jueves, noviembre 20

La amante que todos queremos.

Recuerdo que hace seis o siete años, cuando tomé la firme decisión de que quería ponerme a escribir y publicar, la percepción general de mi entorno era la de: «¡¡Estás loco, si sólo logran publicar cuatro afortunados en esta vida!!». Ese era el tufillo que se respiraba en Internet, cuando publicar no estaba de moda, y todo el mundo sabía que ponerse a llamar de puerta en puerta y de editorial en editorial era un sacrificio brutal.
Entonces las cosas eran mucho más sencillas; de género fantástico había cinco editoriales, tres o cuatro inaccesibles y las otras dos saturadas de libros. No había más. Todas estas pequeñas editoriales que hoy florecen en Internet y que nadie sabe de dónde vienen o a dónde van, no existían. Era sota, caballo y rey… y ya está. No había riesgo de equívoco: o no publicabas, que era lo más normal, o se producía el milagro de Lourdes y el editor de turno te hacía caso… y entonces ya podías dar gracias a todos los santos por haber conseguido un milagro.
Así me sentí yo con «Nicho de reyes» y Jorge de Equipo Sirius. Y aún hoy me sigo sintiendo un privilegiado cuando una pequeña o gran editorial me llama para decirme que les interesa mi trabajo. Porque soy un hijo del «Nuestro plan editorial está completo, pruebe el año que viene», porque he escuchado los terribles sacrificios que asumían escritores más veteranos, porque soy descendiente del NO y el SÍ era esa amante voluptuosa que siempre te daba la espalda.
Ahora los tiempos, gracias a Dios, han cambiado. Los autores españoles no están tan mal vistos, existen muchas editoriales pequeñas (incluso se las recompensa) y parece que el discurso de que los escritores españoles de género somos inmaduros se queda relegado a pequeños reductos con sabor a rancio. Pero permítanme ponerme el disfraz de abuelo cebolleta y recordarles algo que ningún autor debería olvidar: «Publicar es un privilegio.» Con ese pensamiento en la cabeza, seremos realistas y, sobre todo, lógicos a la hora de encarar una oferta de publicación. Cuando tengamos un contrato delante, pensemos mucho en la distribución, en la tirada lógica para abastecer un mercado, en los beneficios adecuados para un trabajo tan colosal como escribir un libro.
Vivimos en una época materialista y engañosa, en donde clonar un libro profesional es sumamente fácil… pero luego encontrar los canales de distribución adecuados ya es otro cantar. Hemos pasado del «Publicar es difícil» al «Publicar es fácil», Internet nos inunda con empresas profesionales falsas y mensajes cuyo único objetivo es atraer al incauto. Por favor, pensad en lo mucho que os ha costado escribir ese libro que tanto amáis y, una vez tengáis las cosas claras, afrontad el mundo editorial con la cabeza bien asentada. No permitáis que nadie os venda la burra, que no os ciegue el ansia de publicar. Huid de cláusulas leoninas que apenas os aportan nada. Que la ilusión de ver el primer libro publicado no os ponga una venda en los ojos. Las tiradas minimalistas, los beneficios exangües, ni permiten llegar a editoriales más grandes, ni compensan vuestras horas de trabajo y, con el tiempo, ni siquiera satisfacerán vuestro ego. Al contrario, puede que traigan más lágrimas que sonrisas. Con todo esto no quiero desalentaros, ni mucho menos, ya sabéis que el mensaje que se lanza continuamente desde este blog es apoyo y aliento para los nuevos escritores, pero tratad de superar la bisoñez, que una comadreja con pocas ínfulas no os tome por pardillos, no os dejéis arrastrar por el consumismo fácil. Publicar profesionalmente sigue siendo un privilegio. El «Publicar es fácil» es una gran mentira. Sólo existe el «El publicar es difícil». Si atendéis a esta norma, esquivaréis muchas trampas y llegaréis a buen puerto, tardéis más o tardéis menos, pero llegaréis. El tiempo nos hace a todos escritores y nos espabila el alma.
Recordad, la literatura comercial es una amante caprichosa que pide mucho y da poco. Pero no araña, ni muerde, ni clava sus colmillos hasta desangrarte. Es amante, no gata celosa. Ni hiere, ni es dolosa, ni provoca lágrimas en sus inicios. Es una amante seria y formal que si le correspondes adecuadamente, siempre estará ahí para volver a abrirse de piernas. Y puede ser más guapa o más fea, fiel o promiscua, pero en ciertos aspectos siempre es honrada y, aunque te pida sacrificio cuando empiezas, siempre te da más a cambio, sino no habría escritores.

By David Mateo with 4 comments

miércoles, noviembre 19

Tandem, la artesanía valenciana hecha literatura.

Tandem tiene un nombre propio y es Rosa Serrano. Ayer tuve la enorme suerte de pasar buena parte del día con esta editora valenciana que lleva la friolera de 20 años publicando en valenciano y en castellano. Debo admitir que mi propensión a publicar con editoriales nacionales me ha impedido ver en su magnitud la grandeza y el buen trabajo que realizan los editores valencianos. Ya en su día tuve la ocasión de departir durante un buen rato con uno de los propietarios de Bullent y ayer tuve la suerte de compartir mesa y mantel en el Güano con los dos Tonis de Moncofa (Concejalía y Juventud) y una conversadora aguerrida y avispada como Rosa.
Rosa Serrano, como ya lo hicieron José Rubio y José Miguel Cuesta en su día, pasó por el taller literario y dejó el pabellón muy alto. Los niños quedaron encantados con la charla de Rosa y a través de sus palabras servidor comenzó a conocer el funcionamiento de una de las empresas dedicadas a la creación literaria más antiguas de la Comunidad Valenciana y con mayor prestigio internacional. Y es que escuchando a Rosa, sintiendo el cariño que vuelca en sus libros y que tan bien supo transmitir al aula, conocedor de la calidad contrastada que sus obras demuestran en el siempre complicado mercado valenciano y plenamente consciente de la importancia estratégica que sus obras tienen tanto en colegios como en institutos de la Comunidad Valenciana, uno no puede más que quitarse el sombrero ante el buen hacer de Tandem y de la familia Serrano.
No suelo aventurar ciertas cosas, quien me conoce sabe que soy extremadamente prudente a la hora de anunciar futuros proyectos, pero creo que mi vida literaria está abocada a encontrarse, tarde o temprano —espero que sea más temprano que tarde— con esta editora entrañable y batalladora. Estuvimos conspirando contra el mundo en mi Mondeo de camino a Valencia, y es que Rosa es de esa raza de editores de la vieja escuela, de los que ya quedan pocos y con los que da gusto trabajar. Editores que crean lazos afectivos con los autores. Editores que llevan a Valencia en el corazón, que luchan por Valencia, que sangran por Valencia… ¡y qué quieren que les diga, a mí esas cosas me llegan al alma!
Me siento afortunado por conocer una editorial más, una editorial de mi tierra y sobre todo una bellísima persona que ha luchado hasta la extenuación por la cultura valenciana. Muchas gracias, Rosa, por poner esa nota de calidad en la sesión de ayer del taller de Moncofa.

By David Mateo with 2 comments

martes, noviembre 18

¡¡Enhorabuena a Paco Roca!!

Estamos todos contentos, muy contentos, el autor valenciano Paco Roca, creador del cómic «Arrugas» se acaba de llevar el Premio Nacional del Cómic, entregado por el Ministerio de Cultura y dotado con 20.000 euros.


La noticia completa en El País.

By David Mateo with No comments

Seguimos en la guerra.

Vale, he aguantado dos o tres horas desde que me he levantado, he enviado tropecientos mil emails a diferentes personas, he desechado una entrada de página y media para el blog y al final tengo que decirlo: mi apoyo incondicional a los agraviados por el presuuuuuuuuuuuunto caso Maikalili-Grup Senar. Como nadie todavía ha acudido a denunciarlo y ningún juez ha dictaminado contra la editorial, toca ser prudente, sin embargo los hechos hablan por sí mismos. Sigan los enlaces y háganse cargo de la situación:

El caso Senar en Sedice.
Extraños mensajes.
Comunidad biblioteca virtual.
Ovelles elèctriques.
Ratones de biblioteca.
Nudo de piedras.

