel víacrucis interminable, bajo un sol de justicia… ¡¡¡y aún faltando tres horas para el inicio de la sesión!!! A mí, personalmente, no me da tanta envidia la cantidad de gente que atrae Zafón (¡¡que también!!); lo que me da envidia de verdad son las azafatas que le ponen al gachó y que cuando yo voy a una caseta, por mucho que mire, no veo por ningún lado.

Aunque para chica guapa, guapa, guapa de verdad (y que se vayan al carajote todas las azafatas de Zafón), mi amiga Blanca Martínez, que los dieciocho añitos le han sentado de maravilla (aysss… quien los tuviera) y está más tremenda y simpaticota que la última vez que la vi, y eso ya es decir. Una lástima que no se trajera a Cristinita. Mi amigo Marc R. Soto no es tan guapo como Blanca (¡¡compren el «Hombre divergente» de AJEC, no se arrepentirán!!), pero es un tío al que quiero un montón y volver a compartir un rato con él en Madrid fue toda una experiencia (religioso y pagana... tanto monta, monta tanto). Se echó de menos a Pily B. (el terremoto rojo), a Ismael Biurrun y a Santi Eximeno, pero seguro que andarían liados con sus respectivas obligaciones maritales.

Por cierto, si hubo un nombre que sonó con mucha fuerza en los mentideros del fantástico y que ya es una figura consolidada en el panorama madrileño es el Todopoderoso Javi Negrete. Durante todo el día, su nombre estuvo danzando de boca en boca. No pudimos coincidir mucho rato, y ya me jode ya, porque como bien sabrán los lectores habituales de este blog, a parte de ser uno de los escritores que más admiro, es un buen amigo, y en esta ocasión el trabajo tan sólo nos permitió intercambiar unas cuantas frases de pasada. Pero para mí es una gran satisfacción ver cómo un tío con una calidad tremenda como Javi está entrando en la literatura por la puerta grande y cada vez tiene más y más seguidores. Aun así, pude conseguir «Amada de los dioses» y «Nox Perpetua», que el propio Javi me trajo de casa. ¡¡Te debo un par de birras, compañero!!

La firma en Estudio Escarlata también estuvo muy bien. Ahí, el verdadero libro estrella fue «Perversa», aunque también cayó algún «Susurro del bosque» y algún «Nicho de reyes». Debo de darle las gracias a los propietarios de la librería por el buen trato que me dispensaron en todo momento. Además, tuve la ocasión de coincidir durante unos minutos con otro de los padres carrozones de la ciencia ficción: Rodolfo Martínez, que firmaba sus novelas de Sherlock Holmes y también vendió unas cuantas. Por cierto, otro buen amigo con el que apenas pude compartir unos minutos de charla fue José Luís Mora. Y es que a veces las estrecheces y el continuo pulular de gente obligan a que las conversaciones sean más cortas de lo que uno hubiera deseado.

Debo decir que si la mañana en la feria fue floja, la tarde se convirtió en una marea continua de gente. Y es que la feria del libro de Madrid es diferente. Mucho tienen que aprender los organizadores de Valencia para estar, proporcionalmente, a la altura. Victor Martínez hizo una comparación muy oportuna: la feria del libro de Madrid es como las fallas, pero sin petardos. ¡Y es verdad! Es una auténtica fiesta del libro, en la que las masas invaden los chiringuitos y forman tapones ante las casetas donde firman los autores. Yo no he visto nada igual. Para recorrerla de cabo a rabo en hora punta puedes invertir perfectamente casi una hora… ¡¡y sin detenerte en ninguna caseta!! Es, sin lugar a dudas, uno de los ambientes más mágicos que pueden encontrarse en el panorama literario español.

Por la tarde, cuando el sol comenzaba a decrecer en el Retiro y el cansancio afloraba en nuestros rostros, tuve la oportunidad de saludar a una de las escritoras de culto con la que últimamente ando trabajando en un par de proyectos: Pilar Pedraza, uno de los más grandes exponentes de la literatura gótica contemporánea. Andaba firmando en la caseta de Valdemar (¡¡compren «El síndrome de Ambras»!!), así que aproveché para cargar con unas cuantas joyas de esta editorial decimonónica. Y la última gran sorpresa de la tarde aconteció cuando casi estábamos llegando a la caseta de Equipo Sirius para recoger trastos y nos encontramos de cara con dos buenos amigos: Laura y Andrés, ¡¡cómo mola ver rostros valencianos en la inmensidad de Madrid!! Estoy seguro de que Laura arrasaría el domingo y la cola de Zafón será una tontería comparada con la suya. Laura es un fenómeno de masas; una auténtica curranta a la hora de crear novelas y «Dos velas para el diablo» pronto se va a convertir en otro de sus grandes éxitos literarios… si es que no lo es ya.