Creo que cualquier autor español dedicado al género fantástico debería sentirse cuanto menos sensibilizado por lo que han pasado estos chicos y estos currantes.
Yo siempre me he considerado activista de autores y no de editoriales. Me la sopla que un autor publique con este o con aquel editor. No creo en fobias y filias editoriales, creo en los autores. En este blog se han promocionado libros de Parnaso, Bibliopolis, Ajec, Factoría de Ideas o de Rita la Cantaora sin que me haya detenido a mirar en ningún momento la etiqueta del libro. Como dice mi buen amigo Pallarés, el triunfo de un autor nacional es el triunfo de todos. Por lo tanto, reitero, me considero activista de autores y me frustra y me indigna y me jode y me repatea el higadillo hasta lo indecible ver que a alguien le han presuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuntamente choteado su obra.
Dicho todo esto, debo añadir que si hemos llegado a una situación tan complicada, es porque nosotros, los autores, nos lo hemos buscado, porque no ha existido un asociacionismo real de escritores nacionales de fantástico, pero no un asociacionismo profano en el que sean beneficiados unos y perjudicados otros, sino un asociacionismo puro, llevado por autores patrios exentos de complejos, amiguismos y filias fandomitas, y que luche igual por autores importantes que por autores noveles.
El problema es que no existe un foro adecuado al que acudir para exponer nuestras quejas y se tiene que ir a la página más importante de la literatura fantástica nacional, léase Sedice (sí, para lo bueno y para lo malo, que no se me caen los anillos en decirlo bien claro) para exponer un caso que entra dentro del ámbito privado y que puede atentar contra el buen funcionamiento del portal. Aunque también debo admitir, y así se lo he hecho saber a sus administradores, que en absoluto estoy de acuerdo con el proceder de algun administrador.
Probablemente ya sea demasiado tarde para crear un asociacionismo coherente. La literatura fantástica perdió su momento de auge y, ahora mismo, es uno de los hijos tontos de la literatura. La fuerza de una asociación se ejerce desde la cúpula de la pirámide (algo que Jasso y yo hemos discutido miles de veces en Nocte) y cuando los grandes autores, aquellos que son mediáticos, se sienten desencantados —por el motivo que sea, no importa— y prefieren hacer la guerra por su cuenta, difícilmente se puede ejercer un asociacionismo de presión y fuerza.
Lamento desde este blog que los autores de Grup Senar se vean más solos y desvalidos que nunca. Lamento desde este blog que todos los trabajadores de Grup Senar que se han visto privados de sus puestos de trabajo se encuentren en una situación tan complicada. Repito, creo en los autores noveles porque yo también soy un novel. He aquí mi granito de arena que amplia la información que ya se vertió en su día, ahora solo cabe esperar que la ley actúe, si los implicados lo creen conveniente, y que se llegue a una solución ecuánime y coherente.
Pero, por favor, basta ya de jugar con las ilusiones de los escritores.

By David Mateo with 18 comments

lunes, noviembre 17

El trailer de Star Trek de Abrams

La verdad es que tenía mucha mucha curiosidad por ver cómo iba a ser el nuevo Star Trek de Abrams. El teaser dejaba entrever un Star Trek clasicote, pero esto… esto es la leche. ¿Es Star Trek o Star Wars? A mí me gusta, pinta bien. ¿Vosotros que pensáis?



¡¡Atención que hay escenita de cama... jurl... jurl!!

By David Mateo with 10 comments

Las dos literaturas, la nuestra y la otra.

Me pasa informador colorado un par de enlaces de El cultural que nos muestran las grandes diferencias —o no tan grandes— entre la literatura nacional e internacional.
Tal como hemos destacado por aquí varias veces, vivimos una época importante en el signo de la literatura; el lector ha dejado de lado la estética y busca puro entretenimiento. Las diferencias entre best-seller y superventas se reducen y para desgracia de aquellos que escribimos entelequias, nos encontramos con que: vivimos el declive del postmodernismo, acelerado por una ficción de corte realista, que ofrece el contenido ausente del entorno de imágenes superficiales que nos rodean. Los experimentos narcisistas del postmodernismo son sustituidos por relatos llenos de mundo y personajes, de personas.
Aun así, creo que la sociedad todavía no está preparada para consumir sólo una literatura de corbata y café. Si le damos la vuelta a la tortilla y buscamos lo que más se vende, escrito por españoles, nos encontramos con una predilección por la novela histórica, aunque tal como apunta el artículo, muchos de los lectores, paradójicamente, buscan en esa vía de escape un posible reflejo de la actualidad y de los signos vitales que nos rodean.
La novela negra también tiene mucho de denuncia social y los exigentes lectores no sólo quieren una historia en la que el detective encuentre al asesino, sino que buscan un retrato que exhiba sin pudor las miserias y el oscurantismo de nuestra sociedad. Hemos pasado del punto de vista aséptico de una novela con fuertes matices negros, a una novela social en la que la corrupción y la visión de una cosgomonía que conocemos de inicio prima sobre todo lo demás.
Permítanme, además, resaltar la clasificación de literatura española contemporánea que señala Ricardo Sanabre en su artículo:

Porque hay dos historias posibles, o, si se prefiere, dos panoramas, resultantes de enfoques diferentes. Si se atiende a la lista de los libros más vendidos –esos top ten de la letra impresa–, a las apariciones televisivas o radiofónicas de ciertos autores, al número ingente y a todas luces excesivo de premios literarios dotados con cantidades planetarias que recaen siempre, indefectiblemente, en obras extraordinarias, imprescindibles, seleccionadas por jurados solventes entre centenares de originales meritorios (y esto incluye a los desorientadores premios concedidos a obras ya publicadas); si se acogen, en suma, todas las sutiles formas de publicidad que actúan sobre el desprevenido lector, nos hallamos en una especie de Siglo de Oro de la novela. Con esta historia, con este panorama optimista y triunfal, se podría hacer lo mismo que hizo el gran Luciano de Samosata al publicar en el siglo II su Historia verdadera: anteponerle un prólogo para confesar paladinamente que, a pesar del título dado a su obra, nada de lo que ella se contaba era cierto. Ésta era la única verdad del libro.
La otra perspectiva, muy diferente, surge de la lectura directa de las obras, hecha sin lentes de aumento, sin dejarse impresionar por las reseñas –a menudo complacientes en exceso–, por los premios o por cualquier forma de publicidad. En este caso, el paisaje es menos brillante y luminoso, pero más cercano a la realidad, y no necesita de prólogo admonitorio alguno. Frente a un panorama embellecido, los hechos erigen ante nosotros otro más modesto –pero en absoluto desdeñable– que se impone. Es un paisaje en el que predomina una planicie seca y monótona, donde surgen de vez en cuando, sin demasiada continuidad, inesperadas elevaciones del terreno. […] Y, entre esas elevaciones súbitas que rompen la monotonía de una llanura austera y sin relieves, cabe citar algunas obras aisladas de autores que se han prodigado poco y cuya trayectoria es aún imposible adivinar, al menos en el terreno de la narrativa.

Creo que ambos artículos realizan una radiografía aproximada (no perfecta) de los textos que hoy en día preocupan más a los lectores españoles. Está claro que nos encontramos, una vez más, ante una visión generalista que no se detiene a contemplar la minuciosidad del mercado, pero tengamos claro que los pequeños detalles tienden a perderse y a desaparecer en una sociedad tan cambiante como la nuestra. La literatura de hoy ya no tiene nada que ver con la del pasado. Viene impuesta por un público exigente que busca espejos y reflejos del mundo cotidiano y aún en la aventura más exótica o en el paraje más apartado (geográfica o históricamente) busca señas de identidad de un mundo que ya conoce o de situaciones que pertenecen a su entorno social.
Es cierto que vivimos en una edad dorada literaria, pero es una edad dorada mediatizada y explotada hasta el infinito, definida por mesas de novedades saturadas de novelas destinadas a pasar desapercibidas y títulos con un semblante argumental en ocasiones idénticos.
Y los indicios es que todo esto va a cambiar aún más en los próximos años, que las exigencias van a ser mayores y el desgaste de autor se va a producir más rápido. La literatura que viene deber ser más potente que la que hay hoy. Las exigencias editoriales obligan al autor español a competir con el autor extranjero con menos medios, con menos armas y en una desigualdad de condiciones casi aberrante. Y aun así competimos y nos estrellamos, pero el mercado en épocas de crisis también nos hace ver que el autor español siempre es más rentable que el anglosajón o, cuanto menos, que el autor de origen patrio puede dar más dividendos que una firma extranjera anónima.

Novela extranjera. Cambio de signo. Artículo de Germán Gullón.
Novela española. Mirando hacia atrás. Artículo de Ricardo Senabre.