Pues nada, el día, como habréis podido comprobar, fue muy intenso. Llegamos cansadísimos a Valencia, a altas horas de la madrugada, pero con la sensación de que vivimos rodeados de buenos amigos y de que este mundillo literario cada vez es más interesante. Hay una crisis flotando en el horizonte, de eso no hay la menor duda ya, pero de momento hay fuerzas para afrontarla. El futuro se presenta oscuro, pero con gente tan estupenda como la que apareció en la feria (y la que no apareció), estoy seguro de que también hay una pequeña luz que vuelve el negro menos negro y le da un matiz un poco más brillante. Gracias a la gente de Sedice por ser siempre tan atenta y cariñosa conmigo. Gracias a los amigos, lectores y colegas que encontré deambulando por la feria o vinieron a visitarme. El sábado día 7 de junio de 2008 ocupa desde ya un lugar muy importante en mi corazón. ¡¡Gracias por ser tan rematadamente cojonudos!!

By David Mateo with 19 comments

domingo, junio 8

Columna en Fantasymundo

Mientras pongo en orden mis pensamientos y asimilo todo lo que pasó ayer en la Feria del Libro de Madrid (una manera muy fina de decir que hoy es domingo y la resaca me impide pensar en otra cosa que no sea una peliculita light o algún capítulo de House), os dejo con la última columna que ha aparecido en Fantasymundo en la que cometo la osadía de dar algún consejillo a la hora de escribir: El arte de pensar.

Mañana me explayaré más, mientras tanto, muchísimas gracias a todos, de corazón, por hacer del día de ayer uno de esos días inolvidables que siempre llevas en la memoria. ¡¡Cómo mola ir a la Feria del Libro de Madrid!!

By David Mateo with 9 comments

viernes, junio 6

Uno que hace las maletas

¡¡Pues nada, compis!! Sólo recordaros que mañana toca sesión de firmas en la feria del libro de Madrid, de 11:30 a 12 en la caseta de Equipo Sirius (STAND 252) y de 18:00 a 19:30 en la caseta de Estudio en Escarlata (STAND 38). Estoy seguro de que el que venga por la mañana, será gratificado por el autor Claudio Cerdán con una cervecita fresca, que en estos días tan calurosos viene bastante bien.

Recordaros también que hoy sale esa aberración genética que es «Spiderman, un día más». Los de Panini se ve que se lo han currado para hacer una presentación de lujo para el peor comic de Spiderman jamás escrito. Se podría decir que hoy, en España, se consuma la muerte de un personaje histórico a manos de dos terroristas en potencia: Quesadilla y Extrañinsqui. Dios lo tenga en su gloria.

Y para compensar el regusto amargo que nos ha dejado la anterior noticia, deciros que Rafa me ha chivado que Carlos Pacheco firma hoy en Imágenes. ¿Qué Imágenes? Pues no tengo ni puta idea, pero como todos los Imágenes en Valencia están uno al lado del otro, basta con darse un garbeo hasta encontrar a un tío que habla con acento gaditano.

Información de última hora: En el IMÁGENES DE LA CALLE PELAYO.

(En la principal, no en la de manga, que ahí te abducen.)

Que en la feria del libro caen estos dos libros seguro:


Guerra mundial Z de Max Brooks

El síndrome de Ambras de Pilar Pedraza.

Y ya, por último, adelantaros que una importantísima empresa de programación de Onteniente está trabajando en este videojuego:

Tajundra Vs. Los dragones manifestantes

¡¡Muy pronto en tu teléfono móvil!!



¡¡A pasar buen finde!!











¡¡¡Os recordamos que hoy toca actualización de Tajundra!!!

By David Mateo with 12 comments

jueves, junio 5

Que si quieres arroz, Catalina.