By David Mateo with 4 comments

domingo, noviembre 16

Grumm' Books

Si ya estás cansado de ver en la mesa de novedades los mismos libros de siempre y te apetece leer otras cosas, al loro con las dos novelas que van a continuación y una pequeña pieza de terror que he descubierto a raíz de andar indagando para el borrador que me llevo entre manos.

EL MAPA DEL TIEMPO
de Félix J. Palma
ALGAIDA EDITORES, S.A.


Londres, 1896. Innumerables inventos hacen creer al hombre que la ciencia es capaz de conseguir lo imposible, como demuestra la aparición de la empresa de Viajes Temporales Murray, que abre sus puertas dispuesta a hacer realidad el sueño más codiciado de la humanidad: viajar en el tiempo, un anhelo que el escritor H.G. Wells había despertado un año antes con su novela La máquina del tiempo. De repente, el hombre del siglo XIX tiene la posibilidad de viajar al año 2000, como hace Claire Haggerty, quien vivirá una historia de amor a través del tiempo con un hombre del futuro. Pero no todos desean ver el mañana. Andrew Harrington pretende viajar al pasado, a 1888, para salvar a su amada de las garras de Jack el Destripador. Y el propio H.G. Wells sufrirá los riesgos de los viajes temporales cuando un misterioso viajero llegue a su época con la intención de asesinarlo y arrebatarle la autoría de una novela, obligándolo a emprender una desesperada huida a través de los siglos. Pero, ¿qué ocurre si cambiamos el pasaqdo? ¿Puede reescribirse la Historia?
En El mapa del tiempo, XL premio Ateneo de Sevilla, Félix J. Palma teje una fantasía histórica tan imaginativa como trepidante, una historia llena de amor y aventura que rinde homenaje a los comienzos de la ciencia ficción, y transportará al lector al fascinante Londres victoriano en su propio viaje en el tiempo.

LÁGRIMAS DE LUZ
de Rafa Marín
GIGAMESH BOLSILLO


Un cantar de gesta arropado con la imaginería del space opera. Tercera Edad Media: la humanidad languidece en la vieja Tierra mientras las naves de la Corporación llevan la Conquista a otros sistemas. Los mundos alienígenas son arrasados y explotados en nombre de la expansión humana, y estas gestas bélicas son cantadas por los poetas, hombres que a bordo de las naves componen sus poemas épicos acerca de las grandes hazañas guerreras, debidamente embellecidas, exaltadas... y deformadas. Favorita indiscutida de la ciencia ficción española, la novela Lágrimas de luz y los relatos «A tumba abierta» y «Ébano y acero» (recogidos por primera vez de forma conjunta en un solo volumen) trasladan al mundo del space opera los elementos que dieron gloria a los cantares de gesta medievales. Partiendo de las imágenes más tradicionales de ambos géneros y haciendo gala de un estilo virtuoso rayano en lo poético, Rafael Marín dio forma a un ciclo que se ha convertido en verdadero referente para los aficionados españoles desde su publicación original en la década de los ochenta.


Me detengo en este libro para hacer un pequeño inciso, al fin y al cabo tengo en gran estima a su autor y esta novela me trae añejos recuerdos que me devuelven al pasado. Mi hermano tenía la colección completa de Orbis. Ahora él ya está casado, roza los 50 y tiene su propia familia. Se llevó todos sus libros de casa, entre ellos esa colección azul con lomos plateados que tanto me fascinaba cuando era un crío. Tendría diez u once años, me plantaba delante de la estantería y me dedicaba a sacar libro por libro para quedarme embobado durante varios minutos con las maravillosas portadas de naves espaciales surcando el espacio. Por aquel entonces yo nada sabía de space operas, ficción especulativa o ciencia ficción hard. Simplemente me impresionaban las portadas. Incluso de vez en cuando hice el amago de incluir entre mis lecturas alguna de aquellas novelas, pero nunca podía pasar de la tercera página. Eran muy complicadas para un crío con una edad tan prematura.
Con el tiempo, comencé a escribir, me empapé de este maravilloso mundillo y conocí al señor Marín con el que ahora comparto una buena amistad. Se que para muchos «Lágrimas de luz» es su obra más importante. Más de una vez la he tenido en mis manos con la intención de comprarla, pero recuerdo con tanta añoranza aquellos libros de Orbis, despiertan en mí sentimientos tan cálidos, anhelo tanto tener el libro de un amigo que pasó por las estanterías de mi hermano, que, al final, siempre he optado por devolver la edición de Gigamesh a la estantería e insistir a mi hermano para que me la traiga. Por desgracia mi hermano mucha mucha memoria no tiene y yo, consciente de que en cualquier momento puedo ir a su casa y cogerlo, tampoco he insistido demasiado.
Ayer, cuando vi la nueva edición de bolsillo de «Lágrimas de luz», opté por no concederle más tregua a la nostalgia y desembolsar los ocho euracos que vale el libro. Todavía no he renunciado a conseguir la edición de mi hermano, porque esa novela, para un escritor que ha dejado de ser niño, representa lazos con la infancia, olores de viejas librerías repletas de obras con las páginas ennegrecidas y los cantos repelados. Representa una parte de mi niñez en donde todavía no era lo que soy, pero «Lágrimas de luz» ya estaba allí, esperándome, como una premonición que adelantaba que amaría aquel género y que tendría un buen amigo al que considero un maestro.
Libros grandes son aquellos que llevan a su espalda historias personales, recuerdos imborrables, miradas al pasado cargadas de añoranza. «Lágrimas de luz» es historia viva de la ciencia ficción española, pero lo que lo hace aún más grande es que su autor habrá escuchado muchas historias como la mía, eso es lo que convierte la opera prima de Rafa en un libro inmortal.

LEGIÓN
de Salvador Sanz
EDITORIAL IVREA


Llueve sangre sobre la ciudad de Buenos Aires. El cielo se abre para vomitar demonios. Son la Legión; son la muerte y la destrucción; arquitectos infernales que construyen una desmesurada torre hecha restos humanos sobre el horizonte urbano. ¿Por qué han venido? ¿Qué quieren? Nadie lo sabe. Sólo Felix, el guitarrista de una banda de barrio, tiene la clave para averiguarlo.
Comic gore con un componente estilístico y gráfico que te sin respiración. Recomendable 100%.

By David Mateo with 2 comments

viernes, noviembre 14

Sí, cirujía se escribe con G, pero me la sopla porque es fin de semana.

Hay semanas y semanas. Semanas en las que te hundirías en la inquina y no desearías volver a sacar más la cabeza, y semanas gloriosas en las que no echas la quiniela no vaya a ser que malgastes la buena suerte del resto de tu vida. Mi semana ha sido de estas últimas. Todo lo que he hecho ha salido bien. Todas las noticias que he recibido han sido buenas o esperanzadoras: en lo personal, en lo literario, en lo laboral. Parece increíble, pero casi da la sensación de que estos días tienes a alguien o a algo de cara que te sonríe y atrae buena suerte. Son días en los que te apetece estar rodeado de compañeros y amigos para compartir lo positivo que hay en ti. Días en los que coges el teléfono simplemente para efectuar una llamada a alguien a quien quieres y contarle todo lo bueno que tiene tu vida. No voy a invocar más a la suerte, no vaya a ser que desaparezca sin más y todavía quedan grandes guerras por ganar. Aun así, este tipo de semanas positivas suelen traer diatribas importantes y situarte ante situaciones en las que tienes que decidir una cosa u otra. Y en ocasiones esas decisiones jugarán un papel importante en tu futuro, por lo que también provocan ansiedad… mucha ansiedad.
Hoy es viernes, el mundo se detiene, todo cristo piensa en el fin de semana, en sazonar sus dichas o en olvidar sus desdichas. Hay quien saldrá a bailar, hay quien se irá al fútbol a gritar como un condenado y a animar a su equipo, hay quién irá de caza mayor y quién simplemente se reunirá con los amigos para tomarse unas cuantas copas.
A mí me apetece desconectar de todo, estar con mi gente, con los chavales del taller, celebrar el éxito de Vicent, mis propios éxitos y dejar que el mundo siga rodando, y esperar la nueva semana con ansias, pues hay veces que el fin de semana se convierte en un interludio a algo mejor, a algo más grande, a algo que podría suponer el todo, aunque eso conlleve mucho trabajo. Entonces ese fin de semana que hay entre cinco días guerreros se convierte en el momento más dulce que puede experimentar un ser humano.
Que bien que hoy sea viernes y mañana fin de semana.

¡¡VIVA LA MÚSICA DESCOTEQUERA!!
¡¡VIA LA MÚSICA DEL FIN DE SEMANA!!

















¡¡¡Os recordamos que hoy toca actualización de Tajundra!!!

By David Mateo with 7 comments

jueves, noviembre 13

Camillas, brazos articulados y cirugía

La peor pesadilla de cualquier ser humano en estos tiempos de crisis que se avecinan es tenderse en una camilla, sentir como la anestesia entra poco a poco en tus venas, entrecerrar los ojos, ver como un médico se te aproxima y comprender que se trata del… ¡¡Robot Da Vinci!!



Nos encontramos en un momento propicio para que la Mente Maestra realice su primer movimiento estratégico para colocar al ser humano en la picota. Y la mejor manera de atacar a la humanidad es desde su propia indefensión, desde la máxima minusvalía: cuando se encuentra en estado de máxima indefensión sobre una camilla.

«Se llama Da Vinci, en honor al gran artista e inventor, y es un sistema operativo completo», dice el Dr. Dagoberto J. Garcés Milanés, cirujano vascular afiliado al Cedars Medical Center, de Miami y quien se especializa en cirugía laparoscópica mínima invasora.


A continuación podemos ver una serie de fotografías en las que aparecen los mutantes que han pasado por los brazos articulados de este enfermizo cirujano:



El revolucionario robot dirigido por computadora, permite a los cirujanos operar en áreas muy pequeñas del cuerpo por medio de incisiones radicalmente más pequeñas. El sistema está programado para eliminar los temblores asociados con la respiración y los latidos cardiacos del médico.
El robot Da Vinci, que cuesta un millón de dólares, tiene tres componentes: un robot de cinco pies de alto con brazos mecánicos articulados, un centro de comando y un monitor de computadora.

Es decir, no sólo va a dejar tu cuerpo hecho un mapa, sino que te va a arruirnar cuando lo compres.

A corta distancia de la mesa de operaciones, el cirujano dirige desde la consola del centro de comando todas las acciones del robot. Desde allí ve las imágenes tridimensionales que envía una cámara introducida dentro del cuerpo del paciente. Esas imágenes muestran el área operatoria y los dos instrumentos quirúrgicos montados en las puntas de los brazos articulados del robot. Una barra de controles similar a la de los videojuegos, ubicada debajo de la pantalla, es usada por el cirujano para manipular los instrumentos quirúrgicos. Cada que esa barra se mueve, la computadora integrada al robot envía señales electrónicas a uno de los instrumentos, los cuales se mueven en sincronización con las manos del cirujano.


La gran pregunta es: ¿la señal de la cámara introducida en el cuerpo del paciente pasa a través del robot? Recordemos que la Menta Maestra siempre está alerta, su capacidad de interacción con otras máquinas y cerebros cibernéticos le permite interactuar con otras máquinas. ¿Ve el cirujano la realidad o ve lo que Da Vinci quiere que vea?

De cualquier forma, aclara el especialista, hay que tener en cuenta que la máquina no lo hace todo sola, sino que simplemente asiste al cirujano para brindarle mayores beneficios.


Eso es lo que usted cree, señor especialista, eso es lo que usted cree…


Información sacada de Lostiempos.com

By David Mateo with 6 comments

miércoles, noviembre 12

Los cantares épicos de la Edad Grummosadaviloña

Suenan cantares de guerra en el horizonte, quizás más cercanos de lo que yo mismo podría esperar. Jorge, de Equipo Sirius, creó una mala bestia llamada Tobías Grumm y mañana, o pasado, o puede que dentro de tres o cuatro días, mi particular Richard Bachman se revolverá contra David Mateo y le arrojará el guante a la cara. Siento que va a ser un conflicto fraticida, entre hermanos, igual que una guerra civil, pero creo que llegados a este punto es inevitable. Hace poco un editor en Barcelona me preguntó: ¿para esta novela Tobías o David? Yo, que suelo nadar y guardar la ropa, respondí que lo que él quisiera, aunque en mi cabeza rondaba Tobías como una fiera agazapada dispuesta a dar un zarpazo en caso de verse obligada a permanecer en el ostracismo. Creo que en ese libro triunfará Tobías, porque es un libro más de Tobías que de David Mateo.
Ahora ha salido una nueva posibilidad y creo que es David Mateo el que debe poner el nombre, pero Tobías no se conforma, quiere más y más el muy cabrón. Aun así, me da la sensación de que esta vez David Mateo no cederá su testigo (ya lo ha cedido una vez y no volverá a hacerlo), ¿y a qué nos aboca esa circunstancia? ¡A la guerra entre hermanos! ¡A la guerra en mi yo interior! Un subconsciente separado en dos: Tobías Grumm y David Mateo; un cambio de disfraz según qué circunstancias y según qué lugares. Un rostro para un libro, otro rostro para otro libro. Una sonrisa para un tipo de público, otra sonrisa para otro público. Porque Tobías y David son celosos, quieren a su gente y no están dispuestos a compartirla, aunque esa gente sí desee ser compartida. Es el ego del autor elevado a la máxima potencia; dos cerebros en ebullición que planean clavar su particular banderita en la terreta del otro y proclamar a los siete vientos que han conquistado el cerebro del Escritor Padre.
Y si se diera la circunstancia de que las dos novelas salieran al mismo tiempo (¡¡Dios quiera que no!!), yo triste bloguero que nace al alba y se quita el mono de trabajo con el primer rayo de sol, me vería sometido a la tiranía de la dupla de césares que ostenta el liderazgo sobre estos dominios y me trata cual vasallo anclado a un puñado de teclas. Ya oigo sus órdenes: ¡¡Como se te ocurra hacer un artículo del libro de David con cuatro palabras más que el mío, te remojaré los testículos en agua hirviendo!! ¡¡Como hables de la novela de Tobías y utilices dos frases más que en mi discurso, te clavaré la lengua a un árbol y te colgaré a más de veinte metros de altura!! Serán cabrones, ni que me pagaran una fortuna por rellenar cada día este blog. Pero así son los autores, putos caciques a los que no puedes ni mirarles a la ca… sí, sí, sí, ya vale… ya vale… sigo escribiendo.
Pues eso, que en el aire rezuman vientos de guerra, que se escuchan los alaridos allá, de fondo, dos poderosos guerreros que atrincherados en armadura de acero y mandoble en ristre, se miran a los ojos a través del yelmo, dan vueltas alrededor uno del otro, se miden a sí mismos y la distancia que les separa. Casi puede captarse la tensión que, desde ayer, se respira en el aire. Basta un simple jadeo, un simple estornudo, para que uno se lance contra el otro y comiencen a aporrearse como dos locos. Es la vida. Tobías nació como un feto concupiscente y ahora, en su adolescencia pletórica, no va a desaparecer de la noche a la mañana. Y David lleva muchos años en esta cabeza y, desde luego, no va a permitir que un recién llegado se apodere de los restos.
¡Si ha de ser, que sea, pero que gane el mejor y que Dios reparta suerte!

By David Mateo with 7 comments

Cosas curiosas: Los susurros del susurro del bosque.

¡¡Hasta en tres lugares han salido sendas reseñas del susurro!! Todas ellas elaboradas por buenos amigos y mejores escritores… ¿o serían buenos escritores y mejores amigos? Bueno, da igual, tanto monta monta tanto Isabel como Fernando, o Sofía como Juan Carlos, que es un remake del viejo dicho y lo del remake se lleva mucho últimamente.
El caso es que Enric, en Nudo de Piedras y en Sedice, Joe en Letras para soñar, y JM Vilar en El diablo me dijo, han dedicado sus espacios a esta novelita que salió editada a principios de año y que parece que anda un poco desaparecida en el limbo de los libros. Sea como sea, me siento muy orgulloso de ella. Creo que la aventura de Tomás y Ariza es una de las más bellas que he creado. Y como no voy a hablar de mi propio libro, mi ego no llega hasta tal punto, mejor os dejo tres pantallazos y picando sobre ellos iréis directamente a las críticas. Vaya por delante mi gratitud hacia los tres autores (Enric, Joe y José Miguel) que se han currado estas reseñas.

El diablo me dijo, de José Miguel Vilar.

Letras para soñar, de J.E. Álamo.

Nudo de piedras, de Enric Herce.