Ayer le contaba a Yolanda, mi novia, que el libro de Perversa donde mejor se está vendiendo es en Moncofa. Llegó a agotarse hasta dos veces durante la feria. ¿Adivináis quienes están haciendo acopio de Perversas? Pues sí, los monicacos del taller de literatura. Ya me han llegado dos comentarios de que el libro les ha encantado, de Ainara y de Igone. Y mira que les dije: «Ni se os ocurra leerlo.» Pues que si quieres arroz, Catalina. Ni caso.

Luego les dices, leeros «La historia interminable», leeros «El pequeño vampiro» y pasan de ti olímpicamente. O te responden que eso es un rollazo y casi mejor que se lo lea mi abuela. A los chavales hay que ponerlos a prueba continuamente. El año que viene estoy por decirles: «Ni se os ocurra leeros Momo que es asqueroso.» Seguro que a la semana siguiente el ochenta por cien viene con la faena aprendida.

Los chavales encarnan el espíritu de la contradicción. Lo malo es que sabiendo las escenitas que incluye Perversa en algunos cuentos… cualquiera les mira a la cara. Pero bueno, supongo que a estas edades ya están curados de espantos y si leen algo de casquería (y no casquería) tampoco les va a afectar demasiado la imaginación. Algunos ya la tienen suficientemente desarrollada.

Eso sí, «El susurro del bosque» que es inocente hasta decir basta no lo tocarán. Y eso que fue uno de los libros regalados en el taller. Si ejjj que es pa’matarlos.

By David Mateo with 7 comments

miércoles, junio 4

Onda: la vida rueda como una noria

Camilo Sexto decía en su famosa canción que estaba harto de rodar como una noria, y algo así podría decirse de los autores de fantasía. La fama, el estrés, los desplazamientos inacabables por toda la geografía española, las presentaciones multitudinarias, las firmas de libros que comienzan a las cinco de la tarde y concluyen cuando la megafonía del centro avisa que es la hora de echar la persiana. Algo de eso sabemos los cinco magníficos que ayer participamos en la mesa redonda del pabellón deportivo de Onda: Juanmi Aguilera, Vera Parkhutik, J.E. Álamo, Emilio Bueso y servidor.

Puedo decir que la suerte acompañó a Victor Alós a la hora de organizar el evento. Nuestras agendas están tan repletas, que para subir a la palestra y actuar en un escenario, se nos debe pedir cita con seis meses de antelación. Sin embargo, cuando Victor acudió a nosotros, le vimos cara de buena persona y dijimos: andaaaaa… andaaaaa… porque nos caes bien. A mí me tocó dar plantón a una velada literaria con los libreros más importantes de la Comunidad Valenciana y un par de agentes internacionales que deseaban revisar mi obra para vender los derechos a EEUU, pero ¿qué más da? ¿Y la satisfacción de complacer al pueblo de Onda y saciar su sed desmedida de conocimientos sobre literatura fantástica?

Amenizamos el viaje hacia la Plana Baja con valses de Joseph Lanner y Johann Strauss, el mejor alimento intelectual para liberar la mente, ordenar los datos que durante semanas y semanas hemos asimilado para dotar a nuestras exposiciones de mayor peso filosófico y prepararnos para la dura pugna que se va a establecer entre pesos pesados de la literatura.

Muchos os preguntaréis: ¿cómo es posible que unos pobres autores sean capaces de encontrar el camino y llegar a los puntos específicos donde se celebran tan notables encuentros? Yo al principio usaba GPS, ponía las coordenadas y dejaba que el aparatito me guiara. Pronto comprendí que no era necesario. El afán de nuestra sociedad hacia la literatura siempre marca el camino. Acabé tirando mi GPS a la basura y ahora suelo orientarme por las colas y muchedumbres que suelen formarse a las puertas de los centros educativos donde se realizan mis ponencias. En este caso un pabellón deportivo la mar de coqueto que presentaba la mayor cola que he visto en los últimos diez o quince años. El pueblo entero se había volcado para la celebración de la mesa redonda. Las multitudes se agolpaban ante el paso de nuestro vehículo, oíamos las ovaciones de las niñas más guapas de la localidad que acababan desembarazándose de las garras opresivas de sus novios y se arrojaban a las ruedas del coche con tal de tener un último recuerdo de sus ídolos; además, podíamos leer pancartas que exaltaban nuestros nombres y nos deseaban todo tipo de parabienes. Al final, obviamente, tuvieron que actuar los antidisturbios y llevarse en el furgón blindado a los típicos exaltados que no se conformaron con recibir nuestra mirada magnética a cambio de sus loas.