By David Mateo with 3 comments

martes, noviembre 11

Sí, tan pequeño, y ya es uno de los nuestros

Ha ocurrido más pronto de lo que yo esperaba. El otro día, regresando de Huesca, recibí la llamada de Rocío, la chica que me suple en el taller permanente de Moncofa: David, que Vicent ha ganado un concurso de terror de Halloween. Os puedo asegurar que fue como si me hubieran dicho en ese mismo momento que publicaban mi último libro. Fue una sensación de bienestar grandísima. Bienestar porque uno de mis chicos conseguía su primer premio. Bienestar porque Vicent es una mente delirante a la que es imposible poner freno… ¡¡y eso que no tiene ni once años!! Bienestar porque el taller ha generado frutos mucho antes de lo que era de esperar.
Vicent me demostró el primer día que tenía dotes, o al menos podía presumir de algo que otros chicos de su edad no tienen: imaginación. Es charlatán, rollero e interactivo, hay veces que pone nerviosas a las más mayores que tratan de encerrarse en la introspección a la hora de escribir y fundirse con la historia. Vicent no. Vicent te atropella con sus ideas, las elucubra muy deprisa y te sacude con ellas. Es un portento de imaginación. Y no sólo eso, sino que posee un acervo cultural superior al de un chico de su edad y lo aplica a la hora de escribir, lo cual deja aún más impresionados a sus tutores. Palabras como hipogrifo o licántropo provocaron que pusiera mi atención en él el año pasado. Se llevó el Premio Isaac Asimov al mejor relato de ciencia ficción en el concurso municipal de Moncofa. Recuerdo que en las jornadas de Valdeavellano me llevé los cuentos para leerlos durante la noche y Marc R. Soto observó la portada que hizo para su cuento y me comentó que tenía un buen puñado de detalles ciferos que aludían a películas espace opera o a videojuegos retros de los tiempos del Spectrum y el MSX. No me preguntéis como un chaval de 11 años posee esa información, pero lo cierto es que la tiene y la usa en sus relatos. Es asombroso.
Este fin de semana toca celebración en el taller. Vicent ha sido el primero de mis pequeños escritores en hacerse con un premio literario a nivel nacional. Personalmente creo que tiene muchas cualidades que lo distinguen de los demás. Si sigue adelante en esta singladura literaria, será un autor friki, de esos a los que les gusta escribir ciencia ficción o fantasía por vocación y no pueden separarse del género. Me motiva tener un chaval así en mi taller porque es como ver a esos buenos amigos que tengo desperdigados por toda la geografía nacional y que siguen sus convicciones a rajatabla, por encima de comercialidades y ventas. Pero como he dicho antes, Vicent es diferente a los demás, tiene un marcado instinto de la maravilla que hay que enfocar hacia el papel y ayudarle, de alguna manera, a que no lo despilfarre por la boca antes de plasmarlo. Aún así, no creo que Vicent sea mejor o peor que los otros, es diferente. Es un hijo de la ciencia ficción, uno de esos visionarios que conviven con naves especiales y expediciones científicas que acaban atrapados en conspiraciones demoníacas. No obstante, el taller permanente de Moncofa tiene otros valores en alza que igualan a Vicent en imaginación y destreza. Creo que podremos llevarnos algún otro premio nacional más. Estoy seguro de ello. De momento, hemos alcanzado la gloria. Lo hemos conseguido, tenemos un triunfito entre nosotros y eso es digno de alabanza.
La literatura te da mucho: desengaños, frustraciones, dolor, pero también… ilusión, esperanza y tesón. La literatura inculca valores que difícilmente vas a encontrar en otros aspectos de la vida. Y lo mejor es que la puedes gozar en grupo. El sábado que viene tenemos fiesta en el taller: Vicent ya es uno de los grandes. Viva Vicent.

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lunes, noviembre 10

Los sueños de Lovecraft en Huesca

Que la literatura de género fantástico está malita, no es algo que vaya a descubrir aquí y ahora. Muchos lo llevan avisando desde hace tiempo y basta echar un vistazo a las actividades del panorama nacional para darse de morros con la dura y difícil situación. Una Asociación Española que navega a la deriva y una Hispacon que no se sabe muy bien qué pasará con ella. No obstante, organizaciones asépticas al fandom siguen moviéndose y realizando actividades paralelas cada vez más interesantes a lo largo y ancho de la geografía española. Pequeños pulmones que oxigenan un organismo agonizante y que, además, infunden aire fresco a un enfermo que en otros tiempos estuvo bastante viciado. Y es que, Oscafriki es el segundo año consecutivo que pone en marcha unas jornadas dedicadas al terror o a uno de sus grandes maestros. Si el año pasado le tocó el turno a King, este año Lovecraft y sus macabras ensoñaciones se han paseado por Huesca, compitiendo con un congreso de Astronomía que tenía como mayor invitado a Miguel López Alegría y que copó las salas reservadas para los amantes de las estrellas.
Pero oiga, aunque fuese en menor medida, nosotros también nos lo pasamos muy bien. Y en buena parte hay que darles las gracias a los chicos de Oscafriki y muy especialmente a Abigail y a Diego, que con su tesón, su capacidad a la hora de capear inconvenientes y con mucha fuerza de voluntad, están logrando levantar un panteón muy complicado y que, año tras año, recibe nuevos adeptos. El único consejo que puedo darles desde esta humilde tribuna es que no desfallezcan, que el camino que llevan es el correcto, que realizan una gran labor de apoyo a la literatura fantástica (más grande que la de muchos gurús bien considerados por el fandom que a la hora de la verdad no hacen otra cosa que mirarse el ombligo) y que están haciendo mucho por los autores que en Huesca nos damos cita. Personalmente, estoy muy agradecido a ambos, y creo que las jornadas de Huesca, siempre y cuando Abigail y Diego conserven fuerzas, deben continuar, porque a base de trabajo, constancia y tesón, con el tiempo, cuando este tipo de iniciativas maceren y calen entre los aficionados, se convertirán en referencia inevitable y cita para todos aquellos que aman la fantasía.
¡¡Por favor, chicos, no desistáis porque mejor no se puede hacer!!
Por lo demás, la jornada del viernes, que fue a la que asistí yo, transcurrió con un nivel sobresaliente. La delegación valenciana, compuesta por José Miguel Vilar y Sergio Mars consiguió un nivel de sobresaliente. Por un lado, Vilar habló de las similitudes entre dos buenos colegas como Howard y Lovecraft, realizando un retrato apasionante del mundo —tanto literario como real— en el que se movían ambos. Sergio Mars, con su mente científica e inimitable, convenció al personal de que las influencias de Lovecraft (¡¡las influencias y los propios relatos, que narices!!) eran ciferos 100% (¿alguien dudaba que el debate de Mars iba a ir en ese sentido?) y que gran parte de su obra anticipaba grandes teorías que años más tarde reputados científicos pondrían sobre la mesa. Servidor presentó en sociedad Historias Asombrosas e hizo un repaso de los Weird Tales españoles. Y me dejo para el final al Grande de España, en lo terrorífico y en lo sobrenatural, David Jasso, que acudió a Huesca con Mari Luz, su entrañable esposa, y que nos mostró como sólo Jasso puede hacerlo, los mecanismos que más terror nos infunden. Maravillosa la clasificación de «tipos de miedo» que aparecen en el cine: el terror gato, el terror vísceras y el terror puerta. Si alguien tiene curiosidad, que se lo pregunte a Jasso, que la explicación vale la pena.
Desgraciadamente, el sábado nos tuvimos que venir antes de comer, por lo que no llegamos a ver a tantos buenos amigos y colegas que se iban a dejar caer por la ciudad. Se añoró mucho a mi amigo Tampa (con el que todavía no he podido coincidir en ningún sarao y con el que he mantenido mucha correspondencia) y, por supuesto, me quedé con las ganas de saludar a Emiliet Bueso y a Ismaelo Biurrun, cuyas ponencias eran el sábado. Sí que disfrutamos de la compañía de Miguel Puente, otro buen amigo que disertaba sobre Lovecraft ese mismo fin de semana, de Akhul y de la gente de Ociojoven (¡¡que se curraron un viaje desde Francia!!) y de algunos Nocteños y de aficionados a las quedadas mañas que subieron a Huesca para disfrutar y disertar sobre Lovecraft.
En definitiva, un fin de semana muy muy agradable que ojala el año que viene tenga su correspondiente continuación. A Josemi y a Sergio decirles que fueron unos compañeros de viaje excelentes y a Abigail y a Diego alentarles a que sigan adelante, que no bajen los brazos, que lo están haciendo muy bien —esté más vacía o más llena la sala— que son gente muy legal, que han elegido lanzarse a una aventura complicada —pero muy bonita—, que el tiempo les hará fuertes, y que todo este tipo de iniciativas, si logran alcanzar continuidad y se asientan en el panorama didáctico de una ciudad, tarde o temprano reciben su recompensa.

¡¡ÁNIMO OSCAFRIKI, A PREPARAR LAS TERCERAS JORNADAS!!