El caso es que las autoridades municipales nos tenían reservado un hueco en el aparcamiento con el distintivo de: Uso exclusivo de los autores. Os puedo asegurar que ya desde el parking subterráneo, podíamos escuchar los gritos de los asistentes, que no dejaban de corear una y otra vez nuestros nombres. La verdad es que esta parte de las presentaciones y mesas redondas suelen ser las más impactantes. Te sientes como el púgil que está a punto de subir al ring, nervioso y tenso como una cuerda de guitarra.

Armados con nuestras americanas y las gafas de sol, enfilamos los pasillos mientras los altavoces del pabellón escupían los acordes del Ojo del Tigre. ¿Sabéis un secreto? En esos momentos te sientes el Rey de una parte del mundo que está a punto de declarar la guerra al resto del planeta. Los autores no nos atrevemos a mirarnos ni a los ojos, porque el simple roce de nuestras pupilas detonaría tal hecatombe que civilizaciones enteras se vendrían abajo.

Tal como preveíamos, las ambulancias se llevaban a los heridos que quedaban en los pasillos y que no habían podido acceder al recinto principal. Lipotimias, ataques de corazón, shocks emocionales… seguramente anoche la población de Onda se redujo en un 70% ante la expectación que había creado nuestra presencia.

Obviamente, la organización ya había preparado la sala destinada a las presentaciones: cuadros emotivos colgados de las paredes, los micrófonos a punto, una amplia mesa donde cabíamos todos, butacas reclinatorias para mantener el equilibrio de comodidad y reflexión que necesitamos los autores… Y, por supuesto, ahí estaba nuestro querido y amado público, rugiendo con mil gargantas que declamaban: ¡Fantasía! ¡Fantasía! ¡Fantasía!

¿Cuántos desmayos y muertes hubo en la sala cuando Victor Alós abrió su micro? Sinceramente, no lo sé. Lo que sí que puedo decir es que hubo muchas. Por otro lado la tensión que desprendía la mesa acabó con la vida de otros tantos. A partir de ahí se estableció un diálogo intenso en el que se mantuvo el orden y las formas. Deliciosa la concordia que se estableció entre Emilio Bueso y Juanmi Aguilera, la locuacidad de Vera, la verborrea virtuosa de Joe, y yo… ¿qué puedo decir de mí? ¿Qué queréis que diga de mí? Por aclamación popular tuve que hacer algo que jamás he hecho: desvelar el destino de Sir Yavin en La Tierra del Dragón. ¿Qué le vamos a hacer? El pueblo de Onda lo merecía.

La mesa redonda acabó cuando Juanmi Aguilera se arrancó con un bolero por aclamación popular. A continuación llegaron las firmas, las enhorabuenas, las alabanzas y el peloteo fácil. Es tal nuestra profesionalidad en este tipo de actos que regresamos a Valencia con los estómagos vacíos. ¿Pero qué más da? ¿Acaso una patata brava o un vil calamar puede compararse con la satisfacción de llevar cultura a un pueblo dejado de la mano de Dios? Os puedo decir que no. En las semanas que están por venir, guardaré las instantáneas que captaron mis retinas durante mi estancia en Onda y servirán para darme fuerzas en los momentos más oscuros.

Momentos previos al taller en el que estábamos concentrándonos para estar a la altura de las circunstancias. Lo que ven en las copas no es cerveza.

Fotos cedidas por Emilio Bueso.


¡¡Gracias Onda!!

By David Mateo with 24 comments

martes, junio 3

Cuarenta por quinientos

Con esto de los talleres literarios uno siempre anda de acá para allá, que si a Moncofa, que se a Onda, que si a Castellón, que si a la Vall… Hace un par de fines de semana, tenía una clase magistral en Yecla e hice un viaje para Murcia con mi buen amigo Juanmi Aguilera. Para la ocasión alquilé un Nissan Note (¡¡maravilloso coche!!) que le permitió a mi Ford Fiesta coger unas merecidas vacaciones. ¿Para qué nos vamos a engañar? Decidí alquilarlo porque estaba seguro de que mi Ford Fiesta no hacía ni de coña los ciento y pico kilómetros de Valencia a Yecla. Así que como no quería quedarme tirado en mitad de Fuente la Higuera, opté por pillar un coche de renting y rascarme el bolsillo.

Vamos, el viaje una gozada. Ni nos enteremos. La pena fue devolver el coche y regresar a mi Ford Fiesta del año de la picor. Pero al menos se me puso la miel en los labios y decidí que en el 2009 toca estrenar coche. Eso lo tengo clarísimo.

El caso es que, aunque parezca extraña esta circunstancia del destino, el mismo lunes me llamaron los de la casa de renting y me dijeron que se habían equivocado en la facturación y que me habían cobrado cuarenta euros de más. ¡¡Toma ya!! ¡¡Cuarenta euracos que regresaban con papi!! Les di las gracias por ese dechado de sinceridad tan impropio en estos días (vamos, que si fuera otro se calla lo de los cuarenta euros y si te he visto no me acuerdo), me monté en mi Ford Fiesta y me fui cagando leches en busca de mi merecida recompensa. La vida es generosa de vez en cuando. No todo tienen porque ser tormentas y catástrofes que auguran la decadencia de la humanidad.

El caso es que, como ya he dicho antes, mi Ford Fiesta es un coche viejecito y esta clase de tartanas son proclives a no pasar la ITV. Así que cuando vi un control de la policía local (¡sí, esos controles tan típicos en Valencia cuando llega la hora punta!), me tocó desviarme por un camino de cabras.

Consecuencia: acabé dándome de morros con una furgoneta recién salida de Guantánamo aparcada justo frente a un ceda el paso. El morro del Ford Fiesta hundido (snifff!!) y radiador a fer la má.

El caso es que ahora tengo cuarenta euros en el bolsillo, he tenido que dar de baja el Ford Fiesta (¡cualquiera arregla un coche con veinte años!) y me tengo que gastar casi quinientos euros en poner a punto otro coche del año de la picor. Es lo que tiene ser escritor y ser pobre, que uno no puede adelantarse a sus planes a la hora de comprar inmovilizado, así que hasta el año que viene sigue sin haber coche nuevo.

Por supuesto, vuelvo a creer que la vida es una puta pena, que venimos al mundo para sufrir y que cualquier dádiva del destino puede convertirse en una Caja de Pandora que por A o por B va a acabar explotándote en los morros. Mis cuarenta euros positivos, se han convertido en quinientos euros negativos. Yo creo que tiene que haber alguien allá arriba disfrutando con esta clase de circunstancias (igual que pasaba con los Dioses del Olimpo cuando jugaban con los hombres en un tablero de ajedrez), así que voy a pagarla con los únicos individuos a los que les puedo hacer todo tipo de perrerías y nunca van a responder: los personajes de mis libros.

By David Mateo with 15 comments

lunes, junio 2

Tour Grumm

Pues sí, esta semana comienza el Vigésimo quinto Tour Grumm, un recorrido que pasará por las principales localidades del globo, es decir: Onda y Madrid.

A toda la peña de Castellón recordarle que mañana, día 3 de junio, en el pabellón multiusos de Onda, aprovechando el marco de la Feria del libro, se llevará a cabo una mesa redonda de fantasía, ciencia ficción y terror. En esta ocasión, los invitados serán: Emilio Bueso, autor de la tierra que se dio a conocer con su magnífica obra «Noche Cerrada», el germá Juanmi Aguilera, la siempre bellísima y deslumbrante Vera Parkhutik, finalista del Minotauro y autora de la novela «Tierra y Arán» y «Aquamarine» y el sr. J.E.Álamo, autor de «El enviado», que por fin se decide a salir de las cavernas para mezclarse con los mortales.

Las preguntas del estilo: «¿Qué quieres ser de mayor?» o «¿A quién quieres más: a papá o a mamá?» corren a cargo de Victor (también multiusos) Alós, que a falta de voluntarios, le ha tocado ejercer de maestro de ceremonias y moderador de la mesa. Le recordamos que se lleve la escafandra porque entre Emiliet Bueso y un servidor suelen volar chorros y chorros de sangre.

Y ya, el sábado 7 de Junio, la expedición Grumm coge las maletas y se va a la capi para firmar en la Feria del libro de Madrid, así que todos los aficionados a la literatura fantástica tienen una cita exclusiva en dos horarios distintos. Por la mañana, de 11:30 a 14:00 horas, en la caseta de Equipo Sirius (Stand 252) y por la tarde en la caseta de Estudio en Escarlata (Stand 38) de 18:00 a 19:30.

¡¡Os esperamos!!

By David Mateo with 8 comments

    • Popular
    • Categories
    • Archives