Fragmento del diario del AltoAragón, edición del sábado.

Las jornadas en Rescepto, by Sergi Mars.
Las jornadas en El diablo me dijo, by Jose Miguel Vilar.
Las jornadas en Nuevas palabras mágicas, by Ismael Biurrun.
Las jornadas en el Blog de Innsmouth, by José María Tamparillas.

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viernes, noviembre 7

Vámonos pa Huesca...

Este es uno de esos días cojonudos… pero cojonudos de verdad. Me levanto en Valencia, al mediodía conferencia en Huesca, cena y copichuelas, taller de tres o cuatro horas con el desayuno del sábado, comida, café y, después, a toda pastilla de regreso a casa. Tropecientos kilómetros a la espalda con tal de llegar a las 21 horas a Valencia para cenar con Yolanda, a la que cada vez le adeudo más y más horas de tiempo.
Pues eso, que nos vamos a Huesca, a hablar de Lovecraft, de revistas de género y a hacer ese taller para chavales y no tan chavales en el que todos nos lo pasaremos «chupi-piruli» que diría aquella esquizofrénica que salía en los programas para niños y enseñaba más muslo que cerebro.
La verdad es que hay ganas de volver a ver a los buenos amigos del terror: David Jasso, Ismael Biurrun, Miguel Puente, Jose María Tamparillas, Emiliet Bueso, etc etc etc... Se preparan dos días muy intensos. Lástima que no podamos quedarnos el sábado al resopón y a la asamblea de Nocte, pero una parte de mí, cansada del agobio semanal y de la lucha intempestuosa contra todo Cristo, necesita sosiego y paz al lado de la persona a la que más quiero y a la que más le debo.
Que ustedes pasen buen fin de semana y el domingo o el lunes prometo crónica de Huesca. ¡Un abrazo, bonic@s!









¡¡¡Os recordamos que hoy toca actualización de Tajundra!!!

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jueves, noviembre 6

El Sol Invicto cabalgó en Fnac

Es difícil ponerse en marcha cuando recibes un mazazo como el de ayer. Me considero lector antes que escritor y ver que, de repente, desaparece uno de esos nombres que han marcado tus gustos durante una etapa muy importante de tu vida, te deja una sensación de vacío grande. Sin embargo, la mejor honra que se le puede hacer a un escritor es seguir hablando de libros y, pese a todo, ayer fue un día grande en la literatura valenciana, muy grande.
Creo que ya lo dije una vez: hay libros que, desde el primer día que oyes hablar de ellos, los amas con la misma intensidad que si los hubieras escrito tú. Aparecen en una conversación casual, compartes comidas con su autor y mientras tú le cuentas los entresijos de tu novela, él te corresponde con los entresijos de la suya. Sufres mientras escuchas lo mucho que cuesta sacarlo adelante, lo mal que lo pasan los autores mientras zozobran por el incierto horizonte del panorama editorial… aun así sabes perfectamente que ese libro, al contrario de muchos otros, sí que llegará a buen puerto. ¿Por qué? Simple y llanamente porque detrás de esos libros hay escritores contrastados, que valen para la guerra y tienen tras de sí una carrera que los avala.
José Miguel Cuesta y José Rubio nacieron para ser escritores. Se les ve, se les huele, se les percibe. Tienen pose en una mesa de presentación, son agradables, tienen un discurso interesante, pero sobre todo: hacen buenos libros… divertidos, que en estos tiempos es lo más importante.

Con «Sol de misterio» hemos padecido mucho. Allá en el 2007 sonó para el Premio Planeta y me da la impresión de que si hubiera primado la calidad sobre la cobertura mediática, se lo hubieran llevado de calle… Pero el mundo editorial no es justo ni sabe de segundas oportunidades, más bien es cruel, despiadado, y te hunde o te eleva al más mínimo descuido. Juliano, el Sol Invicto, cabalgó por editoriales muy importantes de este país (me reservo citar los nombres porque no sería muy decoroso exponerlos), y en todas gustó, pero hay algo que hoy en día no se le perdona a una novela: el mestizaje de géneros. Fusionar historia con fantasía no casa muy bien y, aunque José Rubio se enfade y diga que los fundamentos de la novela provienen de mil crónicas que sólo los historiadores minuciosos como él conocen (¡¡y ojo, que servidor no le rebate una sola palabra y lo único que puede hacer un neófito como yo es darle la razón), lo cierto es que a los ojos de los editores fantasía es fantasía y eso no cuadra con la novela histórica… algo así como el ajo y la vainilla.
Pero yo creo en algo que supera esta máxima y es el buen oficio del escritor. El novelista que tiene pericia es capaz de combinar un plato con ajo y vainilla y que sepa a gloria en el paladar del mayor gourmette. «Sol de misterio» es una gran novela y como tal se reivindicó ayer: ante mucho público… no… ante muchísimo público, tanto que servidor, que estaba en primera línea, volvía el cuello y sólo veía cabezas. Los libros se agotaron en la Fnac, tuvieron que reponer dos veces, escarbamos en la estantería para satisfacer a una señora que andaba buscando desesperada libros para su vecina, hermano, cuñado o Dios sabe quién. ¿Y qué puedo decirles al respecto? Que alguien que ha sufrido con estos autores la trayectoria del libro, se siente muy emocionado al ver la aceptación que produce entre la gente.
Lo mejor de ayer:
—La compañía siempre agradable de Jorge Ruíz Morales, que a parte de compartir un arroz meloso en el Martinot que no se lo salta un galgo, tuvimos todo el día para conversar como buenos amigos, más allá del rol de editor y escritor, pues creo que Jorge y yo ya llevamos unos cuantos años trabajando juntos y la amistad se ha estrechado mucho. Hablamos de entresijos y cotilleos que jamás podrán aparecer en este blog y otras muchas chafarderías que tampoco vienen a cuento. Otros temas concernientes a la «La tierra del dragón» me los dejo para una entrada más detallada que subiré en breve. Nos lo pasamos bien, muy bien. La compañía de Jorge siempre es agradable.
—José Rubio en la presentación… soberbio. Y que no se me enfade José Miguel Cuesta, que también dejó el listón muy alto, pero es que este señor es una fuente de sabiduría andante. Hoy por hoy, pocas personas pueden dejarme con la boca abierta al hablar del pasado, pero este señor demostró ayer que no sólo cuenta la historia, sino que la vive con pasión, que cree en ideales, que disfruta zambulléndose en los clásicos. Domina el lenguaje como el orador más ducho y habla de los personajes de la novela y de la ambientación histórica que la envuelve con una capacidad racional que ya quisieran para sí muchos grandes escritores. Y lo mejor, lo más grande, es que lo hace con entusiasmo y eso se percibe en un discurso. Grande, José Rubio, muy grande.
—La gente… mucha gente, muchísima gente. Público entregado. Público que se sonreía con cada anécdota de estos dos autores –aunque las presentaciones de José Miguel Cuesta y José Rubio suelen ser muy divertidas-. Agotaron existencias y hubo felicitación de Quique, el responsable de actos culturales en la Fnac. Sobresaliente en todos los sentidos.
Creo, y es una opinión muy personal, que mucha gente y algunos editores se han equivocado con este libro (y repito: es una opinión muy personal, que no se me enfade nadie). José Miguel Cuesta y José Rubio son dos autores de categoría contrastada: Edebé, Timunmas… Finalistas del Planeta, del Torrevieja, del Felipe Trigo… No se puede pedir más a dos escritores que sufren cada novela, que la viven apasionadamente y que, como tantos otros, merecen recibir algo más. Me voy a despedir con una frase que tantas veces le he dicho a mi entrañable José Miguel Cuesta en esos chinos que nos hacemos de vez en esa replaceta de Justo y Pastor, al lado de su trabajo: Esto tiene que explotar algún día. No sé si será con esta o con la siguiente novela o con la que hace diez… pero estoy seguro que explotará. Simplemente hay que seguir escribiendo libros.

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Gracias por todo y buena suerte allá donde estés.

Hay noticias que por más que las lees, por más que las relees, por más que no quieras o no puedas creértelas… ahí están. Ves un rostro en el periódico junto a la palabra fallece y no sabes qué decir o qué hacer. Sólo piensas en los buenos ratos que te ha hecho pasar, en lo mucho que le debes y, sobre todo, en la gran herencia que ha dejado detrás.


Señor Crichton, gracias por hacer la ciencia divertida. Gracias por crear un modelo inigualable. Para qué vamos a engañarle… se le va a echar muchísimo de menos, coño.


Es posible que en tu país sea suficiente tener un solo dios, pero no ocurre lo mismo aquí. Aquí tenemos muchos dioses y cada uno de ellos tiene su importancia, de modo que rogaremos a todos ellos por tu buena fortuna.

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miércoles, noviembre 5

Hoy el mundo es un poco más Obama... aysss, ¡¡que bonito!!

Mientras medio mundo dice sí al negro, que está de moda, es fashion, combina con todo y encima tiene cara de bueno —parece ser que los yanquis ya se han cansado del mensaje de que lo malo mola—, el otro medio mundo, el de aquí, el de tierra patria, observa incrédulo como el hijo del criminal más buscado del mundo, Omar Osama Bin Laden, llama a nuestra puerta pidiendo asilo, lo que no se sabe es si llegó con un Rolls Royce o en una patera —yo apostaría por lo primero—.
Lo que ya queda más claro es a quién votaría Ridley Scott tras sus últimas declaraciones en París durante la presentación de su película «Red de mentiras»: Toda la tecnología y las armas de EE UU y la CIA no sirven para nada. Me da a mí la impresión de que el señor Bush se va a pegar unas buenas vacaciones y va a tener un retiro dorado con la jubilación que se ha sacado a cuenta del oleoducto, invasiones varias y políticas antiterroristas. Las malas lenguas dicen que va a ser vecinito de cierto expresidente del gobierno español y que juntos sacarán una barquita en el lago Apalachia, allá en Carolina del Norte, y se dedicarán a pescar truchas mientras el sol les calienta los dedos de los pies. Y es que estos pobres sufridores se han ganado una humilde jubilación. Juntos han resuelto los problemas del mundo, han desbancado a un buen puñado de dictadores tiranos y han desmantelado el planeta de armas nucleares (dicen las malas lenguas que mister Bush aguarda con especial ilusión las postales navideñas que lleguen de Irak, Israel, Jordania o Afganistán). Ahora sí que vivimos mejor y si algo se tuerce tendremos a nuestra cabeza de turco: el puto negro que manda sobre el resto del mundo. Al fin y al cabo ya se sabe que a la hora de echar las culpas de nuestras desgracias, siempre habrá un negro, un judío, un rumano o un inmigrante a mano que nos permita cargarnos en tos sus muertos y achacarles la culpa de todo.
Hoy es un gran día, Dios Obama ha llegado a la Casa Blanca, el mundo luce un poquito más oscuro que ayer, pero no pasa nada, en este caso el aforismo es positivo y el negro es blanco y el blanco es negro, o como decía mi abuela, no le mires el dentao al burro no vayas a llevarte una desagradable sorpresa.

Cuerpo de electoras de Obama. ¡¡Nosotras amamos el negro!!

Y como me da la impresión de que empiezo a divagar, y mucho, mejor divago en mi libro y cierro este estúpido comentario. Que a ustedes le Obama bien.


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martes, noviembre 4

Impagable

No es Jim Carrey de pequeño...

Un chico de 19 años de Glastonbury (Inglaterra) cambio su nombre, George Garratt, para pasar a llamarse "Captain Fantastic Faster Than Superman Spiderman Batman Wolverine Hulk And The Flash Combined" (Capitán Fantástico Más Rápido que Superman Spiderman Batman Wolverine Hulk y Flash Juntos". Captain Fantastic hizo oficial su cambio de nombre la semana pasada, realizando los trámites pertinentes online, por los cuales tuvo que abonar 10 libras. Desde que realizó este cambio, su abuela no volvió a hablarle.

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lunes, noviembre 3

Hasta donde llegamos

Vamos con uno de esos temas peliagudos y un tanto oscurantistas que se dan dentro del mundo de la edición y que afectan directamente al autor. Me comenta un amigo que acaba de recibir una oferta por publicar con la Editorial X (voy a mantener el anonimato pues estos temas siempre se negocian en el margen de la legalidad, aunque el trasfondo atente contra los intereses del autor y las consecuencias sean un tanto ilícitas) y que anda un tanto indeciso.
Yo os pongo de sobreaviso, por si alguna vez os ocurre lo mismo, para que sepáis a qué tenéis que ateneros. Me comenta mi amigo que las cláusulas de este contrato proponen una primera tirada de cien ejemplares en los que el autor no cobraría absolutamente nada y que el beneficio sería completo para la editorial. En caso de que esos 100 ejemplares se vendieran, automáticamente se sacaría una segunda tirada de 250 ejemplares más y ahí, el autor, sí que se llevaría su diez por cien de margen.
Aquí huele a subvención, es decir, la editorial recibe algún tipo de subsidio por publicar un libro, por lo que el gasto de producción es cero y el beneficio que obtiene de ese libro procede de la venta. El autor debe tener bien claro que vender cien libros es relativamente fácil: familiares, círculo de amigos, conocidos… y si vive en un pueblo las posibilidades de venta aumentan. Por lo que esos cien ejemplares no entrañan riesgo para la editorial. El editor juega sobre seguro, ni siquiera tiene que esforzarse en distribuir el libro ya que cien ejemplares tienen una venta rápida. Por lo tanto, estamos ante un contrato legal con un trasfondo amoral para el autor. No existe ese riesgo lógico que debe establecerse en la publicación de un libro: el editor arriesga su capital porque «confía» verdaderamente en la novela y quiere sacarle un rendimiento sin birlarle el exiguo beneficio que le corresponde al autor.
A ver si en este país empezamos a darnos cuenta de una puñetera vez de lo complicado que es escribir un libro, de la cantidad de cosas que tienes que dejar de lado para llevar a buen fin una novela y de la cantidad de horas que sacas de tu tiempo, de tu trabajo, de tu familia para escribir. A mí me hace mucha gracia cuando me viene el editor de turno o el amiguete del editor y me suelta a bocajarro: es que el que verdaderamente pone los dineros y arriesga por la novela es el editor. ¡¡Y una mierda!! El que apuesta por la novela es el que la escribe y el que deja de lado algunas de sus obligaciones laborales para embarcarse en un trabajo que le puede llevar un año de quebraderos de cabeza. El pequeño editor adquiere su cuota de riesgo, por supuesto, pero él tiene una posibilidad previa de elección del producto (es decir, elige si publica o no publica) y también decide cuánta pasta va a invertir en el libro. El autor, al cabo del año, se quema las pestañas delante del ordenador para realizar su historia y a cambio recibe una gratificación por ese trabajo, jamás un pago, porque el pago de un trabajo se cuantifica por la cantidad de horas que se invierten en el libro y por un beneficio relativo.
En definitiva, el autor debe valorarse a sí mismo, saber en todo momento cuál es su valor de mercado (es decir, cuánto es capaz de vender) y, a partir de ahí negociar. Está bien recibir un adelanto o una liquidación, pero, por favor, si alguien os saca cien libros a la calle y, encima, no hay liquidación de esos ejemplares, jamás aceptéis que os digan que os están haciendo un favor, porque el favor se lo estáis haciendo vosotros al editor.
Seguimos con el caso de mi amigo: sacamos cien ejemplares, no hay liquidación, pero de los 250 siguientes sí que nos llevamos el preceptivo 10%... perfecto. Para un autor novel, que no ha publicado nada anteriormente, podría ser hasta aceptable, al fin y al cabo no tiene que poner un duro, que tal como se están poniendo las cosas en el mundo editorial ya es.
Pero luego, mi amigo, me dejaba caer unas cuantas cláusulas más del contrato (al lorito que aquí viene lo heavy):

La editorial tiene derecho a negociar con cualquier otra editorial los derechos de traducción a cualquier lengua del mundo. Si ese trabajo lo lleva a cabo la editorial se lleva un 50% de las cantidades recibidas. Si existe una adaptación radiofónica, televisiva, o cinematográfica, la editorial se llevará otro 50%, e incluso tiene derecho a igualar cualquier oferta de tanteo.


Vamos a ver: ¿es que acaso os creéis Random House, Grupo Prisa o Planeta para imponer estas cláusulas leoninas en el contrato? ¿Es que acaso actuáis como agentes literarios? ¿Es que la apuesta inicial por el libro os da derecho moral a que el autor se endeudo con vosotros por los siglos de los siglos, amén?
Seamos claros, si la apuesta inicial de la editorial hubiese sido legítima o, cuanto menos, establecida en un marco moral adecuado, se podría hablar de derechos derivados de la obra. Al fin y al cabo la editorial está apadrinando al autor y, aunque no pague el esfuerzo en su justa medida, le ha dado la oportunidad de sacar al mercado mil o dos mil ejemplares. Pero cuando la cantidad se reduce a cien libros y ni siquiera los gastos son asumidos por el editor, sino que proceden de una subvención, estas cláusulas son amorales, licenciosas y libertinas, y atentan directamente contra la integridad del joven escritor.
Oiga, si usted lo que quiere es mediar como agente firme como tal y mueva la obra por donde le de la gana. Pero no sangre a un autor publicándole cien ejemplares y no pagándole un puto céntimo y luego quiera imponer por contrato una venta de derechos a otros medios porque es una práctica deleznable.
Estamos llegando a un punto en el que las viejas tradiciones se pierden y las editoriales dejan de cumplir la labor que han hecho durante toda la vida para convertirse en piratas que se dedican a sangrar al incauto. El autor, antes de embarcarse en una obra, debe tener claro que publicar una novela es dificilísimo, que no es llegar y besar el santo. Que antiguamente, de quinientos publicaba solamente uno y que hoy en día, muchos caraduras aprovechan los medios que las imprentas ponen a su alcance para sacar el máximo beneficio de un libro (y por extensión de su autor) que jamás será editado en las condiciones adecuadas. Podemos soñar con ser grandes escritores, pero no permitamos que uno de estos piratas se aproveche de nuestros sueños para hacer su agosto.
Antes de firmar nada, meditemos, consultemos precios y veamos los pros y los contras. Sepamos distinguir entre autoedición y coedición, estudiemos las cláusulas leoninas del contrato y tengamos muy en cuenta lo que el editor ha hecho por nosotros antes de que tenga derecho de pernada sobre nuestro libro. Con todo esto no quiero decir que asumamos el rol de Reverte frente a un contrato; la contrapartida es que debemos tener muy claro quienes somos antes de ponernos a exigir. Pero, por favor, no nos menospreciemos a nosotros mismos. Somos lo que somos, pero no seamos lo que otros quieren que seamos. Trabajo y beneficio en su justa medida y ya que, en el mundo editorial, jamás podrá ser justa, al menos que sí exista un equilibrio con lo que reciben otros autores noveles.

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domingo, noviembre 2

Y seguimos de enhorabuenas

Esta vez la enhorabuena va para un buen amigo y un grandísimo escritor: Javier Negrete, porque Le Prix Européen Utopiales des Pays de la Loire est décerné à Javier Negrete pour Seigneurs de l’Olympese, o lo que es lo mismo, Señores del Olimpo se ha llevado el PREMIO UTOPIALES. Y que un autor español triunfe siempre es una grandísima noticia. Enhorabuena, Javi.




¿De qué va la novela?

Una historia de aventuras que nos adentra en el fabuloso mundo de los dioses griegos.

El clima está cambiando y son muchos los que lo achacan a la impiedad de los hombres, protegidos de Zeus. Pero el rey de los dioses, se enfrenta a sus propios problemas. Los gigantes amenazan con marchar desde el lejano Norte sobre las tierras de los humanos. Éstos, cada vez más numerosos, ponen en peligro la existencia de sátiros, centauros y otras razas antiguas a las que hostigan en sus bosques ancestrales. Por si las intrigas y rencillas entre los mismos dioses fueran pocas, una criatura llamada Tifón, que asegura ser hijo de Cronos, amenaza con convertirse en el nuevo señor del Olimpo.

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Sol de misterio se presenta en Fnac Valencia

El próximo día 5 de noviembre, miércoles, se presenta en Fnac Valencia: Sol de misterio, de José Miguel Cuesta y José Rubio, una novela que fue finalista en la edición 2007 del Premio Planeta y que ha sido publicada por Equipo Sirius/Transversal. La presentación será a partir de las 19:30 y contará con la intervención de los dos autores y del editor.

¿De qué va la novela?
En el siglo IV, Roma, el poderoso Imperio que había sojuzgado el mundo, sólo era una sombra de sí mismo. El último velo de los antiguos misterios estaba a punto de ser desgarrado por la furia de los hombres. En aquel tiempo de crisis, cuando el cristianismo y el mitraismo se enfrentaban por conseguir el poder en la tierra y en el cielo, surgió un joven idealista, un filósofo neoplatónico, un estadista, un guerrero, un soñador: Flavio Claudio Juliano, quien, como el mitológico Atlas, intentó levantar sobre sus hombros el mundo conocido y devolver a la Humanidad la perdida Edad de Oro. Quiso cambiar el signo de los tiempos y detener la Rueda de Cronos, la que arrastraba inexorablemente la civilización hacía el abismo de la Edad Media. En esta epopeya la historia se funde con el mito, y la magia y las ciencias perdidas cobran protagonismo. Seguiremos a las legiones romanas por las frondosas tierras de la Galia y las áridas extensiones de Persia. Nos adentraremos en los secretos que guardan en su interior las montañas de los Pirineos, y nuestros sentidos descubrirán la luz y la oscuridad que envolvían a las ciudades de Pérgamo y Alejandría. El alma de cada uno de nosotros podrá vislumbrar el perfume de lo que fue, y el sueño de lo que será, evocando la constante batalla del Hombre contra el Destino, vislumbrando El Ocaso del Sol Invicto y, quizá, su resurgimiento.


Sobre los autores:
José Rubio Sánchez y José Miguel Cuesta Puertes, ambos nacidos en 1963, viven en Valencia y trabajan actualmente en el sector de la Seguridad el primero y en el de las Comunicaciones el segundo.
Entre sus actividades literarias se pueden destacar diversos premios en concursos, publicaciones en la revista Converses y La Red, el periódico Diario 16, o la colaboración en la revista MacByte con sección propia de 1999 a 2002. También han realizado una adaptación teatral, Prometeo Encadenado, y un audiovisual sobre Pompeya, para una asociación cultural valenciana.
Sobretodo, tienen numerosos cuentos para niños y jóvenes, englobados bajo el título Cuentos de Magia y Misterio extraídos de la Biblioteca de las Maravillas, la novela corta El Loto tras el Muro publicada en Octubre de 2005 por Edebé; una novela de esoterismo, historia y magia titulada La Ciudad de las Puertas de Oro, publicada por Timunmas en Octubre de 2006; El Durmiente, publicada en octubre de 2007, La Torre del Silencio, El Ocaso del Sol Invicto, El Último Arcano, Gabriel, Pasajes Sobre el Porvenir, El Tao de la Carretera, etc...

Ya lo sabéis, tenemos una cita ineludible en la Fnac el próximo miércoles con el último emperador apóstata de Roma. ¡Nos vemos!

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sábado, noviembre 1

Al menos intentad no parecer tontos...


Al poner el getal de estos dos pavos en primera plana, la pregunta inminente que os vendrá a la cabeza será: ¿Quiénes son estos imbéciles? Y la segunda pregunta es: ¿De verdad son tan tontos como parecen?
A la primera pregunta voy a responder rápidamente: a la izquierda, con una sonrisa repelente que avinagraría la mañana más soleada de primavera, el señor Steve Wacker, editor jefe de Marvel; a la derecha, con cara de gorrino a punto de pasar por el matadero, Mark Waid, guionista a las órdenes del primero. Juntos forman parte de la inigualable, carismática y inimitable ¡¡¡CUCHIPANDA DE QUESADILLA!!! (¿Es que acaso pensabais que me había olvidado de ellos?).

Ahora resolvamos la gran pregunta que, de verdad, todos nos estamos haciendo: ¿Son tan tontos como parecen?
Nada como remitirnos a las propias palabras de Waid tras su incorporación al plantel de guionistas de Amazing Spiderman para obtener la respuesta:

El editor Steve Wacker y yo ¡¡¡¡HEMOS PASADO HORAS!!!! discutiendo sobre cuáles serían los lugares menos ventajosos en los que podría estar Spider-Man durante una pelea.

¿Y cuál ha sido el lugar elegido tras tanto derramamiento de sudor, tanto calentarse los cascos y tantas horas de desvelo?


¡El metro de Nueva York!
El lugar donde más veces ha peleado Spiderman en desventaja en los cómics, dibujos animados y películas.

Desde la Sombra de Grumm felicitamos a estos dos lumbreras por el momento de racionalidad desbordante con que ha dejado al resto del mundo anonadado y perplejo. Sois muy grandes, chicos.

Y mientras la cuchipanda perpetraba sus animaladas en la oficina de Marvel, ¿qué hacía su ínclito jefe Quesadilla en la velada de Halloween?


Sí, lo habéis adivinado, dar rienda suelta a sus intintos más básicos y saltar de tejado en tejado con su disfrazo favorito mientras gritaba a la luna llena: TRUCO O TRATO.

By David Mateo with No comments

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